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lunes, 10 de agosto de 2015

Un último estudio señala que los antioxidantes no reducen riesgo de padecer demencia


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Los antioxidantes no protegen del ACV y la demencia

Los adultos mayores con una alimentación rica en antioxidantes no reducirían su riesgo de desarrollar demencia o de tener un infarto cerebrovascular (ACV), señala un nuevo estudio.
Un equipo halló que las personas que consumían gran cantidad de café, té, naranjas y vino tinto eran tan propensas a desarrollar trastornos neurológicos en los 14 años siguientes como los que evitaban los alimentos ricos en antioxidantes.

“La literatura publicada sobre los antioxidantes y la demencia es contradictoria”, dijo la autora principal del nuevo estudio, Elizabeth Devore, del Hospital de Brigham y las Mujeres, Boston.
Aunque existen pruebas de que ciertas vitaminas protegen el cerebro, dijo que se desconoce si eso se aplica a todos los antioxidantes, como las vitaminas C y E, el selenio y los flavonoides.
“Existe la idea de que todos los antioxidantes serían beneficiosos, pero al estudiar cada uno, no surge necesariamente un motivo para pensar que uno actuaría el organismo como el otro”, destacó.
El estudio incluyó 5395 holandeses de más de 55 años que en 1990 habían respondido cuestionarios sobre su consumo de 170 alimentos. El equipo de Devore siguió a esos participantes durante los siguientes 14 años, en los que a 599 se les diagnosticó demencia (484 tenían Alzheimer) y 601 tuvieron un primer ACV.
Los que más antioxidantes ingerían eran tan propensos a padecer esas enfermedades neurológicas como los participantes que rara vez los consumían. Y este patrón se mantuvo tras considerar la edad, la cantidad de comida que consumían y si fumaban, según publican los autores en Neurology.
Los estudios por imágenes del cerebro de 462 participantes no revelaron una relación entre el consumo de antioxidantes y el volumen de la materia blanca o gris.
Devore aclaró que, como el estudio se concentró sólo en los alimentos, se desconoce si los suplementos con antioxidantes influirían en el riesgo de desarrollar demencia o de tener un ACV.
El equipo escribe que es posible que algunos antioxidantes sean beneficiosos para el cerebro. “Varios estudios demostraron que un mayor consumo de vitamina E a través de los alimentos está asociado con una reducción del riesgo de demencia”, indicó Devore, quien agregó que lo mismo ocurre con el consumo de vitamina C y el riesgo de tener un ACV.
Dijo que todo esto sugiere que la población debería seguir consumiendo gran cantidad de frutas y verduras, incluidos los frutos rojos, y optar por ciertos antioxidantes.
“Quien esté preocupado por la demencia y el ACV (…) debería tratar de consumir vitamina E para reducir el riesgo de desarrollar una y vitamina C, para el otro”, remarcó.
Fuente | Medlineplus
Vía | alzheimer-online.org

miércoles, 13 de agosto de 2014

La falta de vitamina D aumenta el riesgo de demencia y alzhéimer


Un estudio liderado por investigadores de la Universidad de Exeter (Reino Unido) ha concluido que la deficiencia de vitamina D está asociada a un riesgo significativamente mayor de sufrir demencia y enfermedad de Alzheimer.
 
Los científicos, en colaboración con diversas universidades como Columbia, Washington, Florida, Pittsburg o Michigan (EEUU) analizaron a 1.658 adultos de 65 años o más, capaces de caminar sin ayuda y sin problemas de demencia, accidentes cerebrovasculares o enfermedades cardiovasculares. A todos ellos se les realizó un seguimiento durante 6 años para ver si desarrollaban tanto demencia como alzhéimer.
 
Las conclusiones del trabajo asombraron a los propios expertos, ya que, descubrieron que aquellos que tenían falta de vitamina D (que podemos obtener mediante la exposición de la piel a la luz del sol o la ingesta de pescado azul, leche, productos lácteos...) contaban con un 53% más de riesgo de desarrollar demencia de cualquier clase. Si se trata de niveles muy bajos de vitamina D, el riesgo aumentaba hasta un 125% más.
 
Con la enfermedad de Alzheimer los resultados fueron muy parecidos. La carencia de vitamina D aumentaba un 69% el riesgo de sufrir esta enfermedad y un nivel muy bajo de esta vitamina incrementaba el riesgo hasta un 122%.
 
El estudio, que ha sido publicado en la revista Neurology, consideró que tener por encima de 50 nmol/L de vitamina D está asociado a una buena salud cerebral. Por el contrario, la deficiencia se estableció entre 25 y50 nmol/L, aumentando, según las conclusiones del estudio, las posibilidades de sufrir demencia y alzhéimer.