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lunes, 2 de mayo de 2016

Correr se asocia con un riesgo más bajo de morir de Alzheimer


 


Correr más de 15 millas (24 KM) por semana podría reducir el riesgo de morir de enfermedad de Alzheimer, sugiere una investigación reciente.
Caminar también puede ayudar, si la cantidad de energía gastada es equivalente a correr más de 15 millas por semana, encontró el estudio.
“El ejercicio parece prevenir el encogimiento [del cerebro] que ocurre con la edad”, comentó el investigador del estudio, Paul Williams, científico de planta del Laboratorio Lawrence Berkeley en Berkeley, California. Y la preservación del volumen del cerebro podría ser el motivo de que el ejercicio riguroso ayude a reducir el riesgo de morir de Alzheimer, según Williams.
El estudio de William también halló que tomar unos fármacos reductores del colesterol conocidos como estatinas se vinculaba con un riesgo más bajo de morir de enfermedad de Alzheimer, al igual que comer tres o más porciones de fruta al día.
Pero este estudio solo pudo encontrar asociaciones entre todos esos factores y el riesgo de morir de enfermedad de Alzheimer. El estudio no se diseñó para probar si correr y caminar, comer frutas o tomar estatinas o no causaba una reducción en el riesgo de enfermedad de Alzheimer.
El estudio aparece en una edición en línea reciente de la revista Journal of Alzheimer’s Disease.
Unos 5 millones de estadounidenses a partir de los 65 años de edad sufren de enfermedad de Alzheimer, que provoca problemas con la memoria, el pensamiento y la conducta, según la Asociación del Alzheimer (Alzheimer’s Association).
El estudio incluyó a más de 153,000 corredores y caminantes que participaron en los Estudios nacionales de la salud de corredores y caminantes. Se reclutaron hombres y mujeres para los estudios a principios de los 90.
Williams les dio un seguimiento promedio de casi 12 años, y rastreó cuántos murieron de Alzheimer. Durante el seguimiento, hubo 175 muertes por el Alzheimer.
En el estudio, los que corrían más de 15.3 millas (24.6 KM) por semana tenían un riesgo un 40 por ciento más bajo de morir de Alzheimer. Correr entre 7.7 millas (12.4 KM) y 15.3 millas se vinculó con una reducción del 25 por ciento, pero Williams dijo que ese hallazgo no alcanzó la significación estadística.
La cantidad que es necesario correr para reducir el riesgo de forma sustancial es más o menos el doble que las recomendaciones actuales de ejercicio de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. Las directrices de ejercicio de los CDC equivalen a correr entre 4.6 y 7.7 millas (entre 7.4 y 12.4 KM) a la semana, según Williams.
Caminar hasta gastar la energía equivalente a correr 15.3 millas también se vinculó con una reducción en el riesgo, halló Williams. Pero los caminantes tenían que caminar alrededor de un 50 por ciento más, caminar a paso vivo (el equivalente a correr una milla [1.6 KM] en 12 minutos) y hacer ejercicio durante más tiempo, según Williams.
Al observar la dieta, el estudio encontró que los que comían tres o más porciones de fruta al día tenían un riesgo un 60 por ciento más bajo de morir de Alzheimer, frente a los que comían menos de una porción de fruta al día. Williams dijo que no sabe si esto se debe solo a la fruta, o si la fruta es una señal de otros hábitos saludables, como una dieta saludable en general.
Los que tomaban estatinas, que se han vinculado con un riesgo más bajo de enfermedad de Alzheimer en otros estudios, tuvieron un riesgo de morir de Alzheimer un 40 por ciento más bajo, halló Williams.
Se necesitan estudios futuros, planteó Williams.
Los hallazgos sobre correr y una reducción en el riesgo de morir de Alzheimer se hacen eco de algunos estudios anteriores, dijo Heather Snyder, directora de operaciones médicas y científicas de la Asociación del Alzheimer.
Uno de los puntos fuertes de la nueva investigación son sus grandes cifras, apuntó. Pero debido a que los participantes eran personas que hacían ejercicio, no son representativos de la población general, en la que muchas personas no hacen ejercicio, señaló.

Fuente: saludintegraldelamujer.com

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Según la ciencia, reconocer este aroma te dirá si padeces o no Alzheimer


 


 Según un comunicado de la Universidad de Florida, si logras detectar el aroma de la mantequilla de maní,


Según un comunicado de la Universidad de Florida, existe un método más económico y menos invasivo para detectar Alzheimer. Para llevarlo a cabo, sólo necesitas mantequilla de maní o crema de cacahuate.

El experimentó que realizó dicha universidad, analizó a pacientes de Alzheimer, a quienes se les pidió oler un frasco de mantequilla de maní o crema de cacahuate, midieron la distancia a la que el olor es percibido por cada fosa nasal. ¿Por qué? Resulta que la habilidad para oler está asociada al primer nervio craneal y es a menudo una de las primeras cosas en verse afectadas con el declive cognitivo. Los pacientes de Alzheimer, además, tienen una curiosa característica que involucra el olfato: su fosa nasal izquierda se ve más afectada que la derecha.

El estudio reveló que la fosa derecha en promedio, detectaba el olor 10 centímetros más lejos que la izquierda. La crema de cacahuate fue utilizada porque es un “odorizador puro.” Para explicar esto hay que entender que el olfato se compone de dos sensaciones distintas: por un lado el olfato y el “sentido” trigeminal, que es más bien una sensación física del sabor. La mantequilla de maní no contiene un elemento trigeminal, y al ser un elemento olfatorio puro es ideal para detectar de manera temprana a quienes puedan parecer esta enfermedad neurodegenerativa, antes de proceder a los exámenes neurológicos y mentales.

Así que ya sabes cómo hacer la prueba y detectar a tiempo cualquier situación.

viernes, 14 de agosto de 2015

Ejercicio aeróbico como terapia en Alzheimer


Ejercicio aeróbico como terapia en Alzheimer chica-ejercicio-aerobico 

En la búsqueda de terapias alternativas que sean de beneficio para los pacientes con Alzheimer, un grupo de los investigadores de enfermedades neurológicas reunidos en Washington, DC, nos sorprenden con una buena noticia, presentando una terapia disponible a todos y sin efectos secundarios, el ejercicio aeróbico, basados en una nueva investigación que muestra que puede ofrecer alguna ayuda una vez que la memoria comienza a disminuir, e incluso mejorar la vida de personas con la enfermedad de Alzheimer

En los adultos mayores con deterioro cognitivo leve – una condición que precede con frecuencia el diagnóstico de Alzheimer – un estudio encontró que un programa de ejercicio aeróbico intenso y regular aminora la cantidad de proteína tau que se encuentra en el líquido cefalorraquídeo; junto con las placas amiloide, las proteínas tau se acumulan en el cerebro para formar ovillos, provocando que las células mueran.

Cuando se practican ejercicios aeróbicos, el flujo de sangre aumenta y llega a regiones del cerebro involucradas en la memoria y el razonamiento, lo que conlleva a un incremento en la atención, la planificación y la organización.

En otro estudio realizado con adultos mayores que sufrían deterioro cognitivo relacionado con pequeños derrames cerebrovasculares y otras formas de enfermedad cerebrovasculares, un régimen de ejercicio aeróbico mejora la memoria, la atención selectiva y la capacidad del cerebro para funcionar de forma más eficaz.

En un tercer estudio, las personas con Alzheimer en etapa leve a moderada que practicaron rutinas de acondicionamiento aeróbico de dos a tres por semana durante 16 semanas, se observo un progreso significativo en la velocidad mental y atención, con base a una test de función cognitiva que se les aplico. Algunos adultos que realizaron los ejercicios con una menor intensidad y con menor frecuencia, las clases de acondicionamiento aeróbico dio como resultado menos ansiedad, irritabilidad y depresión síntomas neuropsiquiátricos, que son comunes en las personas con enfermedad de Alzheimer, y difíciles de tratar por los cuidadores.

“El ejercicio aeróbico regular podría ser una fuente de juventud para el cerebro”, dijo Laura Baker, especialista en Neurociencia Cognitiva de la Escuela de Medicina Wake Forest en Carolina del Norte, quien reportó parte de la investigación en la Conferencia Internacional de la Asociación de Alzheimer, y cuya investigación está recibiendo atención particular porque es una de las primeras que encuentra que el ejercicio puede reducir los niveles de la proteína tau en líquido cefalorraquídeo, un sello distintivo de la enfermedad de Alzheimer que ocasiona degeneración en las células cerebrales.

Baker estudió 71 adultos sedentarios mayores que tienen deterioro cognitivo leve y que aumenta el riesgo de desarrollar Alzheimer, les colocaron monitores para asegurarse de que los deportistas elevaron su ritmo cardíaco lo suficiente

Imágenes por resonancia magnética mostraron que las personas que se ejercitaron experimentaron un aumento en el flujo sanguíneo en las regiones del cerebro importantes para la memoria y el pensamiento de procesamiento – mientras que las pruebas cognitivas mostraron una mejora correspondiente en su atención, planificación y habilidades de organización, lo que los científicos llaman ” la función ejecutiva del cerebro, ‘señalo Baker.

Los nuevos hallazgos vienen en el contexto del aumento de la esperanza de que las terapias de combinación de detección y anteriores pueden tener éxito en prevenir, retrasar o incluso revertir la enfermedad de Alzheimer.

viernes, 9 de enero de 2015

Así puedes proteger tu cerebro del alzhéimer

Cada vez vivimos más años, lo que no significa necesariamente que lo hagamos mejor. Envejecer es ley de vida. Entre otros consejos, médicos y demás especialistas de nuestra salud nos piden que nos alimentemos correctamente y hagamos ejercicio en la medida de nuestras posibilidades. ¿El objetivo? Mantener nuestro estado físico en la mejor forma posible. 
Pero los años también pasan factura al cerebro. Una factura que, según ha demostrado la neurociencia, podemos rebajar, llegando incluso a mitigar los efectos del alzhéimer y otras enfermedades neurodegenerativas. La tarjeta para ello se llama Brain Fitness, es decir, gimnasia cerebral. 

Un auténtico gimnasio para el cerebro

De hecho, el concepto es, precisamente, ese: "Al igual que vamos al gimnasio para mantener nuestro cuerpo saludable, se trata de entrenar el cerebro para conservar nuestras facultades", explica a GACETA.ES Javier Sánchez, cofundador de Unobrain, primer club online especializado en Brain Fitness en España.
El asunto no es baladí: con un correcto plan de entrenamiento, se generan nuevas conexiones entre las neuronas (redes sinápticas). Este fenómeno, conocido como neurogénesis, fortalece áreas cognitivas como la atención, la memoria, el lenguaje, la rapidez o las funciones ejecutivas (planificación, toma de decisiones, solución de problemas, control atencional...).
Para ello, se basa en la neuroplasticidad, por la que las neuronas y las conexiones entre ellas están en constante regeneración. "Nuestro cerebro no es lo que pensábamos hace 20 años. Hoy en día, numerosos estudios nos dicen que ciertos hábitos nos ayudan a mejorarlo".
El Brain Fitness nos permite "aprovechar el cerebro al máximo": "Quien lo practica se siente más ágil y nota cómo mejora su memoria, por ejemplo, a la hora de recordar números de teléfono, la lista de la compra o esas palabras que tenemos en la punta de la lengua...", cuenta Sánchez.

'Juegos' creados por neuropsicólogos

En España, la gimnasia cerebral empieza a despuntar, aunque todavía queda mucho camino por recorrer. La tendencia viene marcada por Estados Unidos y algunos países de Latinoamérica, donde los seguidores se cuentan por millones.
Pero no todo vale. Aparentemente son juegos, pero detrás de Unobrain hay neuropsicólogos, que desarrollan y calibran los ejercicios. De hecho, es un proyecto científico que cuenta con la colaboración de la Universidad Rey Juan Carlos y la Sociedad Española de Neurología: "Se trata de llevar los avances de la neurociencia a la base, que sean comprendidos por la gente de a pie". Como cuando un día entendimos que ir al gimnasio, aun estando sanos, nos hace sentirnos mejor.
Por ello, el Brain Fitness, que contempla también el control del estrés, la neuronutrición y el ejercicio físico, "es para personas de todas las edades. Estamos en el lado preventivo de la salud". La consigna es clara: "El cerebro de una persona sana se puede poner en forma, se puede mejorar".
Según Sánchez, entre quienes se benefician de Unobrain destacan cuatro grandes grupos de personas: "Niños de entre 6 y 12 años, jóvenes profesionales, adultos de más de 45 que empiezan a notar los efectos de la edad y centros de psicología que ofrecen esta disciplina a sus clientes".  En total, unas 200.000 personas, lo que hace que sea la mayor base de datos cognitiva en español; además de nuestro país, destacan los números de Argentina, Colombia, México y Perú.

Aliado en el trabajo

"A partir de los tres meses se perciben mejoras en todas las áreas", dice Sánchez, que explica que para ello es necesario "hacer tres sesiones semanales de 10-15 minutos".
¿Por qué es importante entrenar nuestra mente? "A corto plazo, seremos personas más competentes, lo que nos ayudará a rendir mejor en el trabajo; y eso significa, también, mantener nuestro puesto o incluso conseguir un empleo". Mientras tanto, a largo plazo, estaremos contribuyendo a nuestra reserva cognitiva, que es algo así como "un depósito de gasolina del que vamos a tirar cuando nos haga falta según cumplamos años. Nuestro otro plan de pensiones".
Concluye Sánchez que "la política preventiva siempre es mejor que la paliativa" y, en ese sentido, "el Brain Fitness de hoy apuntala la salud mental de mañana". Ya lo saben, mens sana in corpore sano.

miércoles, 7 de mayo de 2014

Ejercicio puede demorar inicio del Alzheimer

ImageUn nuevo estudio médico con ancianos en riesgo de desarrollar Alzheimer sostiene que el ejercicio físico moderado puede prevenir la reducción del hipocampo, la zona del cerebro responsable de la memoria y la orientación espacial.

 
Científicos ponen de relieve como resultado de la investigación de año y medio, llevada a cabo con personas de 65 a 89 años de edad, que el hipocampo es precisamente la parte del cerebro afectada por el mal de Alzheimer.
 
“La buena noticia es que estar físicamente activo puede ofrecer protección de la degeneración neurológica asociada con el riesgo de la enfermedad”, dijo el doctor J. Carson Smith, de la Universidad de Maryland, a cargo del estudio.
 
Según el investigador, la actividad física tiene potencial para preservar el volumen del hipocampo en aquellas personas de mayor riesgo, lo que significa que puede demorar la pérdida cognoscitiva y “el comienzo de síntomas de demencia” en esos individuos.
 
El doctor Kirk Erickson, profesor de psicología de la Universidad de Pittsburgh, indicó que “no existen otros tratamientos que muestren que se puede preservar el volumen del hipocampo en quienes pueden desarrollar Alzheimer”.
 
La Asociación del Alzheimer, que promueve el cuidado de la enfermedad, recomienda hacer ejercicio físico para “mantener el buen flujo sanguíneo en el cerebro”.
 
De acuerdo con la Fundación sobre el Alzheimer de EE.UU., más de 5 millones de estadounidenses padecen este mal, un número que a medida que la población envejece se triplicará para el año 2050, señaló.