miércoles, 30 de diciembre de 2015

Según la ciencia, reconocer este aroma te dirá si padeces o no Alzheimer


 


 Según un comunicado de la Universidad de Florida, si logras detectar el aroma de la mantequilla de maní,


Según un comunicado de la Universidad de Florida, existe un método más económico y menos invasivo para detectar Alzheimer. Para llevarlo a cabo, sólo necesitas mantequilla de maní o crema de cacahuate.

El experimentó que realizó dicha universidad, analizó a pacientes de Alzheimer, a quienes se les pidió oler un frasco de mantequilla de maní o crema de cacahuate, midieron la distancia a la que el olor es percibido por cada fosa nasal. ¿Por qué? Resulta que la habilidad para oler está asociada al primer nervio craneal y es a menudo una de las primeras cosas en verse afectadas con el declive cognitivo. Los pacientes de Alzheimer, además, tienen una curiosa característica que involucra el olfato: su fosa nasal izquierda se ve más afectada que la derecha.

El estudio reveló que la fosa derecha en promedio, detectaba el olor 10 centímetros más lejos que la izquierda. La crema de cacahuate fue utilizada porque es un “odorizador puro.” Para explicar esto hay que entender que el olfato se compone de dos sensaciones distintas: por un lado el olfato y el “sentido” trigeminal, que es más bien una sensación física del sabor. La mantequilla de maní no contiene un elemento trigeminal, y al ser un elemento olfatorio puro es ideal para detectar de manera temprana a quienes puedan parecer esta enfermedad neurodegenerativa, antes de proceder a los exámenes neurológicos y mentales.

Así que ya sabes cómo hacer la prueba y detectar a tiempo cualquier situación.

lunes, 28 de diciembre de 2015

Diez acciones para cuidar el cerebro y reducir riesgo de alzhéimer


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Este padecimiento afecta alrededor de cinco millones de personas al año y la ciencia ha identificado algunos factores asociados con esta enfermedad
 Se estima que entre 28 y 33 millones de personas en el mundo padecen alzhéimer, enfermedad neurodegenerativa considerada la demencia más común, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Si bien, se desconocen a detalle los procesos biológicos que originan este padecimiento que afecta a alrededor de cinco millones de personas cada año, la ciencia identificó algunos factores asociados con esta enfermedad.
Estos elementos son la genética, la vida sedentaria –que puede provocar presión alta, obesidad y diabetes- y la violencia cerebral, dijo en entrevista la directora Científica de la Asociación Nacional de Alzhéimer en Estados Unidos, María C. Carrillo.
Para concientizar a la población e incentivarla a cambiar su estilo de vida, la organización recomienda con base en la evidencia científica diez acciones para proteger el cerebro y disminuir el riesgo de desarrollar alzhéimer.
La primera de ellas es hacer ejercicio cardiovascular de manera regular, ya que eleva el ritmo cardiaco y aumenta el flujo sanguíneo al cerebro y al cuerpo.
Por lo que una vida sedentaria no deja que el cerebro reciba nutrientes y deseche las toxinas que se generan en su interior, de modo que a lo largo de muchos años se acumularán, explicó la especialista.
La segunda acción implica al aprendizaje continuo, para ello se aconseja tomar una clase dentro de la educación formal, ya sea de forma presencial o vía Internet.
“Es importante entender que los datos epidemiológicos indican que las personas que tienen más educación, con niveles escolares más altos, están más protegidos contra el alzhéimer que quienes no han estudiado tantos años”, señaló.
Esto se debe a la reserva cognitiva, comentó Carrillo, quien detalló que este concepto se refiere a tener un cerebro rico en conexiones entre las neuronas, que son las células que tenemos en número limitado, y que después de los 21 años empiezan a morirse.
Así que las conexiones entre ellas es lo más importantes porque son infinitas, dijo la ejecutiva quien agregó que la única manera de hacer más conexiones es mediante el aprendizaje.
La siguiente recomendación es dejar el tabaquismo, pues hay evidencia de que aumenta el deterioro cognitivo, mientras que dejar de fumar reduce el riesgo de padecer alzhéimer en niveles comparables a las personas que no son adictas a la nicotina.
Por otra parte, cuidar la salud cardiovascular no sólo puede disminuir el riesgo de tener una enfermedad del corazón o un accidente cerebrovascular, sino también reduce la posibilidad de desarrollar obesidad, hipertensión arterial y diabetes.
“No sabemos qué ocurre con el metabolismo, pero sí sabemos que las personas con diabetes de algún tipo, aun tratados y controlados, tienen un riesgo más alto de alzhéimer”, apuntó Carillo.
Indicó que otro factor asociado con el alzhéimer son los golpes en la cabeza, por lo que se recomienda usar casco al practicar deportes de contacto o andar en bicicleta y motocicleta, así como el uso del cinturón de seguridad mientras circula en un vehículo.
Ya que se piensa que un traumatismo cerebral, una embolia y un ataque epiléptico podrían causar y acelerar cambios en el cerebro que podrían llevar al alzhéimer.
La sexta acción para reducir los riesgos se centra en una dieta balanceada y saludable, baja en grasa y alta en consumo de verduras y frutas.
La Asociación de Alzhéimer además aconseja dormir lo suficiente y atender el insomnio o apnea del sueño, pues esta condición puede provocar problemas de memoria y del pensamiento.
En ese sentido, Carrillo recordó que dormir bien es muy importante porque es cuando el cerebro inicia la sanación y consolida las memorias del día.
Otra recomendación es estar al tanto de la salud mental, ya que algunos estudios relacionan una historia de depresión con un mayor riesgo de deterioro cognitivo.
De modo que si se tienen síntomas de depresión, ansiedad u otros problemas se debe ir al médico; así como manejar el estrés.
Como novena acción para cuidar el cerebro se sugiere mantener actividades sociales, como formar parte de una comunidad.
Si las personas gustan de los animales pueden ser voluntarios en un refugio local; además, si disfruta cantar puede unirse a un coro o solo compartir actividades con amigos y familiares.
Y como décima acción, se recomienda construir un mueble, completar un rompecabezas y jugar ajedrez, pues esas actividades harán pensar a la persona de manera estratégica, desafiando su mente lo que beneficia a corto y largo plazo el cerebro.

Fuente:monitornacional.com

viernes, 25 de diciembre de 2015

Lagunas de memoria y falsos recuerdos: la confabulación en alzhéimer


 

Lagunas de memoria y falsos recuerdos

Cuando el enfermo alcanza la etapa moderada de deterioro en la enfermedad de Alzheimer, los déficits de memoria y los síntomas psicológicos y conductuales son cada vez más pronunciados. Algunos enfermos tratan de llenar el vacío o laguna memorística con un recuerdo falso, cuando son preguntados sobre eventos pasados o las actividades que llevaron a cabo ayer. El enfermo no tiene intención de engañar, elabora una cadena de acontecimientos infundada, irreal, con matices autobiográficos para sortear la ansiedad generada ante un determinado olvido a esto se denomina Confabulación. Habitualmente, este recuerdo falso (o pseudorecuerdo, como lo denominó Korsakoff en 1955), está basado en hechos específicos en la vida del sujeto y en ocasiones su veracidad es desubicada en el contraste de hechos con la realidad.

Habitualmente el anciano confabulador hace dudar al cuidador o a la persona a la que dirige su discurso por la coherencia y la realidad del mismo.
Su falso recuerdo se encuentra confeccionado en base a rutinas cotidianas y antiguos quehaceres.

Communication-Skills-For-CouplesLa confabulación designa a amplios errores de memoria, pueden ser creíbles y coherentes (capaces de engañar al oyente) o por el contrario de contenido fantástico, imposible y descabellado (su veracidad se contradice desde el primer momento).

La clasificación más extendida diferencia dos tipos de confabulaciones, las provocadas y las espontáneas. Las confabulaciones provocadas son una respuesta normal a una memoria defectuosa, cuando se le pregunta al enfermo ¿Qué hizo ayer?, su respuesta es un falso recuerdo útil para rellenar esa laguna memorística. Suelen ser momentáneas. Por el contrario la confabulación espontánea, se caracteriza por ser de temática fantástica y grandiosa y tienen lugar sin elicitación (es decir, sin estimulación, sin requerimiento). Normalmente cuando se le preguntan que hicieron el día anterior, los pacientes confabuladores describen un hábito de su vida cotidiana en lugar de recordar los acontecimientos reales. Éstos, recuperan hábitos personales, eventos repetidos e información sobreaprendida y los confunden con la realidad, experimentando eventos únicos y específicos.

¿Cómo debemos reaccionar antes estos episodios?

– Cuestionar y rebatir estos comentarios de engaño para corregir su recuerdo puede confundir a la persona.
– Si las confabulaciones son inofensivas, hacer caso omiso y aceptarlas como si fueran hechos.
– Aceptar y comprender que no nos están mintiendo, su cerebro fabrica ese recuerdo para “completar” su historia.
– En caso de confabulaciones problemáticas (celotipias, acusaciones de tipo sexual), evitar requerimientos e intentar que la persona deje de hablar de ello.
– Saber que constituyen un síntoma más de la enfermedad. Mostrarse agradable y cambiar de tema, mantener la calma y el entendimiento.

Desde la comunicación que presentamos en el VIII Congreso Iberoamericano de Alzheimer en Brasil (Ver Confabulaciones y demencia: A propósito de dos Casos únicos. Neurama N2 Vol 2, Diciembre de 2015, de Ángel Moreno Toledo y Almudena del Avellanal Calzadilla). Consideramos que el anciano confabulador representa lo narrado en términos conductuales. El contenido de la verbalización arbitra la ejecución de la conducta en el confabulador. El enfermo representa y lleva a cabo su falso recuerdo como si estuviera allí, esta representación habitualmente está ligada a antiguos quehaceres o viejos desempeños laborales.

miércoles, 23 de diciembre de 2015

El estrés duplica el riesgo de desarrollar alzheimer en personas mayores


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El estar sometido a situaciones de estrés aumenta el riesgo de deterioro cognitivo leve amnésico, el cual supone mayor riesgo de demencia y alzheimer.
Un estudio de la Facultad de Medicina Albert Einstein de la Universidad Yeshida de Nueva York (Estados Unidos) y publicado en la revista ‘Alzheimer Disease & Associated Disorders’ ha demostrado que el estrés duplica el riesgo de deterioro cognitivo en las personas mayores.
Concretamente, los resultados demuestran que el estrés aumenta el riesgo de deterioro cognitivo leve amnésico (DlCa), el cual se caracteriza por pérdida de memoria y como todos los tipos de deterioro cognitivo, supone un mayor riesgo de demencia y alzheimer.
“Nuestro estudio aporta evidencias consistentes de que el estrés aumenta el riesgo de que las personas mayores desarrollen DLCa. Afortunadamente, el estrés percibido es un factor de riesgo modificable de deterioro cognitivo, por lo que constituye una diana potencial de tratamiento”, explica el doctor Richard Lipton, director de la investigación.
Para llegar a esta conclusión, los autores analizaron los datos de 507 personas mayores de 70 años incluidas en el estudio de envejecimiento que la Facultad realiza desde 1993, y en el cual los participantes son sometidos a pruebas físicas, neurológicas, psicosociales y a evaluaciones de estrés a través de la Escala de Estrés Percibido (PSS) en la que mayor puntuación supone mayor estrés.
Cabe recordar que al inicio de la investigación, los 507 participantes que se sometieron a la evaluación anual de estrés y de la función cognitiva, durante un periodo promedio de 3,6 años, estaban libres de DLCa o demencia. Pero durante la misma, 71 desarrollaron DLCa.
El análisis de los resultados mostró que el riesgo de DLCa era mayor cuanto mayores eran los niveles de estrés. Concretamente, por cada 5 puntos más en la PSS, en la que mayor puntuación supone un mayor estrés, el riesgo de DLCa se incrementó un 30%. Adicionalmente, los resultados mostraron que el riesgo de DLCa es mayor en las mujeres y en las personas con bajo nivel educativo o depresión mayor.
“El estrés percibido refleja los problemas diarios que todos experimentamos, así como la forma en que los evaluamos y afrontamos. Y este estrés percibido puede ser tratado de diversas maneras, como puede ser utilizando una terapia cognitiva-conductual o la administración de tratamientos farmacológicos. Un aspecto importante dado que estas intervenciones pueden posponer e, incluso, prevenir el deterioro cognitivo“, concluye Mindy Katz, co-autora del estudio.

Fuente  rpp.pe

lunes, 21 de diciembre de 2015

Encuentran un nuevo biomarcador del alzhéimer


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Un equipo de investigadores del Centro de Tecnología Biomédica de la Universidad Politécnica de Madrid (España) ha encontrado un nuevo y efectivo biomarcador para realizar un diagnóstico precoz de la enfermedad de Alzheimer: la magnetoencefalografía.

Los tests neuropsicológicos, el estudio del volumen de materia gris cerebral mediante técnicas de neuroimagen y la magnetoencefalografía han resultado ser muy efectivos para el diagnóstico y evolución de los pacientes que sufrirán esta enfermedad neurodegenerativa, explican los investigadores en la revista Journal of Neuroscience.

A pesar de que no existe una cura contra el alzhéimer, muchos estudios apuntan a que si se detecta en estadíos muy tempranos, es posible ralentizar su avance. Así, el deterioro cognitivo leve (DCL), uno de los primeros síntomas, fue el punto de partida de esta investigación. Los expertos compararon la actividad cerebral, el volumen de determinadas áreas cerebrales y los resultados de diversos tests neuropsicológicos de 19 pacientes con deterioro cognitivo leve que posteriormente desarrollarían alzhéimer y de 30 pacientes también con deterioro cognitivo leve pero que no acabaron sufriendo la enfermedad.

Las diferencias entre ambos grupos residían en el volumen de la corteza entorrinal (asociada a la memoria) y en los resultados de las pruebas neuropsicológicas (memoria y función ejecutiva). La combinación de los resultados permitió distinguir con una precisión del 90% a aquellos pacientes que desarrollaron alzhéimer y los que no, evidenciando que en las primeras etapas de la enfermedad los pacientes muestran diferencias tanto en su actividad cerebral como en los test neuropsicológicos.

“Nuestro trabajo indica que la magnetoencefalografía es un potencial biomarcador para determinar la probabilidad de evolución a EA de pacientes diagnosticados como DCL, lo que podría permitir el inicio de un potencial tratamiento paliativo en estadíos iniciales de la enfermedad”, explica a Sinc María Eugenia López, coautora del estudio.

Fuente: muyinteresante.es

viernes, 18 de diciembre de 2015

Alucinaciones y delirios en las personas con demencia. Causa, manifestaciones y tratamiento.


Alucinaciones 

Las personas con demencia a veces creen ver o escuchar cosas que realmente no existen. Aunque las alucinaciones y delirios son imaginarios, para la persona que los padece son muy reales y puede causar extrema ansiedad e incluso pánico. Para el cuidador esta puede ser una situación especialmente difícil fuente de gran estrés.

¿Qué son?

Alucinaciones: consisten en sentir cosas estando despierto que parecen reales, pero que en cambio han sido creadas por la mente. Tales experiencias pueden incluir cualquiera de los sentidos, pero los más común son las alucinaciones visuales y auditivas, es decir, la persona ve o escucha algo que no existe. Por ejemplo, su familiar puede escuchar que lo llaman o ver a su lado a personas que en realidad no están.

Delirios

Los delirios son ideas que no están basadas en la realidad, pero la persona con demencia cree que es verdad. Su contenido puede a menudo estar centrado en que la gente está robando su dinero u otros bienes, o puede haber ideas fijas sobre que otras personas intentan dañarle.

¿Qué causa las alucinaciones y delirios?

Hay factores no modificables que están de base en las alucinaciones y delirios de una persona con demencia. La demencia hace que el enfermo pierda la capacidad de reconocer las cosas porque el cerebro no interpreta con precisión la información que recibe fruto del propio deterioro cerebral.
Los problemas con la memoria pueden dar lugar a suspicacia, paranoia e ideas falsas. Tenga en cuenta que su familiar está intentando dar sentido a lo que le rodea con unas capacidades intelectuales cada vez más disminuidas. Es comprensible que al perder la memoria de hechos recientes, la persona crea que sus objetos han sido robados porque simplemente no recuerda donde los puso 5 minutos antes. También la incorrecta percepción temporal puede hacer que crea que vivió recientemente un evento que pasó hace ya muchos años.
Alucinaciones
Lo sabemos, la imagen puede ser algo desagradable para algunas personas, pero esto ocurre. El cuidador/familiar debe ponerse 
en la piel de los enfermos para entender mejor la situación y actuar correctamente.

Factores modificables

También existen factores modificables que pueden estar provocando estos síntomas en su familiar, por ejemplo:
• Defectos sensoriales como problemas de visión o mala audición
• Efectos secundarios de algunos medicamentos
• Enfermedad psiquiátrica
• Entornos desconocidos
• Enfermedades físicas como infecciones, fiebre, dolor, estreñimiento, anemia, enfermedades respiratorias, desnutrición, deshidratación
• Presencia de cuidadores que no le sean conocidos.
• Interrupción de las rutinas familiares
• Sobrecarga sensorial debido a que demasiadas cosas están sucediendo a la vez

¿Qué hacer cuando un familiar está teniendo alucinaciones y delirios?

Como siempre decimos en estos temas, la primera opción siempre es realizar una visita al médico para descartar la presencia de otros problemas físicos o psiquiátricos y para comprobar los efectos de la medicación. El especialista puede prescribir fármacos  que ayuden a controlar los delirios o alucinaciones en personas con demencia Sin embargo, muchos de los medicamentos antipsicóticos utilizados para tratar estos síntomas tienen efectos secundarios tales como rigidez, temblores o somnolencia. Los antipsicóticos más nuevos tienen menos efectos secundarios, pero todavía pueden causar somnolencia.
Es importante evaluar si los delirios y alucinaciones tienen un impacto verdaderamente negativo en la vida de la persona y en sus familiares. Un psiquiatra una vez nos contó durante una sesión de entrenamiento que no recetaba medicamentos antipsicóticos a una persona con alzhéimer que creía ser el jefe de la residencia, con llamarle jefe le hacía la persona más feliz de la institución. También vemos el caso contrario, personas con alucinaciones realmente terroríficas que no reciben un tratamiento farmacológico porque supuestamente “no se puede hacer nada, eso es la demencia”. Valorar ganancias y riesgos es muy importante en este tipo de situación.
Más allá del tratamiento farmacológico, hay otras cosas que también puede intentar, por ejemplo:
No discuta. Es mejor reconocer que la persona puede estar muy asustada por los delirios y alucinaciones.
No regañe a la persona por la pérdida de objetos o por esconder cosas.
Investigue si hay algún factor ambiental que puede estar provocando las alucinaciones y delirios.
Intente responder a los sentimientos subyacentes que puedan estar en el fondo de los síntomas de la persona. Si se siente perseguida, con miedo, hacerla sentir protegida puede ser una buena opción. Un abrazo a tiempo es la mejor es una excelente terapia.
• En lugar de discutir intente distraer a la persona con música, ejercicio, actividades, conversaciones con amigos y mirando viejas fotos. Algunas veces un simple cambio de conversación puede ayudar.
• El contacto físico puede ser tranquilizador, pero asegúrese de que la persona está dispuesta a aceptar esta interacción cercana.
• Trate de mantener un ambiente familiar. Si la persona ha de moverse que lleve consigo algunas cosas familiares de la residencia anterior.
• Intente mantener cuidados y rutinas constantes.
• Llevar un diario puede ayudar a determinar si estos comportamientos se producen en momentos específicos del día o con personas particulares. La identificación de las causas puede ayudarle a realizar cambios para superar las dificultades.
• Por último, tal vez lo más importante; no tome las acusaciones personalmente y sea consciente de que la persona no es capaz de controlar este comportamiento.
Te dejamos estos documentos de la Alzheimer’s Association que pueden servirte de mucha ayuda:


miércoles, 16 de diciembre de 2015

Un nuevo ensayo clínico comprobará la eficacia de un anticuerpo en el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer


Nuevo ensayo clínico comprobará la eficacia de un anticuerpo en el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer 

La Clínica Universidad de Navarra es uno de los 150 centros europeos y estadounidenses que participan en la investigación de un fármaco dirigido contra las moléculas de amiloide, cuyo depósito causa la enfermedad de Alzheimer 
La Clínica Universidad de Navarra ha iniciado ya un nuevo ensayo clínico para comprobar la eficacia de un anticuerpo en el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer, administrado en la fase inicial del deterioro cognitivo. Se trata de una investigación multicéntrica en la que participan 150 centros de Europa y Estados Unidos. En España, además de la Clínica, intervienen 12 centros más, situados en Bilbao, Valencia, Barcelona, Sevilla, Cáceres y Córdoba.
El fármaco ya ha sido probado en fases preliminares con resultados prometedores. “Este ensayo clínico va dirigido a personas diagnosticadas de enfermedad de Alzheimer pero que todavía presentan un deterioro cognitivo muy leve, que aún no afecta a su actividad diaria.”, indica el Dr. Mario Riverol, neurólogo de la Clínica Universidad de Navarra, especializado en la enfermedad de Alzheimer, e investigador principal en este ensayo.

“Limpiar” el amiloide cerebral

El anticuerpo en investigación, el Aducanumab, dirige su acción de forma específica contra el amiloide que se deposita en el cerebro de las personas con esta enfermedad. “El fármaco se une de forma específica al amiloide cerebral para ‘limpiarlo’. Lo que queremos probar con esta investigación es si el fármaco consigue parar la evolución de la enfermedad. En este caso, no se trataría de paliar los síntomas, sino de tratar la enfermedad”, subraya el especialista. Como se sabe, la degeneración neuronal propia de la
enfermedad de Alzheimer está relacionada con las lesiones ocasionadas por el depósito de placas de amiloide.
En las primeras investigaciones con el anticuerpo Aducanumab, “se ha demostrado una buena tolerancia al fármaco por parte de los pacientes, así como una mejora de los síntomas clínicos”, destaca el especialista. En ensayos clínicos anteriores se ha probado la administración de anticuerpos contra el amiloide en fases avanzadas de la enfermedad, en las que no se ha registrado mejoría. “Por este motivo, en esta ocasión se va a probar el tratamiento en fases iniciales de la enfermedad del Alzheimer, ya que se cree que puede ser más efectivo”, describe el Dr. Riverol.
El protocolo del estudio establece una primera fase de cribado entre los pacientes candidatos a participar en el ensayo clínico, en la que se les realizarán diferentes pruebas para constatar que cumplen los criterios necesarios para formar parte del ensayo clínico.
Una vez determinados los participantes en la investigación, la pauta del tratamiento consistirá en administrarles una infusión mensual del anticuerpo vía intravenosa durante un período de 18 meses. En caso de que se demuestre eficaz, el Dr. Riverol indica que “se podrá seguir administrando el fármaco hasta dos años más”. En total, la Clínica tiene previsto reclutar a 7 pacientes, aunque podrían ser más.