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sábado, 22 de julio de 2017

Una técnica detecta si las pérdidas de memoria están relacionadas con el Alzhéimer






 Una batalla silenciosa que se libra en nuestro cerebro deteriorándolo progresivamente antes de dar síntomas claros. Así es cómo actúa la enfermedad de Alzheimer, la causa más común de demencia en el mundo cuya prevalencia aumenta cada año junto con nuestra esperanza de vida.
Su prolongada etapa preclínica, en la que apenas se muestran síntomas más allá de pequeñas pérdidas de memoria es uno de los grandes desafíos a los que se enfrentan los investigadores.
Pero, ¿y si una prueba relativamente común como es la magnetoencefalografía pudiera ayudar a detectar si esas pequeñas pérdidas de memoria son o no el inicio de la enfermedad?
Eso es lo que se ha planteado un equipo de investigadores del Centro de Tecnología Biomédica de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) que propone el uso de esta técnica para favorecer el diagnóstico precoz de la enfermedad.
"Uno de los grandes problemas de la enfermedad es que su etapa preclínica puede extenderse entre 10 y 15 años, un periodo demasiado largo en el que los daños se van acumulando poco a poco en el cerebro hasta llegar a un punto irreversible a día de hoy", explica David López, investigador del CTB y uno de los autores del estudio.
El trabajo ha utilizado la magnetoencefalografía para discriminar si las pequeñas pérdidas de memoria o quejas subjetivas de memoria que muchos sufren a partir de una determinada edad se corresponden con una persona mayor sana o si, por el contrario, pueden ser el inicio del deterioro cognitivo.
"Las personas mayores con quejas subjetivas de memoria no presentan deterioro cognitivo al realizar una evaluación neuropsicológica, es decir, nuestras herramientas diagnósticas actuales los etiquetarían como personas mayores sanas y normales", explica Ricardo Bruña, también investigador del CTB- UPM y otro de los autores del estudio.
"A pesar de ello, dichas personas presentan el sentimiento subjetivo de pérdida de memoria y deterioro, que en algunos estudios ha sido relacionado con un mayor riesgo de desarrollar alzhéimer en el futuro, algo que tratamos de comprobar mediante la magnetoencefalografía".
Para ello se registró la actividad magnética cerebral de cada uno de los participantes mediante magnetoencefalografía (MEG), una técnica que permite a los expertos estudiar la conectividad funcional entre distintas áreas cerebrales, o lo que es lo mismo, medir como se comunican entre sí las regiones del cerebro en cada uno de los participantes.
Al comparar al grupo de pacientes con deterioro cognitivo leve con el grupo control (personas mayores sin quejas de memoria) se encontraron alteraciones en la conectividad funcional de los pacientes cuyo cerebro ya había empezado a deteriorarse. Dichas alteraciones consistían en una importante desconexión entre regiones posteriores del cerebro, que disminuyen su comunicación, y que iban acompañadas de un aumento de conectividad entre ciertas regiones anteriores del cerebro. Sin embargo, el resultado más relevante del artículo es que las personas mayores con quejas subjetivas de memoria y sin deterioro cognitivo mostraban un patrón de alteraciones en su conectividad funcional muy similar al de los pacientes cuyo cerebro sí estaba deteriorado.
Las personas mayores con quejas subjetivas de memoria mostraban un patrón de alteraciones similar al de los pacientes cuyo cerebro sí estaba deteriorado
"Este estudio muestra que la perdida subjetiva de memoria, incluso en ausencia de manifestaciones clínicas, produce cambios en el cerebro similares a los que se observan en un grupo de pacientes en los estadios iniciales de la enfermedad y que la magnetoencefalografía es capaz de mostrar esos cambios antes de que nuestras herramientas clínicas detecten ese deterioro", explica López.
"Es necesario realizar más estudios que nos permitan discriminar uno a uno qué individuos de entre aquellos con quejas subjetivas de memoria tienen de verdad un riesgo aumentado de padecer alzhéimer, ya que se trata de un grupo muy diverso y heterogéneo, en el que la perdida subjetiva de memoria podría ser causadas por otros motivos tales como la depresión. No obstante, la magnetoencefalografía se presenta como una herramienta muy útil en las etapas iniciales de la enfermedad, ya que en este estudio muestra mayor capacidad para encontrar diferencias entre personas mayores con y sin quejas de memoria que nuestras herramientas habituales", asegura Bruña.


En el trabajo, que ha sido publicado en Frontiers in Aging Neuroscience también participan la Universidad Complutense de Madrid, el Hospital Clínico San Carlos y el Centro de Prevención del Deterioro Cognitivo Madrid Salud.


Fuente:     es-us.noticias.yahoo.com








lunes, 1 de febrero de 2016

Descubren un mecanismo para evitar la pérdida de memoria en el alzhéimer


Foto: El alzheimer afecta a la memoria (CC/Pixabay) 

Los investigadores han descubierto que en esta enfermedad la plasticidad sináptica está alterada por una proteína descrita como un supresor de tumores, que es la que entorpece la memoria.
Un equipo de investigadores del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha descubierto un mecanismo para evitar la pérdida de memoria en la enfermedad de alzhéimer, por medio de un estudio con modelos de ratón que permite orientar acerca de posibles vías de intervención terapéutica.
El trabajo, publicado en el último número de la revista 'Nature Neurosciencie', ha sido dirigido por la doctora de la Fundación Vasca para la Ciencia Ikerbasque Shira Knafo, de la Unidad de Biofísica, perteneciente al CSIC y a la Universidad del País Vasco (UPV/EHU); José Antonio Esteban, del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (CSIC-Universidad Autónoma de Madrid); y César Venero, de la Universidad Nacional de Educación a Distancia.
Según han informado en una nota de prensa Ikerbasque y la UPV/EHU, estos investigadores han desarrollado una herramienta con la que consiguen que ratones enfermos de alzhéimer conserven la memoria. Tal y como informan dichas entidades, así como CSIC en otro comunicado, las neuronas se comunican entre sí mediante conexiones sinápticas en las que se da el intercambio de información de una neurona a otra y que no son estáticas, sino que se modulan debido a la actividad o experiencia previa de las neuronas.
Este fenómeno se conoce como plasticidad sináptica, que es un mecanismo fundamental del aprendizaje y la memoria. Alteraciones en la plasticidad sináptica provocan dificultades en la formación de memorias, lo cual ocurre en el alzhéimer. Los investigadores citados han descubierto que en esta enfermedad la plasticidad sináptica está alterada por una proteína originalmente descrita como un supresor de tumores denominada PTEN, que es la que entorpece la memoria.
En 2010, el grupo de investigación del doctor Esteban, del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa, descubrió que esa proteína está presente en las sinapsis y participa en su modulación fisiológica durante la plasticidad sináptica. El trabajo ahora publicado evidencia que este mecanismo se descontrola durante la enfermedad del alzhéimer, dificultando la memoria, al enviar uno de los agentes patológicos de la enfermedad, el beta-amiloide, la proteína PTEN hacia las sinapsis de forma excesiva.
Los investigadores han desarrollado una herramienta molecular que bloquea la llegada de PTEN a las sinapsis, con la que han conseguido que las neuronas sean resistentes al beta-amiloide y que los ratones enfermos de alzhéimer conserven la memoria.
Según las mismas fuentes, se trata de una investigación de ciencia básica con modelos animales, pero que contribuye a diseccionar los mecanismos que controlan las funciones cognitivas y orienta acerca de posibles vías de intervención terapéutica para enfermedades mentales en las que estos mecanismos son defectuosos. 

Fuente: elconfidencial.com


viernes, 5 de junio de 2015

Si no quieres perder la memoria, ¡cuida tus dientes!





 Foto: Shutterstock Una investigación llevada a cabo en Estados Unidos durante 18 años confirmó que la mala higiene dental es uno de los factores que podría desencadenar a largo plazo enfermedades como demencia senil o Alzheimer (la forma más común de la demencia). Según el estudio, que fue dirigido por la experta Annlia Paganini-Hill, las personas que no se cepillan los dientes diariamente tienen un 65% más de probabilidad de desarrollar enfermedades mentales.


Diversos estudios ya habían confirmado que la mala higiene bucal está directamente asociada con enfermedades como la diabetes, accidentes vasculares y cardíacos, pues  las bacterias causantes de la enfermedad de las encías (gingivitis) pueden alojarse en otras partes del cuerpo y predisponer a una gran cantidad de trastornos.
Paganini-Hill señala que, aunque investigaciones anteriores ya habían revelado que las personas con Alzheimer tienen una mayor concentración de gérmenes provenientes de la boca que una persona sin el mal, este estudio comprobó que las bacterias acumuladas en la cavidad oral por la mala higiene pueden alcanzar el cerebro y causar inflamaciones y daños significativos.
Participaron del estudio 5.468 adultos mayores que vivían en una comunidad de retiro en California, EE.UU., los cuales fueron seguidos por alrededor de 18 años. En el inicio, los participantes tenían entre 52 y 105 años (un promedio de 81 años) y ninguno presentaba síntomas de demencia. Todos respondieron sobre sus hábitos de salud dental, el estado de sus dientes, y si usaban dentaduras postizas.
Tras un seguimiento de casi dos décadas, el equipo encontró - a través de entrevistas, historias clínicas y, en algunos casos, el certificado de defunción - que a 1.145 se les había diagnosticado demencia. El estudio reveló que las personas cuya higiene era deficiente, o sea, que no se cepillaban los dientes todos los días,  tenían 65% más probabilidades  de sufrir enfermedades mentales, al ser comparados con los participantes que se lavaban los dientes tres veces al día.
Esta investigación confirma lo que muchos ya habían comprobado a través de otros estudios científicos: la higiene bucal no sólo ayuda a tener una boca saludable y una sonrisa atractiva sino que aleja diversas enfermedades que pueden ser fatales.



















 

viernes, 30 de enero de 2015

La depresión y la ansiedad pueden preceder a la pérdida de memoria en la enfermedad de Alzheimer

Se acaba de demostrar que en los pacientes que desarrollan una enfermedad de Alzheimer, existen diversas alteraciones que incluso preceden a los fallos de memoria, como la depresión, la ansiedad, los trastornos del sueño o los cambios en el comportamiento. Esto no quiere decir que todas las personas que muestren ansiedad o depresión vayan a desarrollar un Alzheimer, sino que estas alteraciones pueden estar presentes años antes de que el Alzheimer se manifieste. Se desconoce si la ansiedad o la depresión son debidas a que las alteraciones que conducen al desarrollo de estas alteraciones se localizan en las mismas zonas cerebrales que conducen al Alzheimer, o a que los propios pacientes son conscientes en etapas muy tempranas del desarrollo de Alzheimer de los problemas que empiezan a iniciar y como consecuencia de ello sufren de ansiedad o depresión

lunes, 20 de octubre de 2014

Por primera vez revierten la pérdida de memoria del Alzheimer en humanos

alzheimer

La pérdida de memoria del Alzheimer podría revertirse
  • Cambios en la dieta y el estilo de vida podrían ser claves para la mejora
  • El estudio es alentador, con una mejora de 9 de cada 10 pacientes
  • La paciente uno llevaba dos años de pérdida de memoria progresiva. Ella estaba considerando renunciar a su trabajo, que incluía el análisis de datos y redacción de informes, se desorientaba conduciendo y hasta mezclaba el nombre de las mascotas.
    La paciente dos se olvidaron caras una vez conocidas en el trabajo, se olvidó de su combinación vestuario de gimnasio, y tenía que tener sus asistentes que constantemente le recuerdan de su horario de trabajo.
    La memoria del paciente de tres era tan mala que utilizaba un iPad para registrar todo, después se olvidó de su contraseña. Sus hijos notaron que comúnmente perdió el hilo del pensamiento en medio de una frase, y con frecuencia les preguntaba si habían llevado a cabo las tareas que ella pensó equivocadamente que ella les había pedido que hiciera.
    El Alzheimer no cuenta con un tratamiento efectivo en la actualidad aunque son numerosos los pasos que se dan en la investigación del mismo, todavía no se ha hallado una cura (consiguieron revertir síntomas en ratones por ejemplo). Sin embargo esto podría cambiar gracias a este pequeño estudio, consistente en un programa integral y personalizado para revertir la pérdida de memoria. En el estudio participaron 10 pacientes de los que 9 (incluyendo los descritos arriba), mostraron una mejoría subjetiva u objetiva en su memoria a partir de 3 a 6 meses del inicio del programa. De los 6 pacientes que tuvieron que dejar de trabajar o estaban trabajando por sus puestos de trabajo, todos fueron capaces de volver a trabajar o seguir trabajando con un rendimiento mejorado después de seguir este programa. La mejoría se ha mantenido hasta dos años y medio después del tratamiento inicial.
    De estos 10 pacientes con pérdida de memoria asociada al Alzheimer, sólo uno no mejoró siendo el que tenía un diagnóstico de fase tardía de Alzheimer.
    El estudio, que se hizo de forma conjunta desde el Mary S. Easton Center para la Investigación de la enfermedad de Alzheimer de UCLA y el Instituto Buck de Investigación sobre el Envejecimiento, es el primero en sugerir que la pérdida de memoria en los pacientes puede invertirse, y la mejora mantenida, utilizando un complejo programa terapéutico de 36 puntos que involucra cambios integrales en la dieta, la estimulación cerebral, el ejercicio, la optimización de sueño, los productos farmacéuticos y vitaminas específicas y múltiples pasos adicionales que afectan la química del cerebro.
    Los resultados, publicados en la edición en línea de la revista Aging, “son muy alentadores. Sin embargo, en el momento actual los resultados son anecdóticos, y por lo tanto se justifica un ensayo clínico más extenso”, dijo Dale Bredesen,  profesor de Neurología y director del Centro Easton de la UCLA, profesor en el Instituto Buck, y el autor del artículo.

    Falta de fármacos para frenar el Alzheimer

    En el caso de la enfermedad de Alzheimer, Bredesen indica que no hay ningún fármaco que desarrollado que detenga o incluso frene la progresión de la enfermedad, y las drogas sólo han tenido efectos modestos sobre los síntomas. “Sólo en la última década, cientos de ensayos clínicos se han realizado para el Alzheimer a un costo total de más de mil millones de dólares, sin éxito,” dijo.
    Otras enfermedades crónicas como las enfermedades cardiovasculares, el cáncer y el VIH, se han mejorado mediante el uso de terapias combinadas, señaló. Sin embargo, en el caso de la enfermedad de Alzheimer y otros trastornos de la memoria, las terapias de combinación completas no se han explorado. Sin embargo, durante las últimas décadas, la investigación genética y la bioquímica ha revelado una extensa red de interacciones moleculares implicados en la patogénesis de la enfermedad de Alzheimer. “Eso sugiere que un enfoque de base terapéutica más amplia, en lugar de un sólo medicamento que apunte a un solo objetivo, puede ser factible y potencialmente más eficaz para el tratamiento del deterioro cognitivo debido a la enfermedad de Alzheimer”, dijo Bredesen.

    Una nueva explicación para el Alzheimer

    El fracaso uniforme de los ensayos de medicamentos en investigación han influido en Bredesen para conseguir una mejor comprensión de la naturaleza fundamental de la enfermedad. Su laboratorio ha encontrado evidencia de que la enfermedad de Alzheimer se debe a un desequilibrio en la señalización de las células nerviosas: en el cerebro normal, las señales específicas de creación de conexiones nerviosas y la toma de la memoria, mientras que las señales de equilibrio apoyan la pérdida de memoria, permitiendo que la información irrelevante sea olvidada. Pero en la enfermedad de Alzheimer, se altera el equilibrio de estas señales opuestas, las conexiones nerviosas son reprimidas, y los recuerdos se pierden.
    El modelo de objetivos múltiples y un desequilibrio en la señalización es contraria al dogma popular que el Alzheimer es una enfermedad de la toxicidad causada por la acumulación de placas pegajosas en el cerebro. Bredesen cree que el péptido beta amiloide, la fuente de las placas, tiene una función normal en el cerebro – como parte de un conjunto más amplio de moléculas que promueve señales que causan las conexiones nerviosas de tener efecto. Así, el aumento en el péptido que se produce en la enfermedad de Alzheimer cambia la memoria de decisiones frente a la balanza de memoria romper a favor de pérdida de memoria.
    “Los medicamentos para el Alzheimer existentes afectan a un solo objetivo, pero la enfermedad de Alzheimer es más compleja. Imagine tener un techo con 36 agujeros en ella, y su medicamento ha parcheado un agujero muy bien, (…) pero usted todavía tiene otros 35 fugas, por lo que el proceso subyacente no puede ser muy afectad0. “

    El enfoque de Bredesen para revertir la pérdida de memoria del Alzheimer

    El enfoque de Bredesen es personalizado para el paciente, en base a pruebas exhaustivas para determinar lo que está afectando a la red de señalización de la  plasticidad del cerebro. Como un ejemplo, en el caso de la paciente con el trabajo exigente que fue olvidando su camino a casa, su programa terapéutico consistía en algunos, pero no todos los componentes implicados con el programa terapéutico de Bredesen, e incluyó:
    • (1) eliminación de todos los hidratos de carbono simples, que conduce a una pérdida de peso de 20 libras;
    • (2) la eliminación del gluten y los alimentos procesados ​​de su dieta, con un aumento de las verduras, frutas y pescado no cultivado;
    • (3) para reducir el estrés, comenzó el yoga;
    • (4) como segunda medida para reducir el estrés de su trabajo, ella comenzó a meditar durante 20 minutos dos veces por día;
    • (5) tomó la melatonina cada noche;
    • (6) incrementó su sueño 4-5 horas por noche para 7-8 horas por noche;
    • (7) tomó metilcobalamina cada día;
    • (8) tomó la vitamina D3 cada día;
    • (9) el aceite de pescado cada día;
    • (10) Coenzima Q10, CoQ10 cada día;
    • (11) que optimiza la higiene bucal utilizando un flosser eléctrica y cepillo de dientes eléctrico;
    • (12) después de la discusión con su proveedor de atención primaria, ella retomó terapia de reemplazo hormonal que se había interrumpido;
    • (13) ayunó durante un mínimo de 12 horas entre la cena y el desayuno, y por un mínimo de tres horas entre la cena y la hora de acostarse;
    • (14) hacer ejercicio durante un mínimo de 30 minutos, 4-6 días por semana.
    Los resultados de nueve de los 10 pacientes incluidos en el artículo sugieren que la pérdida de memoria puede ser revertida, y la mejora sostenida con este programa terapéutico, dijo Bredesen. “Esta es la primera demostración con éxito”, señaló, pero advirtió que los resultados son anecdóticos, y por lo tanto se necesita un ensayo clínico controlado más amplio.
    La desventaja de este programa es su complejidad. No es fácil de seguir, ya que la carga que recae en los pacientes y cuidadores, y ninguno de los pacientes fueron capaces de adherirse a todo el protocolo. La dieta y el estilo de vida sufrieron importantes cambios, y múltiples pastillas cada día, eran las dos quejas más comunes. La buena noticia, sin embargo, dijo Bredesen, son los efectos secundarios: “Es de destacar que el principal efecto secundario de este sistema terapéutico es mejorar la salud y un índice de masa corporal óptimo, un marcado contraste con los efectos secundarios de muchos medicamentos.”

    Un estudio para la recuperación alentador pero que necesita replicarse

    Los resultados de nueve de los 10 pacientes incluidos en el artículo sugieren que la pérdida de memoria del Alzheimer puede ser revertido, y la mejora sostenida con este programa terapéutico, dijo Bredesen. “Esta es la primera demostración con éxito”, señaló, pero advirtió que los resultados deben ser replicados. “Los actuales resultados, anecdóticos requieren un ensayo más grande, no sólo para confirmar o refutar los resultados presentados aquí, sino también para abordar cuestiones clave planteadas, tales como el grado de mejora que se puede lograr de manera rutinaria, lo tarde en el curso de deterioro cognitivo que se puede efectuar la inversión, si este enfoque puede ser eficaz en pacientes con enfermedad de Alzheimer familiar, y por último, el tiempo en el que la mejora se puede sostener “, dijo.
    El deterioro cognitivo es una preocupación importante de la población que envejece. Ya, la enfermedad de Alzheimer afecta a aproximadamente 5,4 millones de estadounidenses y 30 millones de personas en el mundo. Sin una prevención y un tratamiento eficaz, las perspectivas para el futuro son sombrías. En 2050, se estima que 160 millones de personas en todo el mundo tendrán la enfermedad, incluyendo 13 millones de estadounidenses, lo que lleva a una posible quiebra del sistema Medicare. A diferencia de otras enfermedades crónicas, la enfermedad de Alzheimer está en las estimaciones altura recientes sugieren que el TDA se ha convertido en la tercera causa de muerte en los Estados Unidos después de las enfermedades cardiovasculares y el cáncer.

    miércoles, 2 de abril de 2014

    Cuidado dónde estimulas tu cerebro, la memoria puede afectarse

    Podría resultar fácil entender la idea de que estimular el cerebro siempre reportará beneficios para nuestro mejor funcionamiento, ¿verdad? Y sin embargo, los hallazgos de un estudio realizado recientemente por investigadores de la Universidad de California parecen indicar que hay que tener cierto cuidado con ‘dónde tocamos’.
     
    La investigación, publicada en la revista científica Neuropsychologia utiliza la estimulación magnética transcraneal (EMT) en dos áreas cerebrales diferentes y demuestra que los efectos sobre el rendimiento en una tarea de memoria son opuestos.

    Los participantes en el experimento se dividieron en dos grupos, y mientras que a unos se les estimuló con EMT la corteza prefrontal ventrolateral, a los otros se les practicó la estimulación en la corteza prefrontal dorsolateral.
     
     Después, todos realizaron una tarea de memoria en la que se presentaba una lista de palabras, y ellos debían decir si cada una de ellas era un nombre concreto (como ‘ventana’) o abstracto (como ‘misericordia’). Cuarenta minutos después se les presentaba una lista más amplia en la cual debían reconocer las palabras que habían aprendido en la lista inicial.

    Los resultados mostraron que el grupo que recibió la EMT en la zona ventrolateral del cerebro tenían un rendimiento más alterado en la prueba de memoria, mientras que los que la habían recibido en áreas dorsolaterales habían aumentado el número de palabras recordadas.

    No sabemos cuánto tiempo pasará hasta que tengamos acceso fácil a la técnica de estimulación magnética transcraneal, pero sí sabemos que esa no es la única forma de mejorar la memoria. Si te apetece, la lectura, el ejercicio físico o los programas de ejercicios de memoria son formas fáciles y divertidas de cuidar tu cerebro, hasta que la tecnología más avanzada nos llegue.