Mostrando las entradas con la etiqueta proteínas y alzheimer. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta proteínas y alzheimer. Mostrar todas las entradas

lunes, 23 de febrero de 2015

Una proteína que protege contra el alzhéimer

Un experimento con ratones ha revelado que elevar los niveles de la proteína Cloto puede protegernos contra el déficit de aprendizaje y memoria provocado por laenfermedad de Alzheimer. La investigación ha sido desarrollada por un equipo de científicos del Instituto Gladstone y la Universidad de California en San Francisco (EE.UU.) y ha sido publicada en la revista Journal of Neuroscience.
 
La proteína Cloto disminuye de forma natural con la edad y con ella nuestra capacidad cognitiva; sin embargo, aún no estaba clara su relación con los trastornos cognitivos relacionados con el envejecimiento como en el caso de la enfermedad de Alzheimer.
 
Para probar esta capacidad protectora de la proteína Cloto, los científicos crearon un modelo de ratón modificado genéticamente para desarollar alzhéimer pero con la capacidad de producir mayores niveles de esta proteína en todo el cuerpo. El resultado, fue que el déficit cognitivo y la actividad cerebral anormal que suele presentarse con la enfermedad mejoró sustancialmente. El efecto de la proteína fue lo suficientemente poderoso para contrarrestar los efectos de las toxinas relacionadas con el alzhéimer a pesar de que los niveles de péptido beta amiloide y proteína Tau se mantuvieron sin cambios.
 
“Es notable que podamos mejorar la cognición en un cerebro enfermo a pesar del hecho de que está plagado de toxinas. Además de hacer que los ratones sanos sean más inteligentes, podemos hacer que el cerebro sea más resistente a la toxicidad relacionada con el Alzheimer. Sin tener que apuntar a la enfermedad compleja en sí, podemos proporcionar una mayor capacidad de recuperación y potenciar las funciones del cerebro”, explica Dena Dubal, líder del estudio.
 
El próximo paso en la investigación será identificar y probar sustancias que puedan elevar anormalmente los niveles de Cloto o imitar sus efectos en el cerebro con objeto de contrarrestar cualquier tipo de trastorno cognitivo en los seres humanos, incluida la enfermedad de Alzheimer.
 

viernes, 13 de febrero de 2015

DESCUBREN CIENTÍFICOS MEXICANOS SECRETOS DE PROTEÍNAS INVOLUCRADAS EN ALZHEIMER Y PARKINSON

Desde México para el mundo. Por primera vez un grupo de investigadores de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) logró resolver mediante la técnica de resonancia magnética, la estructura 3D de las proteínas 6aJL2 y su variable 6aJL2-R24G, que serían el primer paso encaminado a descubrir la causa y a futuro la cura de enfermedades de mal plegamiento como Alzheimer, Parkinson, “el mal de las vacas locas” o amiloidosis de cadena ligera, esta última es muy rara y se caracteriza por el depósito de sustancias amorfas en los órganos y tejidos que afectan su funcionamiento.
El doctor Carlos Amero Tello, quien dirige el grupo de investigación del Laboratorio Nacional de Estructuras de Macromoléculas (LANEM) UAEM-UNAM, explicó que las proteínas son como máquinas con funciones específicas, dañinas o benéficas que alteran el organismo. Con el propósito de determinar ello se obtuvo una foto o modelo tridimensional de las estructuras de las proteínas 6aJL2 y su variable mutada 6aJL2-R24G.
Tras obtener los resultados, el equipo descubrió que la proteína 6aJL2 es estable, mientras que la variable mutada 6aJL2-R24G ocasiona la producción de plastas de fibras amiloides aparentemente causantes de enfermedades como Alzheimer, Parkinson o amiloidosis de cadena ligera, la cual tiene una incidencia de ocho personas por cada millón de habitantes.
Con este hecho sin precedentes, los integrantes del equipo se convirtieron en los primeros mexicanos en emplear la resonancia magnética nuclear para resolver la funcionalidad de una proteína. Tras obtener la imagen y los resultados, los presentaron al Banco Mundial de Datos de Proteínas (WPDB por sus siglas en inglés), división Wisconsin, a fin de que fueran evaluados y posteriormente formara parte de ese registro internacional.
Por ejemplo, si otro grupo de científicos quiere ver la estructura para trabajar con ella, deberá ingresar a la base de datos mundial y podrá descargar a su computadora el modelo tridimensional de las proteínas 6aJL2 y su variable 6aJL2-R24G, donde tendrá la libertad de manipularla.
Por medio de la técnica de resonancia magnética nuclear empleada en el LANEM, Carlos Amero logró resolver las estructuras de estas proteínas pertenecientes al sistema inmune; una normal y una mutada, la cual sólo se presenta cuando existe la enfermedad de amiloidosis, condición que causa el mal plegamiento de las proteínas hasta que crecen tanto y se adhieren a diversos órganos del cuerpo (lengua, corazón, pulmón), lo que provoca que deje de funcionar, hasta llevar a la muerte, debido a la falta de una cura.
La resonancia magnética nuclear arroja datos espectroscópicos de cada núcleo de las macromoléculas, los cuales fueron analizados por el grupo de la UAEM con el fin de construir el modelo tridimensional de la proteína, mismo que fue agregado a la base de datos mundial.
El estudio de las estructuras se realizó por medio de la técnica de resonancia magnética nuclear, el cual a diferencia de los usados convencionalmente en los hospitales, éste obtiene la señal individual de cada núcleo de moléculas o macromoléculas, como lo son las proteínas o el ADN. El problema con este método es que hasta hace unos años México no contaba con la tecnología necesaria para realizar estos análisis; sin embargo, cuando el LANEM adquirió el primer aparato de este tipo en el país, comenzaron las investigaciones.
Aun así, un problema fue que al desconocer la tecnología, no existían científicos capacitados que lo operaran. Cuando la UAEM compró dicho equipo, el doctor Amero Tello quien trabajaba en el Institut de Biologie Structurale (IBS-CNRS), en Grenoble, Francia, regresó a México para liderar el equipo de investigación que se encargara de analizar y solucionar las estructuras de las proteínas amiloides 6aJL2 y su variable 6aJL2-R24G.
A pesar de que existe otro método llamado cristalografía para analizar las estructuras de las proteínas, la resonancia magnética nuclear permite obtener un modelo en solución, que se asemeja más a la realidad.
El investigador comentó que en México la UAEM abrió el camino para que otras instituciones como la UNAM, el IPN o la Universidad de Mérida se hicieran de equipos de resonancias magnéticas nucleares y comenzaran con sus estudios. Sin embargo, a nivel mundial el país está atrasado por más de 10 años.
Una vez que descubrieron cómo funciona la proteína, el equipo trabaja en buscar una molécula que sirva como un inhibidor que evite el mal plegamiento, con el propósito de encontrar a futuro la cura de enfermedades como amiloidosis, Alzheimer o Parkinson.
fuente http://www.invdes.com.mx/salud-mobil/6508-descubren-cientificos-mexicanos-secretos-de-proteinas-involucradas-en-alzheimer-y-parkinson

miércoles, 16 de julio de 2014

Identifican 10 proteínas en la sangre que ayudan a predecir el alzhéimer


Un equipo de investigadores del King College de Londres (Reino Unido), dirigidos por el profesor de la Universidad de Oxford, Simon Lovestone, ha identificado un grupo de un total de 10 proteínas en la sangre que servirán para pronosticar, con un 87% de precisión, la aparición de la enfermedad de Alzheimer. El estudio ha sido publicado en la revista Alzheimer & Dementia.
 
Los investigadores utilizaron muestras de sangre de 1.148 participantes, 476 de ellos con alzhéimer, 220 con deterioro cognitivo y el resto, 452 personas, sanas, como grupo de control.
 
Los científicos analizaron 26 proteínas de todas las muestras de sangre, descubriendo que 16 de ellas estaban estrechamente ligadas a la contracción del cerebro y, especialmente 10 de ellas eran capaces de predecir si las personas que presentaban deterioro cognitivo leve podrían desarrollar en un espacio breve de tiempo la enfermedad de Alzheimer.
 
Un análisis de sangre, según los investigadores, podría ayudar a identificar a los futuros enfermos en una fase inicial cuando el alzhéimer apenas comienza a afectar al cerebro (muchos años antes de que aparezcan los primeros síntomas) para poder desarrollar un tratamiento más efectivo, ya que, en los últimos 15 años, más de 100 fármacos experimentales para tratar el alzhéimer han fracasado en las pruebas.