miércoles, 26 de agosto de 2015

factores que pueden influir en el Alzheimer


Existen algunos factores que influyen en la prevención del Alzheimer 

Nueve factores de riesgo, potencialmente modificables, podrían ser determinantes en dos tercios de los casos de Alzheimer en todo el mundo, según una investigación de la Universidad de California en San Francisco (EEUU).

   ENFERMEDAD DE ALZHEIMER

   En concreto, el estudio, publicado en el 'Journal of Neurology, Neurosurgery and Psychiatry', ha revelado que la obesidad, el estrechamiento de la arteria carótida, elbajo rendimiento académico, los altos niveles de homocisteína, la depresión, lahipertensión, la fragilidad, el tabaquismo y la diabetes tipo 2, estos dos últimos especialmente en la población asiática, son los nueve factores que influyen en la mayor parte de los casos de Alzheimer.
   Algunos de estos factores pueden tener una distinta influencia en el riesgo de padecer Alzheimer en diferentes momentos de la vida y dependiendo del origen étnico. Por ejemplo, un mayor o menor índice de masa corporal en la edad adulta y un bajo nivel académico están relacionados con un mayor riesgo, mientras que un alto índice de masa corporal, ejercitar el cerebro, el tabaquismo (salvo en la población asiática), el consumo de alcohol moderado y el estrés en la tercera edad disminuyen el riesgo de padecer Alzheimer.
   La investigación se realizó a través de los datos de alrededor de 17.000 estudios publicados en inglés entre 1968 y julio de 2014, en los que se encontraron más de 90 factores de riesgo del Alzheimer y en los que participaron más de 5.000 personas.

EXISTEN FACTORES QUE PUEDEN AYUDAR A LA PREVENCIÓN

   El estudio también ha mostrado que existen algunos elementos que pueden favorecer la prevención del Alzheimer, como la presencia del estrógeno, el uso de fármacos para reducir el colesterol, los medicamentos para la hipertensión y los tratamientos antiinflamatorios. En cuanto a la nutrición, el ácido fólico, las vitaminas C y E y el cafétambién influyen favorablemente en la prevención.
   Por otro lado, se encontró una fuerte asociación entre los niveles de homocisteína, una aminoácido generado por el organismo, y la depresión, con un alto riesgo dedesarrollar Alzheimer. Finalmente, algunas patologías también se relacionaron con una menor incidencia de la enfermedad, como la artritis, enfermedades del corazón, el síndrome metabólico y el cáncer.


lunes, 24 de agosto de 2015

Crean en laboratorio un cerebro humano casi completo


cerebro-laboratorio 

 El objetivo de este cerebro de laboratorio es estudiar el alzhéimer y otros trastornos neurodegenerativos.
Hasta ahora se habían logrado desarrollar hígados,corazones e incluso pulmones, pero había un órgano que se resistía. El más complejo de todos. Un equipo de investigadores de la Universidad Estatal de Ohio (EE.UU.) ha desarrollado finalmente un cerebro humano casi completo en un plato de laboratorio. Este organoide cerebral es igual de maduro que el cerebro de un feto de cinco semanas de edad y ha germinado a partir de células de piel humana adulta.

Se trata del modelo de cerebro humano más completo desarrollado hasta ahora. Tiene aproximadamente el tamaño de un borrador de lápiz perocontiene el 99% de los genes presentes en el cerebro fetal humano. Gracias a este cerebro de laboratorio, los científicos podrán probar -sin dilemas éticos ni médicos- tratamientos experimentales para enfermedades como el párkinson, el autismo o el alzhéimer.

“No sólo podemos ver cómo se desarrolla un cerebro, sino también sus diversos tipos de células que expresan casi todos los genes de un cerebro. Hemos tratado de resolver problemas complejos de la enfermedad cerebral y, ahora, este modelo tiene un grandísimo potencial para la salud humana, ya que nos ofrece más y mejores opciones para probar y desarrollar terapias en modelos diferentes a los animales”, explica René Anand, líder del estudio.

La réplica de cerebro humano es casi perfecta; contiene las principales regiones del cerebro, una médula espinal, señalización de circuitos, una retina, diversos tipos de células... la única salvedad es que carece de un sistema vascular. Su desarrollo ha sido posible gracias a la investigación de Shinya Yamanaka, Premio Nobel de Medicina de 2012, sobre la capacidad de reprogramar células de la piel adultas en células pluripotenciales.

Los científicos consiguieron que las células madre pluripotentes se convirtieran en tejido neural, los componentes del sistema nervioso centralu otras regiones del cerebro: “Se tarda unas 15 semanas en construir un modelo que coincida con el cerebro de un feto de cinco semanas de edad fetal”

viernes, 21 de agosto de 2015

Dibujan un nuevo atlas del cerebro clave para estudiar el alzhéimer o el párkinson


Dibujan un nuevo atlas del cerebro clave para estudiar el alzhéimer o el párkinson 

El estudio pone en evidencia la fuerte dependencia que existe entre la conectividad estructural y las redes de conectividad funcional

El cerebro es un sistema dinámico altamente complejo. Está compuesto por la sustancia gris, donde se encuentran las neuronas que se encargan de procesar la información recibida de las zonas sensoriales y otras zonas del cerebro, y la sustancia blanca, que se encarga de conectar las diferentes regiones de sustancia gris del cerebro mediante fibras para que éstas puedan comunicarse de una forma eficiente y colaborar en tareas cognitivas complejas (este mapa de fibras son como las carreteras del cerebro). La interacción funcional entre diferentes regiones del cerebro es esencial para su buen funcionamiento: se estima que el 20% de la energía consumida por una persona, la utiliza el cerebro para establecer y mantener estas conexiones.

Muchos trabajos realizados hasta la fecha se han llevado a cabo para entender el funcionamiento del cerebro y su organización estructural, pero todavía nos queda mucho por saber. Ahora, el liderado por Jesús M. Cortés, profesor Ikerbasque en el Instituto de Investigación Sanitaria Biocruces, aporta algo de luz al problema.

Dibujan un nuevo atlas del cerebro clave para estudiar el alzhéimer o el párkinson El trabajo se ha publicado en «Nature Scientific Reports» y combina técnicas en la frontera de tres disciplinas como son la neurociencia, el procesado de imagen y la teoría de redes. En particular, se han fusionado datos estructurales (fibras) y funcionales (actividad funcional del cerebro) del cerebro a gran escala para analizar cómo éste se organiza. Como resultado de este análisis, se ha conseguido «parcelar» el cerebro en un atlas que sigue un patrón funcional y estructural común. Esta es la primera vez que se genera un atlas cerebral combinando datos estructurales y funcionales; hasta ahora, los atlas usados eran puramente estructurales (anatómicos) o puramente funcionales.
Gracias a esta nueva partición del cerebro, se pone por primera vez en evidencia la fuerte dependencia que existe entre la conectividad estructural y las redes de conectividad funcional. El atlas es robusto y persistente entre diferentes individuos (se ha validado con datos en otros sujetos y en diferentes máquinas de resonancia magnética).

Muchas son las patologías neurológicas que afectan al sistema nervioso central. Una buena parte tiene un origen estructural como los traumatismos craneoencefálicos o las enfermedades neurodegenerativas como el alzhéimer o el párkinson (se originan por una pérdida significativa de fibras). Otras pueden tener un origen funcional, como un simple dolor de cabeza, una migraña o incluso un ataque epiléptico. Además, se sabe que un daño estructural origina una alteración funcional (la pérdida de fibras en alzhéimer provoca pérdida de memoria, etc.) o viceversa, hay personas que después de muchos ataques epilépticos tienen una pérdida neuronal en determinadas zonas. Así pues, la relación estructura-función está íntimamente relacionada, ya que alteraciones de una de ellas afectan a la otra.

Sujetos sanos


El nuevo atlas se ha obtenido con datos de sujetos sanos. En este momento, se están estudiando alteraciones de cada una de estas regiones provocadas por el envejecimiento o por un traumatismo craneoencefálico moderado-severo. A partir de ahora, el estudio de alteraciones en las distintas regiones del atlas puede abrir vías alternativas para comprender diferentes patologías, ya que anomalías en regiones del atlas indican desbalance en la función y/o estructura del cerebro al mismo tiempo.

 

miércoles, 19 de agosto de 2015

Diferencias entre demencia senil y el Alzheimer


La mayoría de los casos del mal de Alzheimer es de tipo esporádico, lo que significa que a la fecha no se ha identificado un gen en particular que los causa. 

La enfermedad de Alzheimer (EA), la forma de demencia más común, y el deterioro cognitivo leve (DCL), fase que precede a la EA, son condiciones particularmente asociadas a la edad. - See more at: http://www.prensa.com/salud_y_ciencia/mitos-mal-Alzheimer-deterioro-cognitivo_0_4277572381.html#sthash.2dTMx74f.dpuf

Demencia senil y el Alzheimer son dos enfermedades que pueden ser confundidas debido a los efectos negativos que causan en la memoria de las personas. Sin embargo, una de las principales diferencias entre las dos es que, hasta el momento, el Alzhéimer no tiene cura y la demencia senil sí puede ser tratada.
La demencia senil es una enfermedad que no solo afecta a la persona que lo padece, sino también a la familia que la rodea. Los cambios que tendrán que adoptar para el cuidado de su ser querido podrían afectarlos mucho. 
La psicóloga del centro “Yo Puedo”, Sarela Quiroz, aseguró que este mal se puede presentar a cualquier edad, aunque es más común que se desarrolle entre los 65 y 90 años. 
El Alzheimer es un deterioro mental, es una enfermedad que tiene como característica a la demencia senil y esta última es un proceso degenerativo que puede estar exacerbado quizás por el consumo de algunos medicamentos y va a tener que ver con la poca actividad que puedan tener las personas. El Alzheimer no es curable, pero la demencia senil sí tiene maneras de ser tratada”, aclaró. 
Además, indicó que la mejor forma para no confundir entre una u otra enfermedad es poder realizar un diagnóstico médico que ayude a diferenciarlas.
Por otro lado, recomendó que cuando se atraviese por esta situación, las familias deben hablarlo.
Si en todo caso no se está en condiciones de poder ayudar y se opta por recibir asistencia en el hogar o en las casas de reposos, hay que tener en consideración que la ayuda sea profesional y, sobre todo, que sean personas cálidas, que tengan todas las medidas de seguridad como para preservar la integridad de estos seres queridos.
1. La demencia y la enfermedad de Alzheimer son lo mismo. 
Cierto y falso. Demencia es un término genérico para un conjunto de síntomas que incluyen pérdida de memoria y dificultad para pensar.
La demencia más común (aproximadamente 70% de los casos) es la enfermedad de Alzheimer, pero hay otras condiciones que pueden causar demencia o síntomas parecidos, como la enfermedad de Parkinson, la esclerosis múltiple y el complejo de demencia asociado al síndrome de inmunodeficiencia adquirida.
2. La enfermedad de Alzheimer se hereda. 
Cierto y falso. Menos del 5% de los casos de la enfermedad de Alzheimer es de origen familiar, es decir, que están vinculados a un gen específico con una mutación determinada. En el caso de la enfermedad de Alzheimer hereditaria, se conocen tres genes que causan la enfermedad.
La mayoría de los casos del mal de Alzheimer es de tipo esporádico, lo que significa que a la fecha no se ha identificado un gen en particular que los causa. Se conoce que cuando existe un caso de enfermedad de Alzheimer esporádico con historia familiar, el riesgo de padecer la enfermedad aumenta, pero se desconoce el porcentaje exacto y solo se pueden hacer estimaciones de riesgo.
En el caso del mal de Alzheimer esporádica, la edad es el mayor factor de riesgo (no un factor genético).
3. La educación protege al cerebro contra la enfermedad de Alzheimer.
Cierto y falso. Aunque se conoce que las personas con un alto nivel de educación son menos propensas a desarrollar la enfermedad de Alzheimer y otras demencias, la razón para este fenómeno aún se desconoce.
Los estudios indican que las experiencias de vida que retan al cerebro, tales como un mayor nivel de educación, pueden proteger al cerebro de los cambios biológicos que subyacen la enfermedad de Alzheimer, y esta protección se denomina “ reserva cognitiva”.
En conjunto, la evidencia apunta a que un mayor nivel de educación pospone el deterioro asociado a la enfermedad de Alzheimer, pero no la impide del todo.
En Panamá, nuestras investigaciones muestran que aquellas personas que solo terminan la primaria o acuden menos de seis años a la escuela tienen entre dos y cinco veces más probabilidad de padecer de deterioro cognitivo después de los 65 años. Por tanto, completar la primaria puede ser un factor determinante de nuestra autonomía o dependencia en la tercera edad.
4. Solo los adultos mayores padecen de Alzheimer.
Falso. El factor de riesgo más importante de la enfermedad de Alzheimer es la edad y, por tanto, la mayoría de los casos del mal de Alzheimer se desarrolla después de los 65 años, como es el caso de la enfermedad de Alzheimer esporádica. Pero en casos sumamente raros, la mutación en un gen que causa el mal de Alzheimer es transmitida de una generación a otra, y esta forma de la enfermedad de Alzheimer es de inicio temprano (antes de los 60 años). En la película Still Alice (2014), el personaje de Julianne Moore padecía de una forma de la enfermedad de Alzheimer hereditaria.
5. Es imposible diagnosticar el mal de Alzheimer con seguridad.
Falso. El mal de Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa que inicia de manera lenta y evoluciona progresivamente, y se caracteriza por una pérdida severa de memoria y otras funciones cognitivas y conductuales.
El criterio clínico central es un deterioro de la memoria episódica que puede ser aislado o estar acompañado de otras alteraciones cognitivas.
Los síntomas clínicos de la enfermedad de Alzheimer proveen una seguridad diagnóstica alta (entre 80%-90% precisión diagnóstica), pero estos se manifiestan en fases avanzadas de la enfermedad cuando la neuropatología subyacente ya es sustancial.
El reto es diagnosticar la enfermedad de Alzheimer antes de que se manifiesten los síntomas, y varios grupos de investigación (incluyendo el nuestro en Panamá) están enfocados en identificar nuevos marcadores que permitan diagnosticar el mal de Alzheimer en fases tempranas (asintomáticas) de la enfermedad. La importancia de un diagnóstico oportuno está en poder intervenir con fármacos o cambios conductuales que pudieran atrasar o prevenir la enfermedad. - See more at: http://www.prensa.com/salud_y_ciencia/mitos-mal-Alzheimer-deterioro-cognitivo_0_4277572381.html#sthash.2dTMx74f.dpuf
1. La demencia y la enfermedad de Alzheimer son lo mismo. 
Cierto y falso. Demencia es un término genérico para un conjunto de síntomas que incluyen pérdida de memoria y dificultad para pensar.
La demencia más común (aproximadamente 70% de los casos) es la enfermedad de Alzheimer, pero hay otras condiciones que pueden causar demencia o síntomas parecidos, como la enfermedad de Parkinson, la esclerosis múltiple y el complejo de demencia asociado al síndrome de inmunodeficiencia adquirida.
2. La enfermedad de Alzheimer se hereda. 
Cierto y falso. Menos del 5% de los casos de la enfermedad de Alzheimer es de origen familiar, es decir, que están vinculados a un gen específico con una mutación determinada. En el caso de la enfermedad de Alzheimer hereditaria, se conocen tres genes que causan la enfermedad.
La mayoría de los casos del mal de Alzheimer es de tipo esporádico, lo que significa que a la fecha no se ha identificado un gen en particular que los causa. Se conoce que cuando existe un caso de enfermedad de Alzheimer esporádico con historia familiar, el riesgo de padecer la enfermedad aumenta, pero se desconoce el porcentaje exacto y solo se pueden hacer estimaciones de riesgo.
En el caso del mal de Alzheimer esporádica, la edad es el mayor factor de riesgo (no un factor genético).
3. La educación protege al cerebro contra la enfermedad de Alzheimer.
Cierto y falso. Aunque se conoce que las personas con un alto nivel de educación son menos propensas a desarrollar la enfermedad de Alzheimer y otras demencias, la razón para este fenómeno aún se desconoce.
Los estudios indican que las experiencias de vida que retan al cerebro, tales como un mayor nivel de educación, pueden proteger al cerebro de los cambios biológicos que subyacen la enfermedad de Alzheimer, y esta protección se denomina “ reserva cognitiva”.
En conjunto, la evidencia apunta a que un mayor nivel de educación pospone el deterioro asociado a la enfermedad de Alzheimer, pero no la impide del todo.
En Panamá, nuestras investigaciones muestran que aquellas personas que solo terminan la primaria o acuden menos de seis años a la escuela tienen entre dos y cinco veces más probabilidad de padecer de deterioro cognitivo después de los 65 años. Por tanto, completar la primaria puede ser un factor determinante de nuestra autonomía o dependencia en la tercera edad.
4. Solo los adultos mayores padecen de Alzheimer.
Falso. El factor de riesgo más importante de la enfermedad de Alzheimer es la edad y, por tanto, la mayoría de los casos del mal de Alzheimer se desarrolla después de los 65 años, como es el caso de la enfermedad de Alzheimer esporádica. Pero en casos sumamente raros, la mutación en un gen que causa el mal de Alzheimer es transmitida de una generación a otra, y esta forma de la enfermedad de Alzheimer es de inicio temprano (antes de los 60 años). En la película Still Alice (2014), el personaje de Julianne Moore padecía de una forma de la enfermedad de Alzheimer hereditaria.
5. Es imposible diagnosticar el mal de Alzheimer con seguridad.
Falso. El mal de Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa que inicia de manera lenta y evoluciona progresivamente, y se caracteriza por una pérdida severa de memoria y otras funciones cognitivas y conductuales.
El criterio clínico central es un deterioro de la memoria episódica que puede ser aislado o estar acompañado de otras alteraciones cognitivas.
Los síntomas clínicos de la enfermedad de Alzheimer proveen una seguridad diagnóstica alta (entre 80%-90% precisión diagnóstica), pero estos se manifiestan en fases avanzadas de la enfermedad cuando la neuropatología subyacente ya es sustancial.
El reto es diagnosticar la enfermedad de Alzheimer antes de que se manifiesten los síntomas, y varios grupos de investigación (incluyendo el nuestro en Panamá) están enfocados en identificar nuevos marcadores que permitan diagnosticar el mal de Alzheimer en fases tempranas (asintomáticas) de la enfermedad. La importancia de un diagnóstico oportuno está en poder intervenir con fármacos o cambios conductuales que pudieran atrasar o prevenir la enfermedad. - See more at: http://www.prensa.com/salud_y_ciencia/mitos-mal-Alzheimer-deterioro-cognitivo_0_4277572381.html#sthash.2dTMx74f.dpuf
1. La demencia y la enfermedad de Alzheimer son lo mismo. 
Cierto y falso. Demencia es un término genérico para un conjunto de síntomas que incluyen pérdida de memoria y dificultad para pensar.
La demencia más común (aproximadamente 70% de los casos) es la enfermedad de Alzheimer, pero hay otras condiciones que pueden causar demencia o síntomas parecidos, como la enfermedad de Parkinson, la esclerosis múltiple y el complejo de demencia asociado al síndrome de inmunodeficiencia adquirida.
2. La enfermedad de Alzheimer se hereda. 
Cierto y falso. Menos del 5% de los casos de la enfermedad de Alzheimer es de origen familiar, es decir, que están vinculados a un gen específico con una mutación determinada. En el caso de la enfermedad de Alzheimer hereditaria, se conocen tres genes que causan la enfermedad.
La mayoría de los casos del mal de Alzheimer es de tipo esporádico, lo que significa que a la fecha no se ha identificado un gen en particular que los causa. Se conoce que cuando existe un caso de enfermedad de Alzheimer esporádico con historia familiar, el riesgo de padecer la enfermedad aumenta, pero se desconoce el porcentaje exacto y solo se pueden hacer estimaciones de riesgo.
En el caso del mal de Alzheimer esporádica, la edad es el mayor factor de riesgo (no un factor genético).
3. La educación protege al cerebro contra la enfermedad de Alzheimer.
Cierto y falso. Aunque se conoce que las personas con un alto nivel de educación son menos propensas a desarrollar la enfermedad de Alzheimer y otras demencias, la razón para este fenómeno aún se desconoce.
Los estudios indican que las experiencias de vida que retan al cerebro, tales como un mayor nivel de educación, pueden proteger al cerebro de los cambios biológicos que subyacen la enfermedad de Alzheimer, y esta protección se denomina “ reserva cognitiva”.
En conjunto, la evidencia apunta a que un mayor nivel de educación pospone el deterioro asociado a la enfermedad de Alzheimer, pero no la impide del todo.
En Panamá, nuestras investigaciones muestran que aquellas personas que solo terminan la primaria o acuden menos de seis años a la escuela tienen entre dos y cinco veces más probabilidad de padecer de deterioro cognitivo después de los 65 años. Por tanto, completar la primaria puede ser un factor determinante de nuestra autonomía o dependencia en la tercera edad.
4. Solo los adultos mayores padecen de Alzheimer.
Falso. El factor de riesgo más importante de la enfermedad de Alzheimer es la edad y, por tanto, la mayoría de los casos del mal de Alzheimer se desarrolla después de los 65 años, como es el caso de la enfermedad de Alzheimer esporádica. Pero en casos sumamente raros, la mutación en un gen que causa el mal de Alzheimer es transmitida de una generación a otra, y esta forma de la enfermedad de Alzheimer es de inicio temprano (antes de los 60 años). En la película Still Alice (2014), el personaje de Julianne Moore padecía de una forma de la enfermedad de Alzheimer hereditaria.
5. Es imposible diagnosticar el mal de Alzheimer con seguridad.
Falso. El mal de Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa que inicia de manera lenta y evoluciona progresivamente, y se caracteriza por una pérdida severa de memoria y otras funciones cognitivas y conductuales.
El criterio clínico central es un deterioro de la memoria episódica que puede ser aislado o estar acompañado de otras alteraciones cognitivas.
Los síntomas clínicos de la enfermedad de Alzheimer proveen una seguridad diagnóstica alta (entre 80%-90% precisión diagnóstica), pero estos se manifiestan en fases avanzadas de la enfermedad cuando la neuropatología subyacente ya es sustancial.
El reto es diagnosticar la enfermedad de Alzheimer antes de que se manifiesten los síntomas, y varios grupos de investigación (incluyendo el nuestro en Panamá) están enfocados en identificar nuevos marcadores que permitan diagnosticar el mal de Alzheimer en fases tempranas (asintomáticas) de la enfermedad. La importancia de un diagnóstico oportuno está en poder intervenir con fármacos o cambios conductuales que pudieran atrasar o prevenir la enfermedad. - See more at: http://www.prensa.com/salud_y_ciencia/mitos-mal-Alzheimer-deterioro-cognitivo_0_4277572381.html#sthash.2dTMx74f.dpuf
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La enfermedad de Alzheimer (EA), la forma de demencia más común, y el deterioro cognitivo leve (DCL), fase que precede a la EA, son condiciones particularmente asociadas a la edad. - See more at: http://www.prensa.com/salud_y_ciencia/mitos-mal-Alzheimer-deterioro-cognitivo_0_4277572381.html#sthash.2dTMx74f.dpuf

lunes, 17 de agosto de 2015

Fármaco desacelera avance de Alzheimer


Solanezumab, nombre del fármaco, ayuda a las personas con Alzheimer 

Una investigación demostró que la medicina prestó a los pacientes que sufren la enfermedad leve o están en fase inicial
Una esperanza llegó para las personas que sufren de Alzheimer, pues investigadores descubrieron un fármaco que puede desacelerar la enfermedad en sus comienzos o cuando es leve.
El estudio fue presentado recientemente por Eli Lilly and Co solanezumab, luego de que concluyera la primera fase experimental en la cual dieron el medicamento a personas con Alzheimer leve o que estaban comenzado a padecer la afección.
Según los resultados de los estudios clínicos del laboratorio, “las personas en observación preservaron mejor su capacidad cognitiva y funcional”.
Solanezumab, nombre del fármaco, “funciona bloqueando la formación de una proteína denominada beta amiloide, considerada la causa de la acumulación de placa tóxica en el cerebro característica de la enfermedad de Alzheimer”, cita la investigación.

Primeros pasos

Este descubrimiento se anota como un logro para el laboratorio, ya que en 2012 intentó dar a conocer el tratamiento solanezumab sin mayores éxitos. En esa oportunidad, y luego de 18 meses de estudio con 1.000 pacientes, el medicamento no logró desacelerar el deterioro de personas con Alzheimer.
Con los resultados presentados en julio de 2015, durante en la Conferencia de la Asociación Internacional sobre Alzheimer (AAIC por su sigla en inglés), en Washington, el panorama cambió y solanezumab podría convertirse en el primer tratamiento que, efectivamente, “desacelere el avance de esta enfermedad neurodegenerativa que afecta cruelmente la memoria”.

La clave

Luego del primer intento Lilly analizó sólo los casos de pacientes con enfermedad leve, “los datos sugirieron que solanezumab había generado una significativa desaceleración del 34% en el deterioro mental y del 18% en la pérdida de capacidad funcional, comparado con un placebo”, según los resultados.
En esta oportunidad la observación de los pacientes duró dos años y sólo trataron a quienes sufrían levemente la enfermedad o estaban en la etapa inicial, en quienes vieron resultados.

viernes, 14 de agosto de 2015

Ejercicio aeróbico como terapia en Alzheimer


Ejercicio aeróbico como terapia en Alzheimer chica-ejercicio-aerobico 

En la búsqueda de terapias alternativas que sean de beneficio para los pacientes con Alzheimer, un grupo de los investigadores de enfermedades neurológicas reunidos en Washington, DC, nos sorprenden con una buena noticia, presentando una terapia disponible a todos y sin efectos secundarios, el ejercicio aeróbico, basados en una nueva investigación que muestra que puede ofrecer alguna ayuda una vez que la memoria comienza a disminuir, e incluso mejorar la vida de personas con la enfermedad de Alzheimer

En los adultos mayores con deterioro cognitivo leve – una condición que precede con frecuencia el diagnóstico de Alzheimer – un estudio encontró que un programa de ejercicio aeróbico intenso y regular aminora la cantidad de proteína tau que se encuentra en el líquido cefalorraquídeo; junto con las placas amiloide, las proteínas tau se acumulan en el cerebro para formar ovillos, provocando que las células mueran.

Cuando se practican ejercicios aeróbicos, el flujo de sangre aumenta y llega a regiones del cerebro involucradas en la memoria y el razonamiento, lo que conlleva a un incremento en la atención, la planificación y la organización.

En otro estudio realizado con adultos mayores que sufrían deterioro cognitivo relacionado con pequeños derrames cerebrovasculares y otras formas de enfermedad cerebrovasculares, un régimen de ejercicio aeróbico mejora la memoria, la atención selectiva y la capacidad del cerebro para funcionar de forma más eficaz.

En un tercer estudio, las personas con Alzheimer en etapa leve a moderada que practicaron rutinas de acondicionamiento aeróbico de dos a tres por semana durante 16 semanas, se observo un progreso significativo en la velocidad mental y atención, con base a una test de función cognitiva que se les aplico. Algunos adultos que realizaron los ejercicios con una menor intensidad y con menor frecuencia, las clases de acondicionamiento aeróbico dio como resultado menos ansiedad, irritabilidad y depresión síntomas neuropsiquiátricos, que son comunes en las personas con enfermedad de Alzheimer, y difíciles de tratar por los cuidadores.

“El ejercicio aeróbico regular podría ser una fuente de juventud para el cerebro”, dijo Laura Baker, especialista en Neurociencia Cognitiva de la Escuela de Medicina Wake Forest en Carolina del Norte, quien reportó parte de la investigación en la Conferencia Internacional de la Asociación de Alzheimer, y cuya investigación está recibiendo atención particular porque es una de las primeras que encuentra que el ejercicio puede reducir los niveles de la proteína tau en líquido cefalorraquídeo, un sello distintivo de la enfermedad de Alzheimer que ocasiona degeneración en las células cerebrales.

Baker estudió 71 adultos sedentarios mayores que tienen deterioro cognitivo leve y que aumenta el riesgo de desarrollar Alzheimer, les colocaron monitores para asegurarse de que los deportistas elevaron su ritmo cardíaco lo suficiente

Imágenes por resonancia magnética mostraron que las personas que se ejercitaron experimentaron un aumento en el flujo sanguíneo en las regiones del cerebro importantes para la memoria y el pensamiento de procesamiento – mientras que las pruebas cognitivas mostraron una mejora correspondiente en su atención, planificación y habilidades de organización, lo que los científicos llaman ” la función ejecutiva del cerebro, ‘señalo Baker.

Los nuevos hallazgos vienen en el contexto del aumento de la esperanza de que las terapias de combinación de detección y anteriores pueden tener éxito en prevenir, retrasar o incluso revertir la enfermedad de Alzheimer.

miércoles, 12 de agosto de 2015

El riesgo de sufrir Alzheimer o Parkinson depende de cuál sea tu postura al dormir


Dormir de lado, la mejor opción según los neurólogos.  


Un grupo de investigadores han descubierto que existe una menor incidencia de enfermedades neurológicas en personas que duermen de lado

eurólogos de la Universidad de Stony Brook, Nueva York, han descubierto que la mejor postura para dormir es aquella en la que el sujeto se encuentra en posición lateral. Según las conclusiones del estudio, publicado en Journal of Neuroscience, ayuda a limpiar el cerebro y reducir las posibilidades de desarrollar distintos tipos de enfermedades neurológicas (como el Alzheimer o el Parkinson). En realidad, lo que hace nuestro cuerpo cuando estamos en esta posición es eliminar las sustancias químicas nocivas de nuestro cerebro. Curiosamente, los científicos se dieron cuenta durante sus experimentos que esta era la postura más común entre los humanos durante el sueño.

Los animales en libertad, también prefieren mayoritariamente esta postura.Pero, al parecer, no es solo cosa de nuestra especie, también cuenta con la preferencia de otros animales. Incluso de aquellos que se encuentran en libertad. La deducción de los científicos es que, naturalmente, nos hemos adaptado a dormir lateralmente con el fin de limpiar de la manera más eficiente nuestro cerebro.

¿Por qué nuestro cerebro necesita 'limpiarse'?

Esto de limpiar el cerebro puede sonar algo extraño. Sin embargo, es una función habitual en los mamíferos para un correcto funcionamiento del Sistema Nervioso Central. El momento de dormir es el periodo de tiempo durante el cual la eliminación de sustancias metabólicas, que acumulamos cuando estamos despiertos, es más eficiente. Para saber el modo en que el circuito de ‘’lavado’’ funciona han hecho falta varios años y constantes contrastes de resonancias magnéticas comparativas.
Precisamente, a raíz de este estudio, sus autores quieren promover que se tengan en cuenta la postura y la calidad del sueño a la hora de estandarizar los futuros diagnósticos de las enfermedades neurológicas. Ya se ha constatado en investigaciones anteriores que el insomnio induce a mayores probabilidades de sufrir Alzheimer, o incluso a acelerar la pérdida de memoria que conlleva.