miércoles, 16 de diciembre de 2015

Un nuevo ensayo clínico comprobará la eficacia de un anticuerpo en el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer


Nuevo ensayo clínico comprobará la eficacia de un anticuerpo en el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer 

La Clínica Universidad de Navarra es uno de los 150 centros europeos y estadounidenses que participan en la investigación de un fármaco dirigido contra las moléculas de amiloide, cuyo depósito causa la enfermedad de Alzheimer 
La Clínica Universidad de Navarra ha iniciado ya un nuevo ensayo clínico para comprobar la eficacia de un anticuerpo en el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer, administrado en la fase inicial del deterioro cognitivo. Se trata de una investigación multicéntrica en la que participan 150 centros de Europa y Estados Unidos. En España, además de la Clínica, intervienen 12 centros más, situados en Bilbao, Valencia, Barcelona, Sevilla, Cáceres y Córdoba.
El fármaco ya ha sido probado en fases preliminares con resultados prometedores. “Este ensayo clínico va dirigido a personas diagnosticadas de enfermedad de Alzheimer pero que todavía presentan un deterioro cognitivo muy leve, que aún no afecta a su actividad diaria.”, indica el Dr. Mario Riverol, neurólogo de la Clínica Universidad de Navarra, especializado en la enfermedad de Alzheimer, e investigador principal en este ensayo.

“Limpiar” el amiloide cerebral

El anticuerpo en investigación, el Aducanumab, dirige su acción de forma específica contra el amiloide que se deposita en el cerebro de las personas con esta enfermedad. “El fármaco se une de forma específica al amiloide cerebral para ‘limpiarlo’. Lo que queremos probar con esta investigación es si el fármaco consigue parar la evolución de la enfermedad. En este caso, no se trataría de paliar los síntomas, sino de tratar la enfermedad”, subraya el especialista. Como se sabe, la degeneración neuronal propia de la
enfermedad de Alzheimer está relacionada con las lesiones ocasionadas por el depósito de placas de amiloide.
En las primeras investigaciones con el anticuerpo Aducanumab, “se ha demostrado una buena tolerancia al fármaco por parte de los pacientes, así como una mejora de los síntomas clínicos”, destaca el especialista. En ensayos clínicos anteriores se ha probado la administración de anticuerpos contra el amiloide en fases avanzadas de la enfermedad, en las que no se ha registrado mejoría. “Por este motivo, en esta ocasión se va a probar el tratamiento en fases iniciales de la enfermedad del Alzheimer, ya que se cree que puede ser más efectivo”, describe el Dr. Riverol.
El protocolo del estudio establece una primera fase de cribado entre los pacientes candidatos a participar en el ensayo clínico, en la que se les realizarán diferentes pruebas para constatar que cumplen los criterios necesarios para formar parte del ensayo clínico.
Una vez determinados los participantes en la investigación, la pauta del tratamiento consistirá en administrarles una infusión mensual del anticuerpo vía intravenosa durante un período de 18 meses. En caso de que se demuestre eficaz, el Dr. Riverol indica que “se podrá seguir administrando el fármaco hasta dos años más”. En total, la Clínica tiene previsto reclutar a 7 pacientes, aunque podrían ser más.

lunes, 14 de diciembre de 2015

Descubren una molécula que elimina la proteína vinculada al alzhéimer


alzheimer 

 La investigación rompe depósitos de proteínas beta-amiloides alojados en las neuronas de cerebros de ratones que presentaban síntomas de Alzheimer. Esas proteínas "pegajosas" forman placas que podrían ser responsables del deterioro de las células cerebrales.  
Científicos en Corea del Sur han descubierto una molécula que podría eliminar las proteínas que se cree que contribuyen al desarrollo del alzhéimer, según revela un estudio que publica este martes la revista británica "Nature".

La investigación, desarrollada en Seúl por expertos del Instituto de Ciencia y Tecnología de Corea (KIST), ha logrado romper depósitos de proteínas beta-amiloides alojados en las neuronas de cerebros de ratones que presentaban síntomas de padecer alzhéimer.

Una de las señales tempranas que alerta sobre el desarrollo de esta enfermedad es la aparición de fragmentos de beta-amiloides en el cerebro.

Estas proteínas "pegajosas", según las describe "Nature" en un comunicado, se aglutinan para formar "placas" y podrían ser responsables del deterioro que sufren las células cerebrales en los pacientes con alzhéimer.

"Muchos tratamientos nuevos intentan detener la formación de esta placas, pero resulta más difícil eliminar las placas ya existentes", explicó la nota.

Para su investigación, los expertos del KIST efectuaron una serie de experimentos con grupos formados por entre ocho y 11 ratones cada uno, a los que se dio de beber agua a la que se añadió una "molécula pequeña" identificada como EPPS.

Tras su ingesta, este elemento no solo rompe las proteínas beta-amiloides, sino que su uso en un tratamiento médico también ayuda a mejorar los problemas de aprendizaje y de memoria en los roedores enfermos de alzhéimer.

Otros investigadores, recuerdan los autores en el texto, ya habían estudiado en el pasado esta molécula, pero nunca hasta ahora se había podido demostrar su valor para "curar en animales síntomas relacionados con la demencia".

Aunque se desconoce aún el funcionamiento del mecanismo por el que la EPPS elimina las beta-amiloides, este hallazgo podría ayudar a diseñar nuevos tratamientos clínicos para diferentes etapas de desarrollo de la enfermedad de Alzheimer.
"Es necesario llevar a cabo más estudios para determinar si estos resultados podrán llevarse a la clínica y para evaluar la seguridad y eficacia de este nuevo tratamiento", concluye el informe. 

viernes, 11 de diciembre de 2015

Científicos diseñan cultivo celular reproduce síntomas del alzhéimer


 

 Un cultivo celular capaz de reproducir los síntomas del alzhéimer (acumulación de proteínas beta-amiloides y de ovillos de proteína tau) ha sido desarrollado por un equipo dirigido por investigadores de centros estadounidenses, liderados desde Harvard y el Instituto de Enfermedades Neurodegenerativas en Massachussets.
La investigación que ha publicado Nature permitirá investigar tratamientos para la enfermedad fácilmente, al menos en las fases preclínicas.
El alzhéimer es la enfermedad neurodegenerativa más frecuente. Solo en España se calcula que la sufren unas 800.000 personas. No tiene tratamiento ni cura. Pero tampoco tiene un modelo animal adecuado. Lo que más se acerca a la enfermedad en humanos es un tipo de ratón que una variante de alzhéimer, que no reproduce en su totalidad las dos características principales de los cerebros de los afectados. Esa es la utilidad del trabajo presentado el lunes. El proceso para conseguir una estructura similar a la de una porción de cerebro consiste en cultivar las células madre de las neuronas en un gel hasta que forman una red. La mayor parte del trabajo consiste en comprobar que estas células reproducen las características de las neuronas de los enfermos. Además, los investigadores apuntan a otra posibilidad: poder estudiar si, como se cree, el proceso en las neuronas empieza por la acumulación de placas de beta-amiloides y éstas inducen la aparición de los ovillos tau. El conjunto de ambas anomalías interfiere en el funcionamiento del cerebro y causa los síntomas de la enfermedad.

miércoles, 9 de diciembre de 2015

La ausencia de una proteína en las neuronas sería la causa del alzhéimer


alzheimer  



 

 Un estudio en ratones comprobó que la ausencia de la proteína BRCA 1 causa daños en el ADN y problemas de aprendizaje y memoria. Esta proteína repara el daño en el ADN que causa deterioro celular que desencadena faños cognitivo 

 

Una carencia de la proteína BRCA1 en las neuronas puede desencadenar problemas cognitivos asociados a la enfermedad de Alzheimer, según un estudio que publica la revista Nature Communications.
La capacidad de la BRCA1 para reparar el ADN tras una división celular es clave para evitar algunos procesos cancerosos, según conocían ya los científicos, pero también puede jugar asimismo un papel esencial para el buen funcionamiento del cerebro.

"Nos sorprendió descubrir que también está implicada en el funcionamiento de las neuronas -células que no se dividen- y en un desorden neurodegenrativo que se caracteriza por la pérdida de esas células cerebrales", señaló Elsa Suberbielle, investigadora del Instituto Gladstone (EE.UU.) y principal autora del estudio.

La BRCA1 ayuda a reparar un tipo de daño en el ADN conocido como rotura de doble cadena, un deterioro celular que en el caso de las neuronas puede ocurrir incluso sin que se produzca una división. El aumento de la actividad cerebral, entre otros factores, puede fomentar esos daños, según han demostrado estudios anteriores.

Los autores creen que esos ciclos de daño y reparación de las neuronas facilitan el aprendizaje y la memoria, mientras que la carencia de esa proteína, y por tanto la falta de capacidad de las neuronas para recomponerse, obstruye esas funciones cerebrales.

Para probar esa idea, los investigadores redujeron los niveles de BRA1 en el cerebro de ratones, lo que provocó daños en el ADN, un descenso de las neuronas y les causó problemas de aprendizaje y memorización. Además, los científicos analizaron los niveles de esa proteína en exámenes forenses de pacientes que tuvieron alzhéimer, cuyos cerebros presentaban una concentración de BRA1 entre un 65% y un 75% por debajo del grupo de control.

Para determinar la causa de esos niveles anormalmente bajos se trataron cultivos artificiales de neuronas con proteínas beta-amiloides, las mismas que se acumulan en cerebros con alzheimer. El resultado fue una disminución de la BRA1, lo que apoya la conjetura de los investigadores de que la ausencia de esa proteína está ligada a esa enfermedad.



En una siguiente fase de su investigación, el grupo liderado por Suberbuelle comprobará si aumentando la concentración de la proteína BRA1 en el cerebro de ratones se pueden prevenir o revertir la degeneración neuronal y los problemas cognitivos.

"La manipulación terapéutica de factores reparadores como la BRA1 podría llegar a ser utilizada para prevenir el daño en las neuronas y la pérdida de capacidad cognitiva en pacientes con alzhéimer o en personas con riesgo de desarrollar la enfermedad", dijo el director del centro, Lennart Mucke.

 

Fuente:  rpp.pe


lunes, 7 de diciembre de 2015

La aspirina abre esperanzas para detener el Alzhéimer, el Párkinson y la corea de Huntington


aspirin 

Un equipo de investigadores del Instituto Boyce Thompson y de la Universidad John Hopkins descubrieron que un componente de la aspirina anula a una ezima denominada GAPDH, que se cree podría jugar un rol relevante en el desencadenamiento de enfermedades neurodegenerativas como el Alzhéimer, el Párkinson y la enfermedad de Huntington.
El estudio ha sido publicado en PLOS ONE, y se apunta a que derivados del ácido salicílico podrían representar una nueva vía para el tratamiento de varias enfermedades neurodegenerativas. En concreto, descubrieron que el ácido salicílico, el componente primario de la aspirina, anula a la GAPDH impidiéndola que se mueva dentro del núcleo de la célula, donde puede desencadenar la muerte de la célula.
Daniel Klessig, profesor del Instituto Boyce Thompson, estudió las acciones del ácido salicílico durante muchos años, incialmente en plantas. En concreto, se ha averiguado que el ácido salicínico es una hormona crítica para regular el sistema inmune de la planta. Estudios previos han identificado varias características en plantas que son afectadas por este ácido y muchos de ellos tienen su equivalencia en humanos.
En este nuevo estudio, los investigadores han usado pantallas de alto rendimiento para localizar proteínas del cuerpo humano, que pudiera anular el ácido salicílico. GAPDH (Gliceraldehído 3- Fosfato deshidrogenasa)es una enzima central en el metabolismo de la glucosa, pero que también juega un rol adicional en otras células. A través del estrés oxidativo- un exceso de radicales libres y otros componentes reactivos- GAPDH es modificado y entra en los núcleos de las neuronas donde incrementa el volumen de proteínas, llevando a las células a la muerte.
Los fármacos anti-Párkinson bloquean esta entrada de las GAPDH en los núcleos. Los investigadores han descubierto también que el ácido salicílico también es efectivo en parar a esta enzima para que no entre en el núcleo de las neuronas, además previene su deterioro.
El coautor de esta investigación, Solomon Snyder, afirmó que “la enzima GAPDH, pensada para participar en el metabolismo de la glucosa, es ahora conocida por su participación en el señalamiento intracelular”. Snyder añadió que “el nuevo estudio establece que el GAPDH es un objetivo para los fármacos relacionados con la aspirina y podría ser relevante para acciones de terapéutica de tlas fármacos”.
Además, encontraron que un derivado natural del ácido salicílcio de el hierba medicional china del regaliz, sintetizada y derivada bloquea al GAPDH más serveramente que el propio ácido salicílico. Ambos son más efectivos a la hora de impider que esta enzima se mueva dentro del núcleo y mate células.
A principios de este año, el grupo de investigadores de Klessing indetificó otra parte novedosa del ácido salicílico denominado HMGB1 (Alta Movilidad Grupo Caja 1, en español) , que causa inflamación y esta asociado a diferentes enfermedades, como la artritis, el lupus, la sepsis, la arteroesclerosis y ciertos cáncer. Bajos niveles de ácido salicílico bloquea estas actividades, que fomentan la inflamación, y que sobre el mencionado ácido salicílico son entre 40 y 70 veces más potentes que este componente en inhibir estas tendencias proinflamatorias.
Como ha concluido Klessing, “un mejor entendimiento de cómo el ácido salicílico y sus derivado regulan las actividades de la GAPDH y el HMGB1 junto al descubrimiento de derivados naturales y sintéticos mucho más poderosos podría abrir la vía al desarrollo de nuevos y mejores tratamientos basados en el ácido salicílico contra una amplia variedad de enfermedades devastadoras”.

viernes, 4 de diciembre de 2015

Cómo usar aceite de coco para bajar de peso (y evitar el Alzheimer)


Cómo usar aceite de coco para bajar de peso (y evitar el Alzheimer) 

A veces al azúcar le cuesta entrar al cerebro, causando ansiedad por dulces y mala memoria. El aceite de coco disminuye el apetito porque entra al cerebro por una puerta diferente (1).
El aceite de coco tiene la propiedad de adelgazar a los que engordan por culpa del azúcar y a los que sienten ansiedad por dulces. Dos cucharadas permiten comer 120 calorías sin engordar.
Se lo acabo de recomendar a una paciente que engordaba por cocinar con aceites vegetales malos (soya, girasol, canola, maíz, etc).
Cómo iniciar la dieta del aceite de coco (instrucciones)
  • DURACIÓN: 4 semanas
  • PRONÓSTICO: adelgaza 5 kg y mejor capacidad mental
El aceite de coco no solo se absorbe al tomarlo por la boca. Inclusive adelgaza al usarlo como humectante en la piel y hasta como lubricante vaginal
Una dieta con aceite de coco te va a adelgazar con seguridad pero además va a mejorar tu cerebro. Inclusive se ha descubierto que los síntomas de Alzheimer mejoran con aceite de coco, Metformina y una dieta sana.
NUEVO ESTUDIO: el Alzheimer es un nuevo tipo de Diabetes
Cómo usar el aceite de coco al iniciar la dieta
Una cucharada de aceite de coco tiene grandes beneficios pero también se pueden agregar los siguientes usos.
  • para cocinar en vez de aceites vegetales
  • una cucharada con el café y té (excelente antes del ejercicio)
  • aderezo en las ensaladas
También el aceite de coco se puede absorber al utilizarlo como:
  • jabón para bañarse
  • humectante de la piel
  • lubricante vaginal
  • crema para pañalitis en los bebés
Antes de empezar la dieta con aceite de coco para adelgazar
Hazle este test a una persona con Alzheimer y repítelo 4 semanas después
  1. aceite de coco beneficiosmenciona tres objetos y pídele que los repita (por ejemplo: silla, casa, manzana)
  2. pídele que dibuje un reloj con las agujas y los números
  3. pregúntale cuáles fueron las tres palabras que le mencionaste antes
Quiero ayudar a detener esta horrible epidemia y en esta dieta del aceite de coco para el Alzheimer puede estar la clave. Ayúdame a encontrar muchos pacientes con Alzheimer para ver cómo responden a esta dieta.

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Alzheimer, la memoria perdida


alzheimer.jpg 

Una fría mañana de 1901, una desaliñada y desorientada mujer entró con premura al Hospital Psiquiátrico de Frankfurt y se dirigió apresuradamente al consultorio del Dr. Alois Alzheimer. Saludó con enfado a la enfermera y en forma atropellada penetró al pequeño privado del doctor. Se arrojó a sus brazos y sin mayor preámbulo y entre sollozos exclamó: ¡Dr. Alzheimer, estoy perdiendo la razón!! Auguste Deter de 51 años todavía agitada describió con detalle sus alucinaciones, su dificultad para hablar con fluidez, su desorientación y sus olvidos que cada vez eran más frecuentes. Alzheimer la escucho con atención, la calmó y consoló, la tuvo como paciente otros cinco años, hasta que ella murió, el 8 de Abril de 1906.
Alois Alzheimer tenía gran interés en el caso de la señora Deter y consiguió el permiso familiar para hacerle la autopsia. Las regiones temporales del cerebro habían perdido su estructura, estaban esponjosas, muy difíciles de manipular. En esa época  la metodología para realizar investigación era muy limitada, todo se resumía a técnicas microscópicas y tinciones a base de sales de plata. El examen histológico reveló neuronas alteradas y deformes, con rugosidades nodulares distribuidas a lo largo de los axones y otras estructuras en forma de placas que resultaron ser polipéptidos adosados al tejido neuronal, era lo más notorio que podría conseguirse en esos tiempos. Posteriormente, se demostró que dichas placas son las que inician la mayoría de los trastornos característicos del síndrome. Las placas están formadas por péptidos (de 39 a 45 aminoácidos) que se asemejan a collares donde los aminoácidos son las cuentas y pueden ser de diferente color y tamaño, dando lugar a una estructura definida en los cerebros normales. En los pacientes con Alzheimer, los aminoácidos han mutado y por lo tanto la secuencia no es la misma, y el polipéptido esta deformado provocando el desacople y el funcionamiento irregular de moléculas especificas llamadas neurotransmisores. Dicho desajuste es lo que produce las alteraciones neuromotoras y la degeneración de las neuronas. Al parecer este proceso es irreversible, una vez iniciado no existe la posibilidad de aminorarlo. Por eso es muy importante diagnosticar el Alzheimer en su fase temprana, ya que la mejor posibilidad de tratamiento está enfocada a evitar la formación de las placas anormales, porque éstas una vez establecidas ya no se pueden corregir.
La iglesia y los políticos manipuladores por siglos han tratado de convencernos que todos somos iguales y que por lo tanto reaccionamos igual, existen muchas evidencias para probar lo contrario, pero para efectos del tema diremos que no hay dos personas con Alzheimer que presenten los mismos síntomas o la misma intensidad en el desarrollo de esta enfermedad. La expectativa de vida es de tres a nueve años, dependiendo de la etapa en que se haga el diagnóstico. Este se realiza teniendo en cuenta los antecedentes clínicos, la disminución en los niveles de colinesterasa (inhibe la transmisión del impulso nervioso),  o una tomografía computarizada del cerebro. Muy recientemente, investigadores de las universidades de Oxford y el King’s College en Londres han desarrollado una prueba diagnóstica que solo utiliza una pequeña muestra de sangre, su limitante es que solo ofrece el 87% de confiabilidad, pero es lo mejor que se tiene en la actualidad. Un dato colateral muy importante que arrojó esta serie de investigaciones es que la enfermedad empieza a afectar el cerebro muchos años antes de que se manifiesten los primeros síntomas, de tal manera que existe la posibilidad de detectarla con anticipación. Esto abre un sinfín de posibilidades pero primero habrá que optimizar el grado de confiabilidad de la prueba, tal como se describe en Alzheimer & Dementia.1
En términos generales podemos decir que los síntomas más característicos de la enfermedad son:
  • Pérdida de la memoria reciente (datos, nombres, incidentes, etcétera).
  • Dificultad para realizar labores simples (capacidades cognoscitivas).
  • Dificultad para recordar y usar las palabras y la expresión de las ideas.
  • Pérdida acelerada de la capacidad para leer y escribir.
  • Pérdida de coordinación neuromuscular, haciendo que el paciente dependa absolutamente de alguien que lo alimente y lo atienda en sus funciones básicas.
La degeneración neuronal y el desajuste de las moléculas proteínicas conllevan a una serie de impedimentos fisiológicos básicos como el descontrol de los esfínteres, la coordinación muscular básica para resolver las actividades de la higiene personal y la pérdida acelerada de las capacidades cognoscitivas y perceptivas2. Es un ser humano encerrado en un caparazón sin control, que no tiene conciencia ni movilidad, que no alberga esperanza y que no tiene registro. El paciente existe sin vivir hasta que una enfermedad cualquiera se apiada de él o ella y los lleva al descanso eterno.
Esta infortunada creatura apenas tendrá los alientos para morir, dejándonos una serie de reflexiones y planteamientos acerca de nuestra propia realidad y lo lábil y efímera que es nuestra existencia.
El Alzheimer fue descrita por médicos griegos y romanos y se le relaciona con la demencia senil, ellos pensaban que era un mecanismo de selección natural para que los viejos no perduraran. La enfermedad ataca a las personas mayores de 60 años, no tiene cura y es una maldición moderna que transforma a la muerte en una bendición sublime, no solo para el paciente sino para todos los que lo rodean.
La persona encargada del enfermo enfrenta un gran impacto emocional, social y económico que es muy difícil de sobrellevar sobre todo porque el paciente está totalmente incapacitado y requiere una atención las 24 horas del día.  Se calcula que en el mundo existen alrededor de 35 millones de personas afectadas con Alzheimer, de los cuales 500,000  son mexicanos. Desafortunadamente, las cifras suelen ser un mal pronóstico, pues cada año se aumentan 8 millones de pacientes, la situación es apremiante, es una carrera contra el tiempo, ya que es la tercera causa de muerte en los EUA, después de los trastornos cardiovasculares y el cáncer.
No se sabe a ciencia cierta que causa el Alzheimer, en algunas personas se han comprobado mutaciones en los polipéptidos alterados que afectan la plasticidad de las proteínas. Otras causas podrían ser los cambios en la estructura del cerebro ocasionados por la edad.  También pudiera ser la combinación de la genética, algunos factores ambientales y la edad. Existen evidencias indirectas que  señalan que esta enfermedad está latente durante mucho tiempo y de repente se manifiesta en forma agresiva e incontrolable en función de la edad.
Diversos laboratorios de investigación clínica y farmacéutica se han dedicado a encontrar diversas vías para combatir la enfermedad, algunos están buscando la manera de prevenir la aparición de las proteínas anormales, otros tratando de entender la genética y los factores ambientales que inciden en la enfermedad, otros tantos tratando de entender los mecanismos celulares con el fin de regular la actividad de los neurotransmisores. Sin embargo, el problema con esta enfermedad es que no tiene un patrón definido, los síntomas son inespecíficos para cada persona y los tratamientos medicinales tienen diferentes efectos, lo cual hace el tratamiento impredecible e inestable.
Al igual que la peste bubónica, la sífilis, la gripe asiática, el SIDA y el ébola; esta enfermedad tiene siglos y es un verdadero desafío al entendimiento del hombre y perdura como un mal que lo ha doblegado y lo ha humillado con una muerte horrible, como si quisiera recordarle que no es lo máximo de la creación.

Fuente: ruizhealytimes.com