domingo, 14 de agosto de 2016

Cerebros sanos para identificar el origen del Alzheimer


 

Han hallado en la parte del cerebro más vulnerable una huella genética que reproduce el patrón de la enfermedad


Un grupo de investigadores de la Universidad de Cambridge ha descubierto en cerebros sanos una huella genética que reproduce el patrón de la enfermedad de Alzheimer. Esto podría ser de gran ayuda para descubrir el origen molecular de esta enfermedad y para desarrollar tratamientos preventivos que se puedan administrar en pacientes de alto riesgo antes de que aparezcan los primeros síntomas.
Parece ser que la parte del cerebro donde se localizan esas huellas genéticas es la más vulnerable, puesto que las proteínas del sistema inmunitario que protegen frente al Alzheimer ahí son más débiles. Esto lo ha demostrado el equipo de Michele Vendruscolo, de la citada universidad, en un estudio que se publica en Science Advances. Las personas sanas con esas huellas genéticas aberrantes, es decir, con alguna anomalía, son más propensas a desarrollar Alzheimer durante su vida.
Uno de los grandes problemas de esta enfermedad, además de que no hay un tratamiento curativo, es que no se sabe aún cómo aparece y se desarrolla. La neurodegeneración sigue el mismo patrón: empieza en la región entorrinal del cerebro y se extiende a todas las áreas corticales. Una de las cuestiones que se plantean muchos investigadores es por qué algunas áreas cerebrales son más vulnerables que otras al Alzheimer.

Respuestas

Para intentar contestar a esta pregunta, el equipo de Vendruscolo ha empezado estudiando cerebros sanos. "Si podemos predecir dónde y cuándo se producirá el daño cerebral, podremos entender por qué unos tejidos cerebrales son más vulnerables que otros y vislumbrar el origen molecular de la enfermedad de Alzheimer".
Parte de la respuesta la han encontrado en los mecanismos de la proteína beta-amilode y de la tau, que son las que forman los ovillos característicos del Alzheimer que se forman en el cerebro. Tras estudiar 500 muestras de tejido cerebral sano que cogieron del Atlas Cerebral Allen, identificaron una huella en un grupo de genes. Cuando compararon ese tejido con el de cerebros con Alzheimer observaron que ese patrón genético se repetía a medida que la enfermedad se extendía por el cerebro.

Defensa

El organismo dispone de una serie de mecanismos de defensa que protegen frente a la agregación de proteínas, lo que sucede en varias enfermedades, como el Alzheimer. A medida que se envejece, esas defensas se vuelven más débiles y no pueden hacer bien su trabajo. Este estudio da un paso más para entender mejor esos mecanismos de defensa y cómo poder potenciarlos "para mantener el cerebro sano durante más tiempo", puntualiza el autor del trabajo, quien cree que estos hallazgos servirán para diseñar nuevas vías terapéuticas para luchar contra el Alzheimer.
El estudio establece un claro nexo entre factores clave en el fenómeno de la agregación de proteínas que hace que el Alzheimer se expanda desde una zona cerebral a otra. Por eso, asociar las propiedades de las moléculas de las proteínas específicas al inicio y a la expansión del daño neuronal es un paso crucial para diseñar fármacos eficaces contra el Alzheimer y otras enfermedades neurodegenerativas. El equipo de Vendruscolo ya ha dado el primer paso.

Fuente: elmundo.es/

viernes, 12 de agosto de 2016

Revelan nuevo síntoma de Alzheimer



 

Recientes investigaciones, han revelado que los síntomas de la enfermedad de Alzheimer, pueden aparecer casi 20 años antes que la enfermedad pueda ser diagnosticada clínicamente.Uno de estos síntomas, lo que parece ser inofensivo y puede pasar desapercibido, es la de sentirse perdido o desorientado en ciertas ocasiones.Nuevo síntoma de Alzheimer reveladoInvestigadores de la universidad de Washington, realizaron una investigación, llevando a cabo el reclutamiento de 71 personas, para que intentaran completar un laberinto virtual, y así poder evaluar los mapas de las habilidades cognitivas.Los participantes se dividieron en tres grupos; personas con Alzheimer en fase preclínica o cambios relacionados con el Alzheimer en el cerebro; personas con cambios en el líquido cefalorraquídeo asociados con el Alzheimer; y las personas con Alzheimer en estado temprano.Después, se realizó la prueba de lo bien que podían aprender y seguir una ruta preestablecida, y lo bien que podrían formar y utilizar un mapa mental del entorno. Se les dio 20 minutos para aprender, ya sea una ruta especificada, o para estudiar y explorar el laberinto con un joystick o control de navegación.Luego fueron evaluados en su capacidad para recrear la ruta o encontrar su camino a puntos de referencia específicos en el medio ambiente. Los resultados, revelaron que los participantes que tienen mayores dificultades al navegar en un entorno nuevo, muestran una señal temprana y progresiva de la enfermedad neurodegenerativa.Nuevos avances para detectar tempranamente el AlzheimerDenise Head, responsable de la investigación y profesora asociada en ciencias psicológicas y en las artes, informó que estos hallazgos lograrán tener un mejor panorama, desarrollando una estrategia para hacer evaluaciones del mapeo cognitivo, para conseguir una mejor y efectiva herramienta, con la cual detectar los cambios relacionados en etapas tempranas del Alzheimer.Los resultados están en consonancia con estudios previos, los cuales han mostrado desde el principio problemas de navegación en las personas con Alzheimer,  y son consistentes con el lugar del cerebro donde se desarrollan estos síntomas, el Hipocampo.Esta es una región del cerebro, la cual tiene un papel fundamental en la formación de la memoria, ya que la organiza y almacena, así como la creación de mapas mentales.Las últimas estadísticas, indican que la enfermedad de Alzheimer, afecta a más de 24 millones de personas en el mundo, de los que se tienen registro y que para el 2040, se estima, que la cifra pueda llegar a los 81 millones de personas.Al llegar a los 65 años, se es más propenso a desarrollar esta enfermedad y esta probabilidad se duplica cada 5 años. 


Fuentes:   itg-salud.com
                lavidalucida.com

miércoles, 10 de agosto de 2016

Alzheimer: Enfermedad que también altera comportamiento y emociones


 

 El Alzheimer es una enfermedad que está asociada con la edad. A medida que avanzan los años, mayor es la incidencia de la patología. Según lo señala la médico psiquiatra Yenny Fermín, en la medida en que avanza, además de irse deteriorando las funciones cognitivas -como fallas de memoria, atención, concentración, capacidad de hacer un análisis y de emitir un juicio-, se va alterando también el comportamiento del paciente.
“Ese es uno de los problemas más importantes que padecen la familia y los cuidadores, lidiar con el abuelo que uno quiere mucho. Como comunidades latinoamericanas, todavía tenemos la costumbre de tener a la familia como cuidadora del abuelo. Raramente tenemos un cuidador experto. Entonces, es la hija, la nuera, la sobrina o la nieta, quien cuida al abuelo o a la abuelita”, resalta la Dra. Fermín.
La especialista recomienda la toma de conciencia sobre lo que implica atender constantemente a un paciente con Alzheimer y estima inevitable el desgaste emocional. El cuidador tiene que atender al paciente, “velar por un bebé de un tamaño importante, a quien hay que cambiarlo, bañarlo y prepararle las comidas. Todo esto hace que el cuidador se fatigue, sobresaturando su organismo”, indica la médico.Cuando los cuidadores son familiares del paciente, el campo de las emociones se ve vulnerado. “Para ellos es mucho más difícil, porque hay un compromiso emocional: es mi abuelo, es mi papá, es mi tío, al que siempre he querido, al que le tengo respeto, el que siempre me ha tratado bien y repentinamente tiene una conducta que puede ser agresiva. En estos casos resulta complicado poder ver a la persona solo como un paciente y dejar de lado el ámbito emocional. Por ello, puede ser común tener respuestas impulsivas que generen culpa y conlleven a respuestas ansiosas por parte del cuidador”, asegura la experta.Por ello surgen alternativas que alivian la carga emocional; una de éstas, relativa a la administración del tratamiento. En este aspecto, Fermín recomienda los parches de rivastigmina: “El problema que tenemos con pacientes de Alzheimer es que muchas veces se rehúsan a tomar la medicación oral, escondiendo o escupiendo las pastillas. El hecho de poder eliminar una, dos o cuatro tomas y cambiarlas por un parche, es un avance muy importante para el paciente y su cuidador. Esta es una de las ventajas más llamativas del medicamento”, comenta la psiquiatra.El paciente mayor por lo general está polimedicado, bien sea porque es hipertenso, diabético o sufre de otra patología. El parche de rivastigmina, que se coloca cada 24 horas en cualquier parte de la espalda, o en la parte superior de los brazos o en el pecho, elimina la necesidad de recurrir a la toma oral y facilita la adherencia al tratamiento.La especialista resalta que el uso de este medicamento, administrado bajo estricta prescripción médica, enlentece la progresión de la enfermedad, incurriendo en una mejoría en el comportamiento en el paciente y eliminando sustancialmente los efectos secundarios. “El parche disminuyó en más de 75% los efectos gastrointestinales de la medicación, porque es absorbido directamente de la piel hacia el torrente sanguíneo y pasa directo al sistema nervioso central”.Cuidados para quienes cuidanLos cuidadores tienen que preocuparse por su salud: presentan el doble de asistencia al médico, comparados con los que no son cuidadores, se enferman el doble que los no cuidadores y también se deprimen el doble. Desarrollan trastornos de ansiedad, fatiga y además suelen presentar problemas de columna si no saben manejar a los pacientes.“Mi recomendación es que la familia se integre y se alternen las responsabilidades semanalmente. De igual manera, lo más aconsejable es hacer ejercicio, tomar un buen descanso en su tiempo libre, llevar una vida independiente del rol de cuidador, mantener las redes de apoyo y una vida social activa y saludable”, concluye la especialista.

Fuente: itg-salud.com

lunes, 8 de agosto de 2016

Un grupo de científicos asegura haber detenido el deterioro cognitivo asociado al alzhéimer



 

Aplicado en las primeras fases del alzhéimer y combinado con una alimentación sana y actividad física este tratamiento ha supuesto una mejora significativa en la memoria a largo plazo de los pacientes
El aumento del envejecimiento de las sociedades actuales trae consigo la aparición de más casos de alzhéimer u otras enfermedades degenerativas asociadas a la edad.
Tanto es así que, según el Informe Mundial sobre el Alzheimer publicado en 2015, se estima que en los próximos 20 años los casos de alzhéimer se dupliquen.
Por este motivo los científicos tienen por delante una auténtica carrera a contrarreloj con el fin no solo de proporcionar a los pacientes una mejor calidad de vida, sino también, intentar revertir la enfermedad.
Puesto que sabemos que en materia de alzhéimer son muchos los estudios llevados a cabo y, de momento, muy pocos los avances conseguidos, aún hemos de ser prudentes con este tipo de noticias.
No obstante, parece que se ha conseguido ya un “pequeño gran avance”.
Desde en Centro Easton (especializado en la investigación sobre las enfermedades neurogenerativas) de la Universidad de California, han conseguido frenar e incluso revertir el deterioro cognitivo asociado al alzhéimer.
Te ofrecemos toda la información a continuación.


Un nuevo tratamiento para el alzhéimer

El estudio ha sido publicado en la revista “Aging“. Según nos indica Dale Bredesen, director del Centro Easton y de esta investigación, el aspecto más novedoso de este trabajo es su enfoque.
Hasta el momento, se creaba un único tratamiento para la enfermedad, esperando que por sí mismo frenara la degeneración cognitiva.
Ahora bien, lo novedoso de este estudio es que se ha suministrado a cada paciente una combinación entre diversos medicamentos, vitaminas, una alimentación determinada y cambios en los hábitos de vida.
Los resultados obtenidos tras un tratamiento de entre los 9 meses y los dos años, son muy positivo. Veamos más detalles.
Te recomendamos también cómo nos ayuda el bailar y pasear cada día a la hora de frenar la aparición del Alzheimer

El medicamento

El fármaco en concreto recibe el nombre de MEND (siglas inglesas para “Mejora metabólica de la neurodegeneración”).
Hasta el momento han sido solo 9 los pacientes con alzhéimer que lo han recibido, demostrando resultados esperanzandores: su rendimiento cognitivo ha mejorado de forma notable.
  • Puesto que de momento hablamos solo de una muestra muy limitada no podemos aún concluir que sus beneficios son seguros y fiables al 100%. En los próximos meses se van realizar más pruebas y a extender el tratamiento a más personas.
  • Otro dato que hay que tener en cuenta es que todos los pacientes mostraron una gran mejoría excepto aquellos que estaban ya en fases más avanzadas de la enfermedad.
  • Tras recibir durante casi dos años el tratamiento, los exámenes neuropsicológicos y las tomografías realizadas mostraron la mejoría.
Un aspecto esperanzador es que el hipocampo, la estructura neuronal asociada a la memoria, había aumentado en volumen.


Junto a la medicación se aplicó también un cambio de hábitos de vida

Esta muestra de pacientes diagnosticados con alzhéimer en sus etapas más tempranas recibieron, además del medicamento aquí citado, una alimentación muy concreta y cuidada:
    alzheimer
  • Se eliminaron de la dieta los carbohidratos simples.
  • Se restringieron el gluten y las comidas procesadas.
  • Junto al fármaco, se administraron también determinadas vitaminas como melatonina, metilcobalamina, vitamina D3, aceite de pescado y coenzima Q10.
  • Se cuidó de que cada paciente durmiera al menos 7 horas cada día.
  • Se restableció además la terapia hormonal sustitutiva que las pacientes femeninas habían abandonado.
  • Se consiguió que cada paciente realizara 30 minutos de ejercicio entre cuatro y seis días a la semana.

Grandes mejorías

Señalamos, una vez más, que este tratamiento tuvo efecto en personas que estaban en las primeras fases del alzhéimer.


  • Los tests neuropsicológicos mostraron que la memoria a largo plazo había mejorado desde un 3 a un 84%.
  • Se recuperó el vocabulario y fueron capaces de volver a reconocer rostros.
Es algo, sin duda, muy esperanzador. No obstante, los científicos inciden en un aspecto esencial: el tratamiento efectuado con este fármaco tendría mucha más eficacia si se diagnosticara el riesgo de Alzheimer a través de un análisis genético.
Es decir, antes de tener los principales síntomas de la enfermedad.
Fuentes de ácidos grasos omega 3Lee también “el caso de una mujer de 65 años que dice poder oler el Párkinson”
No obstante, los familiares de los 9 pacientes que formaron parte del estudio se quejaban de la gran complejidad que suponía dicho tratamiento:
  • Se deben administrar múltiples pastillas: el fármaco en sí sumado a distintos tipos de vitaminas y complementos alimenticios.
  • No resulta sencillo que un paciente con alzhéimer pueda descansar 7 horas seguidas, ni hacer ejercicio cada día.
Por este motivo nos hallamos ante un tratamiento combinado, caro y algo complejo.
A pesar de ello, los resultados son muy positivos, así que, de momento, esperamos que sigan progresando a partir de estos avances. Estaremos pendientes para informarte.
Fuentes:
      



viernes, 5 de agosto de 2016

¿Cada vez más cerca de la cura? Tratamiento experimental contra el Alzheimer da resultados alentadores


Archivo Getty Images. 

Un grupo de científicos que buscan un tratamiento para retrasar el avance de la enfermedad de Alzheimer en pacientes recibieron con esperanza los resultados de un pequeño ensayo clínico que ha mostrado resultados alentadores.

El fármaco experimental LMTM, de la firma TauRx Therapeutics Ltd., con sede en Singapur, está diseñado para reducir la acumulación de las proteínas tau en el cerebro.

Cuando el cerebro no funciona correctamente, esa proteína se acumula de forma anormal en algunas partes, lo que lleva a degeneraciones neuronales tales como la enfermedad de Alzheimer, la forma más común de demencia.

El ensayo clínico en cuestión se realizó con 891 personas sospechosas de tener la enfermedad. No hubo ningún cambio en tres grupos que tomaron una dosis de LMTM, dos dosis o un placebo. La mayoría de los pacientes tomaba también otros tratamientos ya existentes contra el Alzheimer.

Pero, un pequeño grupo de unos cien pacientes que tomaron el fármaco experimental sin ningún otro tratamiento adicional mostró un ritmo de atrofia cerebral muy lento, según los resultados del estudio presentado el miércoles en la Conferencia de la Asociación Internacional de Alzheimer, reunida en Toronto.


"Los resultados del estudio no mostraron beneficios del tratamiento para ninguno de los grupos, independientemente de la dosis del fármaco, en los análisis preliminares", señaló Serge Gauthier, autor del estudio, profesor de neurología de la Universidad McGill.

"Sin embargo, los análisis complementarios dieron resultados muy alentadores y mostraron que los pacientes que tomaron sólo el LMTM tuvieron un declive significativamente más lento que los pacientes que tomaron LMTM asociado con otros tratamientos existentes", agregó.

"En un terreno minado por los fracasos constantes de nuevos fármacos probados en las últimas etapas de los ensayos clínicos y donde no ha habido ningún avance terapéutico en la última década, estoy entusiasmado con las promesas mostradas por el LMTM como una potencial nueva opción de tratamiento para estos pacientes".

Expertos no involucrados en el estudio optaron por la prudencia, no obstante. El descubrimiento "es interesante pero también complejo y tomará tiempo ver lo que realmente significa", advirtió María Carrillo, directora científica de la Asociación Internacional de Alzheimer.

"Se necesita más investigación para ayudarnos a entender este descubrimiento".

Casi 47 millones de personas en el mundo sufren de algún tipo de demencia, una cifra que se proyecta que ascenderá a 131,5 millones en 2050, según la Asociación Internacional de Alzheimer.

No existe un tratamiento en la actualidad, pero los últimos 20 años las autoridades sanitarias de Estados Unidos han aprobado cinco medicamentos para tratar los síntomas de la enfermedad de Alzheimer.


miércoles, 3 de agosto de 2016

El resveratrol parece restaurar la integridad de la barrera sangre-cerebro en el Alzheimer



alzheimer 
Presente en las uvas, frambuesas y chocolate negro
El resveratrol, dado a los pacientes de Alzheimer, parece restaurar la integridad de la barrera hematoencefálica, lo que reduce la capacidad de las moléculas inmunes dañinas secretadas por las células inmunes de infiltrarse desde el cuerpo hacia los tejidos del cerebro.
  Según un trabajo de investigadores del Centro Médico de la Universidad de Georgetown (GUMC, por sus siglas en inglés), en Estados Unidos, la reducción de la inflamación neuronal disminuyó el deterioro cognitivo de los pacientes en comparación con un grupo de pacientes con el trastorno tratados con placebo.
   Los datos de laboratorio proporcionan una imagen más completa de los resultados de un ensayo clínico que estudia el resveratrol en la enfermedad de Alzheimer, del que se informó por primera vez en 2015. Los nuevos resultados se presentan este miércoles en la Conferencia Internacional de la Asociación de Alzheimer 2016, que se celebra en Toronto, Canadá.

   El cerebro de la enfermedad de Alzheimer está dañado por la inflamación, lo que se cree que se debe a una reacción a la acumulación de proteínas anormales, incluyendo Abeta40 y Abeta42, vinculadas a la destrucción de las neuronas. Los investigadores consideran que la elevada inflamación --que históricamente se cree que proviene sólo de las células inmunes "residentes" del cerebro-- empeora la enfermedad.
   Según los científicos, este estudio sugiere que algunas de las moléculas inmunes que pueden causar inflamación en la sangre pueden entrar en el cerebro a través de una barrera hematoencefálica con fugas. "Estos hallazgos sugieren que el resveratrol impone una especie de control de multitudes en la barrera cerebral.
   El agente parece excluir a moléculas inmunes no deseadas que pueden exacerbar la inflamación del cerebro y matar las neuronas", dice el neurólogo Charbel Moussa, científico y director clínico de investigación del Programa de Neuroterapéutica Traslacional en GUMC.

PARTE DE LA RESPUESTA INMUNE VIENE DE FUERA DEL CEREBRO

   "Estos hallazgos son muy interesantes porque muestran que el resveratrol se acopla con el cerebro de una manera medible y que la respuesta inmune a la enfermedad de Alzheimer viene, en parte, desde fuera del cerebro", añade. El resveratrol es un compuesto natural que se encuentra en alimentos como las uvas rojas, el vino tinto, las frambuesas y el chocolate negro.
   Investigadores del GUMC, dirigidos por R. Scott Turner, probaron la sustancia en 119 pacientes, el mayor ensayo clínico de fase II en todo el país para estudiar altas dosis de resveratrol sintético puro (grado farmacéutico) en individuos con enfermedad de Alzheimer de leve a moderada. El estudio fue publicado el 11 de septiembre de 2015 en la revista 'Neurology'.
   La nueva parte del estudio sobre el resveratrol examinó moléculas específicas en el líquido cefalorraquídeo (LCR) tomadas de los participantes con biomarcadores que confirman la enfermedad de Alzheimer: 19 recibieron un placebo y 19 fueron tratados diariamente durante un año con resveratrol, el equivalente a la cantidad que se encuentra en alrededor de 1.000 botellas de vino tinto.
   Estudios anteriores con animales encontraron que las enfermedades relacionadas con la edad --incluyendo la enfermedad de Alzheimer-- pueden prevenirse o retrasarse por la restricción calórica a largo plazo (el consumo de dos tercios de la ingesta calórica normal). Los científicos probaron el resveratrol porque imita los efectos de la restricción calórica en la activación de las proteínas también llamadas sirtuinas.

UN COMPUESTO CLÍNICAMENTE BENEFICIOSO PARA LOS PACIENTES

   En este nuevo estudio, Moussa y Turner encontraron que los pacientes tratados tuvieron una reducción del 50 por ciento en los niveles de metaloproteinasa-9 (MMP-9) en el líquido cefalorraquídeo. MMP-9 se reduce cuando se activa sirtuin1 (SIRT1). Los altos niveles de MMP-9 provocan una ruptura de la barrera sangre-cerebro, lo que permite que proteínas y moléculas del cuerpo entren en el cerebro. Normalmente, bajos niveles de MMP-9 mantienen la barrera, dicen los investigadores.
   "Estos nuevos hallazgos son muy interesantes, ya que aumentan nuestra comprensión de cómo el resveratrol puede ser clínicamente beneficioso para las personas con enfermedad de Alzheimer. En particular, señalan la importancia del papel de la inflamación en la enfermedad y los potentes efectos antiinflamatorios del resveratrol", dice Turner, director del Programa de Trastornos de Memoria de GUMC y co-director del Programa de Neuroterapéutica Traslacional.
   También encontraron que el resveratrol aumenta el nivel de moléculas vinculadas a una reacción inmune beneficiosa a largo plazo o "adaptativa", lo que sugiere la participación de las células inflamatorias que residen en el cerebro, dice Moussa. "Este es el tipo de respuesta inmune que se desea que esté ahí para eliminar y degradar las proteínas neurotóxicas", resalta.
   "Un hallazgo desconcertante del estudio de resveratrol (así como estrategias de inmunoterapia para la enfermedad de Alzheimer bajo investigación) es la mayor contracción del cerebro encontrada con el tratamiento. Estos nuevos hallazgos apoyan la idea de que el resveratrol disminuye la hinchazón que resulta de la inflamación en el cerebro de Alzheimer --dice Tornero--. Este efecto aparentemente paradójico también se encuentra con muchos de los medicamentos que son beneficiosos para los pacientes con esclerosis múltiple, otra enfermedad cerebral caracterizada por inflamación excesiva".
   Moussa cree que el resveratrol debe probarse adicionalmente en un estudio de fase III, pero el agente, por sí mismo, es poco probable que sea un tratamiento completo para la enfermedad de Alzheimer. No inhibe la destrucción de las neuronas del cerebro por tau, otro agregado proteico implicado en la enfermedad, por lo que un probable tratamiento beneficioso debería combinar el resveratrol con un agente que se dirige a la tau, considera.


 

lunes, 1 de agosto de 2016

9 factores de riesgo que podemos modificar para evitar el alzhéimer


 

Los estrógenos, las estatinas (fármacos para reducir el colesterol), los antihipertensivos, la vitamina C y E o el café son algunos de los factores que, según un informe que se publica en «Journal of Neurology Neurosurgery & Psychiatry», podrían protegernos frente a la enfermedad de Alzheimer.
Se trata de una exhaustiva revisión de los casi 17.000 estudios publicados en inglés entre 1968 y 2014 sobre este enfermedad, de los que 323 analizan los 93 posibles factores de riesgo diferentes de la enfermedad y en los que se ha revisado a más 5000 personas.
Sus conclusiones son claras: existen nueve factores de riesgo potencialmente modificables que pueden contribuir a un máximo de dos tercios de los casos de enfermedad de Alzheimer en todo el mundo: obesidad, tabaquismo (en la población asiática), estrechamiento de la arteria carótida, diabetes tipo 2 (en la población asiática), bajo nivel educativo, los altos niveles de homocisteína, la depresión, la hipertensión arterial y la fragilidad de cada individuo.
El informe muestra la complejidad de la enfermedad de Alzheimer y que en su promoción intervienne muchos y variados factores de riesgo. Sin embargo, los investigadores sugieren que las estrategias de prevención dirigidas a la dieta, al consumo de drogas, la salud mental, la presencia previa de enfermedades y el estilo de vida en general pueden ayudar a evitar la demencia.
La revisión muestra asimismo que existen una serie de factores que poseen un nivel de grado 1 de evidencia en cuanto a su efecto protector: las hormonas femeninas (estrógeno), las estatinas, los medicamentos para bajar la presión arterial y los antiinflamatorios (AINE), el folato, las vitaminas C y E, y el consumo de café.
Los datos también confirman que hay una fuerte asociación entre los niveles altos de homocisteína -aminoácidos fabricado por el cuerpo- y la depresión y un mayor riesgo de desarrollar alzhéimer. Otros factores que también pueden favorecer esta devastadora patología, según el trabajo, son: el estrechamiento de la arteria carótida, la presión arterial, alta y baja, y la diabetes tipo 2 (especialmente entre la población asiática), los antecedentes de artritis, enfermedades del corazón, síndrome metabólico y cáncer.
Los investigadores también ha observado que algunos factores parecían estar vinculados al riesgo dependiendo de la edad y del origen étnico. Por ejemplo, un índice de masa corporal (IMC) alto o bajo durante la mediana edad sumado a un bajo nivel educativo se asocia con mayor riesgo de alzhéimer, mientras que un IMC alto a una mayor edad, una higiene del cerebro, tabaquismo (excluyendo la población asiática), el consumo moderado de alcohol y el estrés se asocia con menor riesgo.
Impacto poblacional
Y para determinar el impacto de estos nueve factores de riesgo sobre el riesgo individual, los expertos emplearon un modelo matemático que determinaba el riesgo atribuible poblacional (PAR). Así calcularon que estos nueve factores, todos ellos potencialmente modificables, contribuyen a alrededor de dos tercios de los casos de alzhéimer en el mundo.
Aunque los expertos advierten que se trata de un estudio observacional y no hay conclusiones definitivas de las que se pueda extraer una relación causa-efecto, sugieren que las estrategias de prevención basadas en la alimentación uso de fármacos, la química corporal, salud mental, la enfermedad subyacente y el estilo de vida pueden ayudar a frenar el número de nuevo casos de alzhéimer.