viernes, 14 de febrero de 2014

Un compuesto de plantas naturales previene el Alzheimer

Un equipo de investigadores del Instituto Salk ha concluido satisfactoriamente un experimento con ratones cuyo objetivo era prevenir los síntomas del Alzheimer. Normalmente en este tipo de estudios con ratones de laboratorio, los roedores desarrollan los primeros síntomas de la enfermedad en menos de un año tras su nacimiento; pero, gracias al compuesto de fisetina imbuido diariamente, ha conseguido revertirse esa tendencia, impidiendo la pérdida de memoria progresiva y las discapacidades de aprendizaje. La fisetina es un compuesto flavonoide que se encuentra de forma natural en muchas frutas como las fresas, los kiwis o los arándanos y en verduras como los pepinos o cualquier verdura de hoja verde. Lo que hace este componente es mantener la memoria joven, ya que estimula y fortalece la conexión entre las neuronas. Además, la fisetina también ayuda en la lucha contra el cáncer. Este nuevo hallazgo sugiere una nueva y más natural forma de tratar los síntomas de Alzheimer, ya que incluso ha funcionado en animales con propensión a la enfermedad. El siguiente paso en este estudio será probar si utilizando la fisetina pueden invertirse los síntomas que ya hayan aparecido, ya que “normalmente una persona no va al médico hasta que han comenzado los problemas de memoria”, afirma la doctora Pamela Maher, coatura del estudio.

miércoles, 12 de febrero de 2014

Científicos anuncian un gran avance en el tratamiento del Alzheimer y el Parkinson

Científicos británicos han anunciado que han llegado a un punto de inflexión en el tratamiento de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y el párkinson, entre otras, y que en el futuro estos males se podrían curar con pastillas
Foto tomada de la fuente
Foto tomada de la fuente
Es cierto que todavía queda mucho camino por recorrer para que curar estas enfermedades sea tan fácil como tomar una píldora; pero los científicos han dado un significativo paso adelante al lograr por primera vez frenar la muerte de las células cerebrales en ratas.
Las enfermedades neurodegenerativas provocan una acumulación en las placas seniles de la proteína beta-amiloide. Esto causa que el sistema inmunitario active el mecanismo de defensa y bloquee la producción de nuevas proteínas en el cerebro. La falta de estas proteínas, esenciales para la supervivencia de las células, provoca la muerte de las células a una velocidad mayor de la que es propia por envejecimiento. Las personas que sufren estas dolencias empiezan a experimentar síntomas como pérdida de memoria o confusión.
Los científicos británicos que realizaron la investigación lograron influir en el proceso con la ayuda de un compuesto experimental. Los resultados del estudio se han publicado el 10 de octubre, Día Mundial de la Salud Mental, en la revista ‘Science Translational Medicine’.
Los investigadores de la unidad de toxicología del Medical Research Council y de la Universidad de Leicester probaron el compuesto en ratas que padecían una enfermedad priónica parecida al párkinson y al Alzheimer. El compuesto, suministrado a los roedores por vía oral, alcanzó el cerebro a través de la sangre e inhibió la enzima conocida como PERK, que es la responsable de la activación del mecanismo de defensa del sistema inmunitario. Esto permitió  que las proteínas volvieran a producirse. Al cabo de12 semanas las ratas que habían recibido el compuesto no demostraban síntomas de la enfermedad.
La medicina en realidad causó ciertos efectos colaterales, pero los científicos dicen que “no es imposible” mejorar el fármaco para evitar esos efectos cuando llegue la hora de probar la medicina en los humanos.
“Es un gran paso adelante”, ha declarado la profesora Giovanna Mallucci, líder del grupo de investigación. “Es la primera vez que se da a una rata un compuesto que previene las enfermedades cerebrales. El hecho de que sea un compuesto que se consume de manera oral, que llega al cerebro y que previene estas enfermedades es un hito en sí mismo

lunes, 10 de febrero de 2014

¿Pesticidas provocan Alzheimer?

Pensar que las anécdotas, aventuras e historias del pasado lleguen a perderse para siempre suena aterrador. Si bien es normal que las personas mayores experimenten un declive en la memoria, el Alzheimer es totalmente diferente. Esta enfermedad poco a poco va arrebatando los recuerdos conforme mueren las neuronas y de pronto resulta difícil recordar cómo realizar actos tan comunes como ir al baño e incluso respirar.
Un estudio publicado en JAMA Neurology, mostró que pacientes con Alzheimer tenían casi cuatro veces más DDT en el cuerpo que el resto de las personas. El DDT (Dicloro Difenil Tricloroetano) es un compuesto de los insecticidas utilizado principalmente para combatir enfermedades como la malaria y la fiebre amarilla hasta 1972, cuando fue prohibido debido a que afectaba directamente al medio ambiente y tenía repercusiones negativas en la salud.


Científicos del Centro de Investigación para el Alzheimer de la Universidad de Emory y la Universidad de Texas midieron los niveles de DDT en un grupo de personas con Alzheimer y posteriormente compararon los resultados con los de personas sanas pero de edad y contexto relativamente similar. Se encontró que los pacientes de Alzheimer presentaban 3.8 veces más DDT en el cuerpo que le grupo de control.
No obstante, los resultados no fueron del todo claros ya que algunas personas sin Alzheimer contaban con bajos niveles de DDT y otras que no la tenían, con altos niveles. Aún así, los investigadores piensan que este químico puede provocar daños cerebrales provocando la muerte de las neuronas y propiciando la aparición de esta enfermedad.

viernes, 7 de febrero de 2014

Inspirado por su bisabuela, un joven busca la cura para el alzhéimer

De niño, Max Wallack cuidó a su bisabuela, quien tenía alzhéimer y ahora quiere encontrar la cura para la enfermedad.


Cuando Max Wallack tenía seis años, su bisabuela Gertrude Finkelstein (Great Grams como la llamaba) fue diagnosticada con la enfermedad de Alzheimer. Sus padres fueron honestos con él, al explicarle en términos fáciles de entender que la enfermedad tendría un impacto significativo en la memoria de su bisabuela. 
Wallack y su bisabuela siempre fueron cercanos, pero la debilitante enfermedad afectó su relación. Ella lo había cuidado cuando era niño; ahora él era uno de sus cuidadores principales.
Wallack pasó una gran parte de su niñez en el cuidado de su bisabuela, quien entraba y salía de hogares para ancianos hasta que se mudó con su familia. A pesar de su edad, Wallack a menudo tenía la responsabilidad de cuidar a su bisabuela por sí solo cuando sus padres no podían.
Algo que él denominaba “ser niñero de la abuela”.
El alzhéimer afecta a 350,000 personas en México y se calcula que una de cada tres personas enfrentará esta enfermedad en un familiar, según datos de 2010 de la Secretaría de Salud. 

Los síntomas incluyen pérdida de memoria, dificultad para realizar tareas cotidianas y no reconocer a familiares cercanos.
“Hubo momentos difíciles”, dice Wallack, quien ahora tiene 17 años.
Recuerda que en unas vacaciones en Hawai, su bisabuela le temía a su propia familia, aunque solo la cuidaban.
Ella falleció cuando Wallack tenía 10 años. Sus últimos años lo inspiraron a dedicar su vida a estudiar el alzhéimer y la demencia.
Wallack es un estudiante de primer año de Neurociencia en la Universidad de Boston en Estados Unidos. Después de que se gradúe, piensa en inscribirse en la escuela de medicina y continuar así con la investigación sobre alzhéimer.
Su currículum ya muestra su pasión: realiza investigaciones en el Laboratorio de Psiquiatría Molecular en el Envejecimiento en el Centro de Alzheimer de la Universidad de Boston en Estados Unidos. También fundó la organización sin fines de lucro Puzzles to Remember (Rompecabezas para recordar), que distribuye rompecabezas a pacientes en hogares para ancianos que padecen de alzhéimer y demencia.
Wallack no logró esto sin persistencia; o inteligencia. Asistió a clases universitarias mientras estaba en la preparatoria y comenzó a trabajar en el laboratorio cuando tenía 15 años.
¿El objetivo final de Wallack? Encontrar una cura o tratamiento para el alzhéimer. Pero atacar la enfermedad desde un punto de vista médico en sí no es su único propósito.
“Tienes que combatirla en muchas formas diferentes”, dice. Decidió enfocar parte de su defensa en una experiencia que era muy familiar: ser un cuidador joven de alguien con alzhéimer.
Este verano, Wallack lanzó un libro para niños Why Did Grandma Put Her Underwear in the Refrigerator? (¿Por qué la abuela puso su ropa interior en el refrigerador?). El título tiene la intención de ser divertido, pero Wallack dice que los niños que tienen seres queridos con alzhéimer también se relacionarán con la parte seria.
El libro tiene como objetivo enseñar a los niños sobre el alzhéimer. Aunque los padres de Wallack eran abiertos con él al explicarle sobre la enfermedad, hay otros que evitan hablar directamente sobre el tema para no asustar a los niños, indica el joven.
Al ofrecer formas de enfrentar el asunto, experiencias relacionables e incluso un poco de humor, el libro tiene como objetivo facilitar esta conversación.
Wallack escribió el libro con la ayuda de Carolyn Given, su maestra de inglés de cuarto de primaria a segundo de secundaria. Wallack ya había planeado escribir el libro durante años, incluso antes de contactar a Given en invierno 2012.
“Me encantaría ayudarlo”, recuerda que dijo Givens. “En cuanto dije eso (después de una semana), ya tenía todo un manuscrito”.
Los dos idearon un libro educativo y alegre que llegó, poco después de su lanzamiento, al Top 100 de Best-Sellers de libros con letra grande de Amazon. 
El libro está lleno de historias y formas de ayudar a los niños a aprender sobre el alzhéimer; algunas sacadas de la niñez de Wallack así como otras de niños que conoció.
Una parte describe cómo una persona con alzhéimer puede tener miedo de un gato porque parece un león. Otra parte enseña a los niños a servir comida en platos rojos para las personas con alzhéimer; una estrategia de cuidado comprobada que hace que los alimentos destaquen en los platos, lo que causa que coman más.
Familias de todas partes contactaron a Wallack para agradecerle por compartir esta historia, y elogiándolo por calmar los temores de los niños sobre el alzhéimer.
“Este es el tipo de reacción que esperaba”, dijo Wallack 

miércoles, 5 de febrero de 2014

Hallan 11 genes relacionados a Alzheimer

Permitirá crear tratamientos personalizados en el futuro.


Un consorcio internacional de investigadores ha identificado once nuevos genes asociados al Alzheimer, un hallazgo que duplica el número de factores genéticos de riesgo asociados a esta enfermedad y abre la puerta a futuras dianas terapéuticas para la investigación farmacológica.

Los resultados de este trabajo se publican en la revista Nature Genetics y son del consorcio internacional IGAP (International Genomics of Alzheimer's Project).

En este proyecto participa por parte española el Consorcio Español de Genética de Demencias, promovido conjuntamente por una decena de grupos pertenecientes al Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Neurodegenerativas (Ciberned).

Este hallazgo, calificado por el Ciberned de "histórico", duplica el número de factores de riesgo hasta ahora relacionados con la posibilidad de desarrollo de este tipo de 
demencia y supone, por tanto, "un gran avance en el conocimiento genético de las bases genéticas" del Alzheimer.

La investigación de IGAP contó con la mayor muestra de sujetos empleada hasta el momento para el estudio de las bases moleculares del Alzheimer, informó el Ciberned en una nota.

Los investigadores analizaron el genoma de un total de 74, 046 individuos de ascendencia europea mediante la aplicación de técnicas genómicas de alta resolución y bioinformáticas. Como resultado de este análisis consiguieron aislar en una primera fase del proyecto cuatro genes relacionados con la enfermedad y otros siete en la segunda etapa del estudio.

Su identificación se traduce en nuevas dianas para la investigación farmacológica que permita combatirla.

Jesús Ávila de Grado, director científico de Ciberned, afirmó que "hemos dado un importante paso adelante", con el que "poco a poco, vamos conociendo los genes de riesgo en la enfermedad de Alzheimer".
Es de celebrar, además, la importante implicación de investigadores españoles", añadió.
Por su parte, Jordi Clarimón, investigador principal de la Unidad Genética de Enfermedades Neurodegenerativas del Hospital de la Santa Cruz y San Pablo de Barcelona (noreste), advirtió de que "estos hallazgos no cambiarán, al menos a corto plazo, la forma en que se diagnostica y trata la enfermedad de Alzheimer", pero sí "nos ayudan a entender su arquitectura genética".

Además, "indican cuáles pueden ser algunas de las bases biológicas que subyacen a los procesos neurodegenerativos que tienen lugar en el Alzheimer", agregó.

En este sentido, "aunque no podremos diseñar, por ejemplo, un test genético de riesgo para las formas comunes de la enfermedad, la identificación de estos genes supone un avance crucial en la investigación de nuevos marcadores biológicos en la enfermedad", reiteró el científico.

lunes, 3 de febrero de 2014

El poder de la música, una 'cura' para el Alzheimer

Una canción es capaz de transformar nuestro estado anímico, pero también tiene una estrecha relación con la memoria.


La música está inmersa en gran parte de nuestra vida.
Muchos de los recuerdos que tenemos están asociados a una canción en particular que nos conduce casi vívidamente a algunos sucesos del pasado, cargados a su vez de emociones como tristeza, enojo o felicidad.
De esta manera, escuchar una canción puede elevar nuestro estado de ánimo, o hacernos sentir desanimados y angustiados si escuchamos un tema deprimente; la música suave, por ejemplo, puede llevarnos a una relajación profunda y ayudarnos a afrontar mejor un momento difícil o estresante.
Muchas investigaciones demuestran la estimulación de diferentes áreas cerebrales provocadas mientras escuchamos música. Por ejemplo, un estudio reciente de la Universidad de Florida, Estados Unidos, reveló que la música activa distintas zonas del cerebro relacionadas no solo con las emociones, sino también con regiones asociadas al lenguaje y al movimiento, así como diversas áreas corticales, incluida la corteza motora, la corteza parietal, el cerebelo, el lóbulo temporal y la corteza prefrontal.
De acuerdo con los análisis, las notas musicales no solo influyen en el estado anímico de la persona al momento en que la escucha, sino que también promueven el recuerdo de hechos significativos mediante la activación de regiones asociadas a la memoria. De ahí que nuevos tratamientos diseñados para el manejo de pacientes que padecen Alzheimer utilicen la música como medio para mantener activas algunas regiones cerebrales.
Petr Janata, quien es profesor de la Universidad de California, estudió el efecto que tienen las canciones o melodías en un grupo de pacientes con Alzheimer; ellos mostraban deficiencias para evocar rostros de personas, lugares y momentos del pasado. Encontró que respondían a la música activando la corteza medial prefrontal a pesar del progreso de la enfermedad en esta área del cerebro. Una canción despierta un recuerdo, explica Janata; por este motivo "la música sirve como banda sonora para una película mental que comienza a rodar en la mente", señala el experto.
Asimismo, el investigador concluye que, aunque el Alzheimer es un trastorno progresivo y degenerativo, en las etapas tempranas es posible ejercer una influencia activa y positiva sobre el recuerdo de los pacientes, facilitando su manejo y favoreciendo la relajación y la tranquilidad.