miércoles, 7 de octubre de 2015

Alzheimer: factores para diagnosticar la enfermedad en 5 minutos


shutterstock_145319242¿Cómo evaluar en forma eficaz y rápida a través de cuestionarios y tests neuropsicólogicos si es Alzheimer lo que explica por qué “algo no está bien” con un ser querido?

La combinación de pruebas cognitivas más utilizada actualmente para diagnosticar la demencia, la llamada “regla de oro” o “gold standard”, puede llevar hasta dos horas a un médico experimentado.
Un neurólogo en Estados Unidos desarrolló ahora un test de sólo diez puntos, que puede ser completado en 5 minutos por un cuidador o familiar, y que según su autor, es tan efectivo como la “regla de oro”.
James E. Galvin, exprofesor de la Universidad de Nueva York, es actualmente investigador del Colegio de Medicina de Florida Atlantic University, una universidad estatal con más de 30.000 estudiantes en Boca Ratón.
Galvin y su equipo probaron el nuevo test, llamado “Sistema Rápido de Evaluación de la Demencia” (Quick Dementia Rating System o QDRS, por sus siglas en inglés), en cerca de 300 pacientes, que también fueron evaluados con el sistema tradicional.
“Análisis estadísticos rigurosos demostraron la validez de QDRS no sólo para distinguir individuos con o sin demencia, sino para determinar en qué fase de avance de la enfermedad se encuentran“, dijo Galvin a BBC Mundo.

Los 10 factores

La demencia es un término general que describe un cambio progresivo en funciones y capacidades cognitivas que interfieren con la habilidad de una persona para ser independiente, explicó el científico.
“El Alzheimer es la causa más común de demencia, pero hay más de 100 causas. En este estudio también incluimos demencias por otras causas como la demencia vascular, degeneración lobular frontotemporal y la demencia de cuerpos de Lewy”, una enfermedad neurodegenerativa que incluye síntomas de parkinsonismo.
El cuestionario incluye diez puntos con cinco opciones de respuesta para cada uno, que describen síntomas que van desde envejecimiento normal a demencia severa. (Ver ejemplos más abajo)
Las áreas van desde memoria a comunicación, orientación, higiene, atención y concentración, entre otras.
El puntaje final va de 0 a 30 y los números más elevados representan un mayor impedimento cognitivo.
“La gran limitación es que quien completa el cuestionario no sea lo suficientemente confiable, por ejemplo, porque no ha puesto atención a los detalles, no conoce bien al paciente, se niega a aceptar la presencia de la enfermedad o tiene algún interés personal en que la persona sea declarada incapaz”, dijo Galvin a BBC Mundo.
La ventaja del nuevo test, según el neurólogo estadounidense, es su rapidez.
Si no se detectan problemas, no se desperdician recursos“. Pero si la demencia está presente, la prueba “permite detectar la enfermedad en sus primeras etapas, donde hay mayor probabilidad de que las intervenciones sean más efectivas”.
Galvin explicó a BBC Mundo que “como todos los test rápidos, un resultado positivo debe ser seguido de una visita al especialista. Pero en sitios donde hay pocos especialistas la prueba puede ayudar a que el paciente tenga acceso rápido a diferentes servicios, o determinar en forma sucinta cómo está respondiendo a la terapia o si la enfermedad está avanzando”.

Ejemplos del sistema rápido de evaluación de la demencia, qdrs

MEMORIA Y RECUERDO

0 No hay pérdida de memoria obvia. Olvido irregular que no interfiere con las actividades del día a día
0,5 Olvido leve regular o recuerdo parcial de eventos que puede interferir con actividades diarias, repite preguntas y frases, coloca objetos en sitios no habituales, se olvida de citas
1 Pérdida de memoria leve a moderada, más perceptible cuando se trata de eventos recientes, interfiere con las actividades diarias
2 Pérdida de memoria moderada a severa, la nueva información se olvida rápidamente, sólo se recuerda la información aprendida con mucho esfuerzo
3 Pérdida de memoria severa, es casi imposible recordar nueva información, la memoria de largo plazo puede estar afectada

Hábitos de inodoro e higiene personal

0 Totalmente capaz de cuidarse, vestirse, lavarse, bañarse, usar el inodoro
0,5 Cambios leves en las habilidades y atención a estas actividades
1 Necesita que le recuerden ir al baño, pero puede completar la tarea en forma independiente
2 Requiere alguna ayuda para verstirse, higiene, ocasionalmente incontinente
3 Requiere considerable ayuda con la higiene y cuidado personaL, incontinencia frecuente

Atención y concentración

0 Atención normal, concentración e interacción con el medio que le rodea
0,5 Problemas leves de atención, concentración e interacción con el medio, puede parecer somnoliento/a durante el día
1 Problemas moderados de atención y concentración, puede tener períodos de mirar fijo, o pasar tiempo con los ojos cerrados, creciente somnoliencia durante el día
2 Pasa una parte considerable del día durmiendo, no presta atención a lo que le rodea, cuando conversa dice cosas que no son lógicas o que no tienen que ver con el tema
3 Habilidad limitada o ausente de prestar atención al ambiente externo
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Impacto en América Latina

El estudio sobre el nuevo test fue publicado en Alzheimer´s and Dementia, la revista de la Asociación de Alzheimer de Estados Unidos.
La prueba ya ha sido distribuida a clínicas y está disponible en internet, donde puede bajarse sin costo con fines de uso clínico, investigación o por organizaciones sin fines de lucro.
Galvin ya había desarrollado otra herramienta para la evaluación de síntomas de demencia, conocida como AD8, utilizada en investigaciones en diferentes partes del mundo.
Hay diferentes versiones de AD8 en español para Puerto Rico, Argentina, Colombia, Chile y Ecuador, y en portugués para Brasil.
“Ahora estoy trabajando en varias versiones en español de QDRS, además de otros idiomas”, dijo Galvin a BBC Mundo.
El científico también está buscando combinar biomarcadores (cambios en proteínas en el cerebro) con otras pruebas como imágenes por resonancia magnética y tomografías PET o por emisión de positrones.
El uso de herramientas efectivas para diagnosticar la enfermedad de Alzheimer será cada vez más crucial.
América Latina es una de las regiones que será más impactada por el aumento en los casos de demencia, según el reporte “Demencia en América”, publicado por la organización no gubernamental Alzheimer´s International en 2013.
El informe señala que el número de personas con demencia “subirá en Latinoamérica de unos 7,8 millones, la cifra estimada actualmente, a más de 27 millones en 2050″.
“Estimamos que la demencia le costó al continente americano en 2010 más de US$235.000 millones, y esta cifrá subirá vertiginosamente con el aumento en el número de enfermos”.

 

lunes, 5 de octubre de 2015

Identifican nueve factores de riesgo potencialmente modificables del Alzheimer


Nueve factores de riesgo, potencialmente modificables, podrían ser determinantes en dos tercios de los casos de Alzheimer en todo el mundo, según una investigación de la Universidad de California en San Francisco (EEUU).

En concreto, el estudio, publicado en el ‘Journal of Neurology, Neurosurgery and Psychiatry’, ha revelado que la obesidad, el estrechamiento de la arteria carótida, el bajo rendimiento académico, los altos niveles de homocisteína, la depresión, la hipertensión, la fragilidad, el tabaquismo y la diabetes tipo 2, estos dos últimos especialmente en la población asiática, son los nueve factores que influyen en la mayor parte de los casos de Alzheimer.
Algunos de estos factores pueden tener una distinta influencia en el riesgo de padecer Alzheimer en diferentes momentos de la vida y dependiendo del origen étnico. Por ejemplo, un mayor o menor índice de masa corporal en la edad adulta y un bajo nivel académico están relacionados con un mayor riesgo, mientras que un alto índice de masa corporal, ejercitar el cerebro, el tabaquismo (salvo en la población asiática), el consumo de alcohol moderado y el estrés en la tercera edad disminuyen el riesgo de padecer Alzheimer.
La investigación se realizó a través de los datos de alrededor de 17.000 estudios publicados en inglés entre 1968 y julio de 2014, en los que se encontraron más de 90 factores de riesgo del Alzheimer y en los que participaron más de 5.000 personas.
EXISTEN FACTORES QUE PUEDEN AYUDAR A LA PREVENCIÓN
El estudio también ha mostrado que existen algunos elementos que pueden favorecer la prevención del Alzheimer, como la presencia del estrógeno, el uso de fármacos para reducir el colesterol, los medicamentos para la hipertensión y los tratamientos antiinflamatorios. En cuanto a la nutrición, el ácido fólico, las vitaminas C y E y el café también influyen favorablemente en la prevención.
Por otro lado, se encontró una fuerte asociación entre los niveles de homocisteína, una aminoácido generado por el organismo, y la depresión, con un alto riesgo de desarrollar Alzheimer. Finalmente, algunas patologías también se relacionaron con una menor incidencia de la enfermedad, como la artritis, enfermedades del corazón, el síndrome metabólico y el cáncer

viernes, 2 de octubre de 2015

Un antiinflamatorio podría tratar los síntomas de demencia y alzhéimer


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El salsalato, un medicamento antiinflamatorio indicado para el tratamiento del dolor leve o moderado, en especial la artritis reumatoide, podría servir para tratar los síntomas de la demencia o el alzhéimer, según un artículo publicado en Nature Medicine.
Un equipo del centro estadounidense Gladstones Institutes, encabezado por Li Gan, descubrió que el medicamento “revierte la disfunción relacionada con la proteína tau (que se asocia a esas dos enfermedades) en un modelo animal de demencia frontotemporal”.
En su experimento con ratones, los científicos hallaron que el salsalato “previno la acumulación de tau en el cerebro y protegió contra unas discapacidades cognitivas parecidas a las que se aprecian en el caso del mal de Alzheimer y la demencia frontotemporal”.
Según explican en la revista, el salsalato inhibe la acetilación de la proteína tau, un proceso que la convierte en más tóxica y que induce los procesos neurodegenerativos y los déficits cognitivos.
La administración del fármaco rebajó los niveles de tau en el cerebro de los ratones, “rescatando los daños a la memoria y protegiendo contra la atrofia del hipocampo”.
“Por primera vez, hemos identificado un enfoque farmacológico que revierte todos los aspectos de la toxicidad de tau”, asegura Gan.
“Los efectos protectores del salsalato se produjeron a pesar de que se administró cuando la enfermedad ya había aparecido, lo cual indica que podría ser una opción eficaz de tratamiento”, dijo.
Aunque la comunidad científica investiga desde hace tiempo el papel de la proteína tau en la demencia, todavía se sabe poco del proceso por el que se acumula en el cerebro, causando la toxicidad que lleva a la enfermedad.
“Tratar la acetilación de tau podría ser una nueva estrategia terapéutica contra las patologías tau de los humanos, como el mal de Alzheimer y la demencia frontotemporal”, señala Eric Verdin, otro de los autores del estudio.


miércoles, 30 de septiembre de 2015

El alzhéimer no puede con la música


 

El área cerebral que aloja los recuerdos musicales se ve menos dañada por la enfermedad


Sin saber muy bien por qué, la música es una de las pocas armas que tienen los terapeutas para hacer frente al avance del alzhéimer. A pesar de la devastación que provoca esta enfermedad en el cerebro y, en particular, en la memoria, una gran parte de los enfermos conserva sus recuerdos musicales aún en las fases más tardías. Ahora, un estudio señala las posibles causas de este fenómeno: la música la guardamos en áreas cerebrales diferentes de las del resto de los recuerdos.
El lóbulo temporal, la parte del cerebro que va desde la sien hasta la zona posterior del oído es, entre otras cosas, la discoteca de los humanos. Ahí se gestiona nuestra memoria auditiva, canciones incluidas. Estudios con lesionados cerebrales apoyan la idea de que guardamos la música en una red centrada en esa zona. Sin embargo, el lóbulo temporal también es el que sufre antes los estragos del alzhéimer. ¿Cómo se explica entonces que muchos enfermos no sepan ni su nombre ni cómo volver a casa pero reconozcan aquella canción que les emocionó décadas atrás? ¿Cómo algunos pacientes son incapaces de articular palabra y, sin embargo, llegan a tararear temas que triunfaron cuando ellos todavía podían recordar?
Para intentar responder a esas preguntas, investigadores de varios países europeos liderados por neurocientíficos del Instituto Max Planck de Neurociencia y Cognición Humana de Leipzig (Alemania) realizaron un doble experimento. Por un lado, buscaron qué zonas del cerebro se activan cuando oímos canciones. Por el otro, una vez localizadas, analizaron si, en los enfermos de alzhéimer, estas áreas cerebrales presentan algún signo de atrofia o, por el contrario, resisten mejor a la enfermedad.
Para localizar dónde guarda el cerebro la música, los investigadores hicieron escuchar a una treintena de individuos sanos 40 tripletas de canciones. Cada trío estaba formado por un tema muy conocido entresacado de las listas de éxitos desde 1977, nanas y música tradicional alemana. Las otras dos canciones eran, por estilo, tono, ritmo o estado de ánimo, similares a la primera, pero las seleccionaron de entre los fracasos musicales, que no fueran conocidas.
Tal como explican en la revista Brain, el diseño del experimento se basaba en la hipótesis de que la experiencia de oír música es, para el cerebro, diferente de la de recordarla y en ambos procesos intervienen redes cerebrales diferentes. Durante las sesiones, la actividad cerebral de los voluntarios fue registrada mediante la técnica de imagen por resonancia magnética funcional (fMRI). Comprobaron que la música se aloja en zonas del cerebro diferentes de las áreas donde se guardan los otros recuerdos.
"Al menos, los aspectos cruciales de la memoria musical son procesados en áreas cerebrales que no son las que habitualmente se asocian con la memoria episódica, la semántica o la autobiográfica", dice el neurocientífico del Max Planck y coautor del estudio, Jörn-Henrik Jacobsen. "Pero hay que ser muy cauteloso cuando afirmamos algo tan absoluto como esto", añade prudente. En concreto, las zonas que mostraron mayor activación al rememorar las canciones fueron el giro cingulado anterior, situado en la zona media del cerebro, y el área motora presuplementaria, ubicada en el lóbulo frontal.
Parte de esa prudencia puede proceder de la metodología que han seguido para realizar la segunda parte de la investigación. Lo ideal habría sido poder estudiar la ubicación de los recuerdos musicales directamente en los enfermos de Alzhéimer y no en la población sana. Pero, como señala Jacobsen, no es sencillo conseguir que un número significativo de pacientes participe en un trabajo como este. Además, está el problema de que muchos de los afectados podrían recordar la canción pero no verbalizar ese recuerdo. Por eso, realizaron un segundo experimento para ver si las zonas donde se guarda la música se ven igual o menos afectadas por la enfermedad del olvido.
Para eso, estudiaron a 20 pacientes con alzhéimer y compararon sus resultados con otra treintena de individuos sanos, ambos grupos con una media de edad de 68 años. Querían ver en qué estado se encontraban las áreas musicales frente al resto del cerebro. En el diagnóstico y seguimiento de la enfermedad se usan principalmente tres biomarcadores: El grado de deposición del péptido β-amiloide, una molécula que tiende a acumularse formando placas en las fases iniciales de la enfermedad. Otra pista es la alteración del metabolismo de la glucosa en el cerebro. Y, por último, atrofia cortical, un proceso natural a medida que se envejece pero que en el alzhéimer es más acusado.
Las mediciones mostraron que los niveles de deposición de beta-amiloide no presentaban grandes diferencias. Pero, en las áreas musicales de los enfermos, el metabolismo de la glucosa entraba en los niveles normales y la atrofia cortical era hasta 50 veces menor que en otras zonas del cerebro. Para Jacobsen, "que muestren un menor hipometabolismo y atrofia cortical en comparación con las otras zonas cerebrales significa que no se ven tan afectadas en el curso de la enfermedad". Y añade: "Pero esto solo puede ser observado, creo que nadie puede explicar por qué eso es así. Sin embargo, el giro cingulado anterior muestra una conectividad aumentada en los enfermos de alzhéimer, lo que podría significar incluso que funciona como una región que compensa la pérdida de funcionalidad de las otras".


"Los recuerdos que más perduran son los que están ligados a una vivencia emocional intensa y justo la música con lo que está más ligado es con las emociones y la emoción es una puerta al recuerdo", dice la musicoterapeuta de la Fundación Alzheimer España, Fátima Pérez-Robledo. Los resultados del estudio vienen a confirmar su práctica cotidiana. "Muchos de los enfermos igual no recuerdan el nombre de un familiar pero sí la letra de una canción", asegura.
En su trabajo diario, Pérez-Robledo tiene que hacer muchas veces de pinchadiscos. Si el enfermo está en una fase inicial, él mismo sugiere los temas que le marcaron. "Rebuscamos en su historia musical, las canciones de su niñez, de su adolescencia, para evocar recuerdos. La escuchan, la bailan o la cantan", explica la terapeuta. Cuando el paciente ya no puede decir qué musica amaba, prueban con las canciones que más se oían cuando era pequeño o, como en muchos casos, es la pareja la que elige aquella canción que sonaba cuando se conocieron.


lunes, 28 de septiembre de 2015

Nuevo descubrimiento revolucionario abre un camino hacia la cura del alzheimer


 

En el cerebro de las personas que sufren de alzheimer se han encontrado vasos sanguíneos deformados, lo que daría una pista para el desarrollo de nuevos tratamientos contra esta afección neurodegenerativa, afirman científicos irlandeses.

“La enfermedad de Alzheimer se caracteriza, en parte, por la acumulación de la proteína beta amiloide tóxica en grupos llamados placas que afectan la memoria. En las personas que no padecen de alzhéimer estas placas se eliminan del cerebro a través del torrente sanguíneo”, detalla un estudio realizado por investigadores del Trinity College de Irlanda publicado en la revista ‘Science Advances’.

A diferencia de los vasos sanguíneos situados en otras partes del cuerpo, los ubicados en el cerebro tienen propiedades específicas que regulan el flujo sanguíneo; es lo que se conoce como la barrera hematoencefálica, que regula el intercambio de energía y metabolitos entre el tejido cerebral y la circulación sanguínea.

Pero en este estudio se descubrió que algunos componentes de esos vasos sanguíneos especializados están alterados, lo que evita la limpieza de la beta amiloide del cerebro. Los científicos irlandeses consideran que esta alteración podría ser un factor importante en la acumulación de estas proteínas tóxicas en el cerebro y, como consecuencia, en el desarrollo del mal de Alzheimer.

No obstante, los investigadores también observaron que dos proteínas que intervienen en la comunicación celular en los vasos sanguíneos de la barrera hematoencefálica pueden ser reguladas para abrir los espacios entre las células y permitir la limpieza de la beta amiloide del cerebro, lo que podría ofrecer nuevas dianas terapéuticas para tratar el alzhéimer.

lunes, 21 de septiembre de 2015

21 de septiembre, Día Internacional del Alzheimer


 

Este 21 de septiembre se conmemora el Día Internacional del Alzheimer.
La fecha fue establecida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Federación Internacional de Alzheimer con el fin hacer conciencia entre la población sobre la importancia de la prevención y detección temprana de este padecimiento.

La enfermedad de Alzheimer es un padecimiento progresivo y degenerativo que provoca deterioro de la memoria, del pensamiento y de la conducta, y en nuestro país afecta a 800 mil personas de la tercera edad.

Al respecto, el doctor Luis Miguel Gutiérrez Robledo director general del Instituto Nacional de Geriatría (INGer) informó que  desde el año pasado nuestro país puso en marcha el "Plan de Acción de la Enfermedad de Alzheimer", para prevenir y detectar de manera oportuna la enfermedad.

Para ello, se realizan acciones de capacitación de los profesionales de la salud, se trabaja en la integración de grupos de apoyo, además de un taller de educación sobre esta enfermedad.

Una de las áreas en la que más se ha avanzado es en el conocimiento de su epidemiología, 'ahora sabemos que en nuestro país, el Alzheimer tiene una incidencia de 30 casos por cada mil personas por año', comentó.

Gutiérrez Robledo indicó que cuando hay un diagnóstico temprano, hay más posibilidad de mejorar la calidad de vida del paciente.

Aunque es una enfermedad que no tiene cura, se tienen medicamentos que permiten retrasar el deterioro cerebral.

Por su parte, la doctora Ana Luisa Sosa Ortiz, encargada de la Clínica de Demencias del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía "Manuel Velasco", destacó que la mayoría de los pacientes llegan en etapa intermedia o avanzada de la enfermedad.

Dijo que un porcentaje importante presenta otras enfermedades, como hipertensión y diabetes, lo que complica su tratamiento.

Explicó que el principal factor de riesgo es la edad, se estima que el Alzheimer se presenta hasta en cinco de cada 100 personas mayores de 60 años.

Agregó que los primeros signos de alerta son el olvido de acontecimientos recientes, frases o palabras, desorientación y dificultad para realizar actividades cotidianas.


viernes, 18 de septiembre de 2015

Desmienten que el alzheimer sea contagioso


Un reciente estudio realizado por los investigadores John Collinge y Sebastian Brandner, del Departamento de Enfermedades Neurodegenerativas del Instituto de Neurología de Londres y la Clínica Nacional de Priones en Reino Unido, y publicado en la revista Nature, ha generado una gran confusión. El estudio hablaba sobre la posible transmisión entre humanos de un tipo específico de demencia provocado por priones, lo que dio pie a una malinterpretación y a que rápidamente comenzara a circular la idea de que el mal de alzheimer pudiera ser contagioso.

Por es emotivo, el Grupo Estudio de Conducta y Demencias de la Sociedad Española de Neurología ha emitido un comunicado en el que desmiente esa idea y aclara el malentendido. "La creencia de que el alzheimer puede ser contagioso se ha generado de forma secundaria a un artículo científico publicado en una revista médica donde se habla de la teórica posibilidad de transmisión de un tipo de demencia. Trasmisión y contagio son palabras totalmente distintas en el campo de la medicina.  Contagio es cuando existe la posibilidad de la propagación de una enfermedad de un individuo a otro y en ningún caso se ha hablado de ello en dicho estudio. Además, Alzheimer y demencia tampoco son sinónimos", puntulizan en dicho comunicado.
Los expertos de la asociación explican que la ivnestigación se realizó estudiando los cerebros de pacientes que de niños fueron tratados con hormona de crecimiento humana obtenida de cadáver. Una práctica que se realizaba mucho antes de poderse obtener de forma artificial, como se hace hoy en día. Y lo que ocurrió fue que: "Un grupo reducido de estos niños obtuvo dicha hormona de unos cadáveres que tenían una enfermedad priónica, la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (ECJ). Es una enfermedad tremendamente rara y muy diferente al Alzheimer. Para esta enfermedad, que condiciona una demencia rápidamente progresiva, existen casos tanto genéticos como otros esporádicos que se contraen de forma iatrógena (por transmisión). Los casos analizados en el artículo (sólo 8 pacientes), desarrollaron la enfermedad décadas después, con todos los cambios cerebrales peculiares que la enfermedad priónica conlleva", prosiguen en el comunicado.
Además, puntualizan que en el estudio dirigido por los investigadores John Collinge y Sebastian Brandner no se menciona en ningún momento la palabra Alzheimer. Hace mención a una proteína llamada “beta-amiloide plegada de forma anómala”. "Tener esta proteína alterada no es sinónimo de tener una Enfermedad de Alzheimer, pues existen otras enfermedades en las que también está alterada (como por ejemplo en la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob) . Además, no se menciona la existencia de otra alteración en los cerebros de estos pacientes, muy característica de la Enfermedad de Alzheimer, que son los ovillos neurofibrilares", aclaran.

El Grupo de Estudio de Conducta y Demencias de la Sociedad Española de Neurología concluye pidiendo: "Cautela a la hora de tratar de simplificar términos científicos y más si se trata de medicina. Titulares como los que se han generado a raíz de la malinterpretación de este estudio, pueden generar mucho temor e incertidumbre entre pacientes y familiares".