Mostrando las entradas con la etiqueta relación alzheimer y diabetes. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta relación alzheimer y diabetes. Mostrar todas las entradas

miércoles, 6 de julio de 2016

Un fármaco contra la diabetes puede prevenir la enfermedad de Alzheimer


médicament contre le diabète 

La diabetes y la enfermedad de Alzheimer son dos enfermedades tan cerca que los científicos creen que los medicamentos prescritos para controlar el azúcar en la sangre también podría
El vínculo entre la diabetes tipo 2 y la enfermedad de Alzheimer a menudo se ha puesto de relieve. Los médicos saben de hecho que la diabetes, lo que impide el riego adecuado del cerebro aumenta el riesgo de demencia. Pero por primera vez, un estudio sugiere que la proximidad de las dos enfermedades podría ser más fuerte de lo que pensamos, lo que sugiere que el Alzheimer podría, por el contrario, conducen a la diabetes tipo 2.
Este descubrimiento realizado por un equipo de investigadores de la Universidad de Aberdeen (Reino Unido) abre nuevas vías terapéuticas. Los investigadores sugieren que, de hecho, algunos medicamentos utilizados para regular el azúcar en la sangre podrían ser potencialmente beneficioso para los pacientes con enfermedad de Alzheimer.

la actividad cerebral mejorada por antidiabético

Las primeras pruebas en los ratones que fueron alterados genéticamente para desarrollar una forma de la enfermedad de Alzheimer mostraron que la actividad del cerebro de roedores ha mejorado drásticamente cuando se administra su liraglutida, un antidiabético reciente administra para estimular la producción de insulina.
Los investigadores creen que el fármaco estimula la activación de ciertas áreas del cerebro que son destruidos en el inicio de la enfermedad de Alzheimer.
 prevenir la aparición de la demencia.

Fuente: topsante.com

lunes, 27 de julio de 2015

La diabetes ¿tiene relación con el Alzheimer?


Elderly woman 

Ataques al corazón, falla renal, amputaciones y ceguera son algunas de las complicaciones de la diabetes, especialmente después de muchos años y/o si está descontrolada. Recientemente los médicos han detectado que el cerebro también pierde facultades cuando la insulina no cumple su función. Aunque no hay estudios concluyentes, los diabéticos podrían desarrollar demencia. Veamos cómo se relacionan estos dos padecimientos.
Por fortuna, cuando a alguna persona cercana le diagnostican diabetes ya no se trata de una noticia mortal. De hecho, es muy probable que en casa haya un miembro con diabetes y es casi seguro que algún amigo tuyo la padezca. Sin embargo, que se vuelva común y controlable —con un tratamiento adecuado y vigilado por el médico— no deja de lado que sin prevención este padecimiento desencadene muchos otros. No es novedad que puede causar ceguera y enfermedades del corazón, pero sí sorprende que la demencia o la enfermedad de Alzheimer se relacionen con el desempeño ineficaz de la insulina en el cerebro.

¿El cerebro tiene diabetes?

Comencemos familiarizándonos con qué es la diabetes y cómo se relaciona con los asuntos cerebrales. “La expresión alterada de los genes del cerebro puede estar relacionada a un número de enfermedades que afectan al cuerpo entero”, aseguró la doctora Nilufer Ertekin-Taner, neuróloga y neurocientífica de la Mayo Clinic. Es decir que las enfermedades se relacionan entre sí y, al parecer, no únicamente a nivel genético, sino también químico.
Hasta ahora se había documentado como la deficiencia o la resistencia a la insulina (la hormona que producen las células del páncreas) afectaba a varios órganos del cuerpo, causando falla renal, por ejemplo. Pero ahora se ha descubierto que también juega un papel importante en la regulación de las funciones del cerebro, como la capacidad de aprender, hacer nuevos recuerdos, almacenar y recordar eventos.
En estudios realizados en animales, algunos investigadores de la Universidad de Washington en Saint Louis encontraron que cuando aumenta la glucosa en la sangre (o sea, sube el azúcar, que es el síntoma principal de la diabetes) también sube la producción de la proteína beta amiloide, que es el desencadenante principal del Alzheimer. Por otro lado, unos científicos de la Universidad de Pittsburgh descubrieron lesiones cerebrales y una respuesta lenta a ciertas funciones cognitivas en las personas con diabetes tipo 1 en comparación con quienes estaban sanos.
Mínimo desde 2010, hay publicaciones, como una por el Dr Kensuke SaSaki de la Kyushu University en Fukuoka, Japón, que estudia la epidemia de diabetes y la de Alzheimer. En su estudio de 135 pacientes con diabetes tipo 2, mientras sólo el 16% de ellos tenía síntomas de diabetes mientras estaban vivos, el 65% tenía placas diagnósticas de Alzheimer en el cerebro, cuando les realizó una autopsia al fallecer. Y curiosamente, las personas que tenían intolerancia a la glucosa o resistencia a la glucosa, también tenían mayor riesgo de desarrollar Alzheimer, 72%. Pero lo interesante es que en este estudio el 62% de los pacientes control también tenían placas de Alzheimer. En sus conclusiones mencionó que la resistencia a la insulina podría jugar un papel, pero se requerían más estudios.

La duda razonable

Es importante que se realicen las investigaciones necesarias para llegar a un diagnóstico preciso y, de este modo, lograr desarrollar medicamentos que eviten el riesgo potencial de demencia antes incluso, de que se manifiesten los síntomas, pues en esa etapa ya son irreversibles.
La doctora Anne Peters, directora de la Clínica de Diabetes de la Universidad del Sur de California, expresó su punto de vista en Medscape sobre cómo trata ella la relación del Alzheimer y la diabetes con sus pacientes, y es con discreción, ya que en realidad, no hay estudios concluyentes (aunque si inquietantes y que deben continuarse) que relacionen directamente la diabetes como la antesala de la demencia.
Ciertamente, hay abogados, matemáticos y otros profesionistas que pueden padecer de diabetes y no por eso han dejado de aportar conocimiento en su área ni han manifestado problemas de memoria. Sin embargo, la duda razonable existe y no estamos justamente ante la posibilidad de sortear este padecimiento con años o incluso décadas de anticipación. Ésa es la interrogante y la moneda sigue en el aire.
Sin embargo, es recomendable que cualquier persona con diabetes acuda a su médico regularmente y que procure controlar su diabetes con cambios en su estilo de vida y con los medicamentos que le recete su doctor. Por ello, te recordamos brevemente qué es la diabetes y algunos consejos prácticos para mantener el azúcar en niveles saludables.

¿Qué es la diabetes?

Un padecimiento que pasó de ser mortal hasta principios del siglo XX. En un organismo sano, la insulina — la hormona que produce el páncreas — ayuda a que la glucosa (el azúcar) de la sangre entre las células de los tejidos y los órganos del resto del cuerpo; es, por decirlo de alguna manera, la encargada de que el azúcar que comemos se transforme en la energía que las células gastan en las diferentes actividades durante el día. Cuando el cuerpo no produce suficiente insulina o bien la que tiene no funciona bien, es cuando se desarrolla la diabetes.
Los síntomas principales de la diabetes incluyen: mucha sed, mucha hambre, ganas continuas de orinar y pérdida de peso, aunque pueden presentarse otros como visión borrosa, hormigueo en manos y pies. Por los síntomas, la causa y las personas a las que afecta, existen dos tipos principales: la diabetes tipo 1 y la diabetes tipo 2.
Diabetes tipo 1:  El sistema inmune destruye las células del páncreas y, como resultado, el propio organismo no produce suficiente insulina para que la glucosa de la sangre sea utilizada por el cuerpo. El único tratamiento es a través de inyecciones de insulina.
Diabetes tipo 2:  Es más común que la tipo 1, aunque parece relacionarse con quienes son obesos. Aquí sí se produce insulina pero frecuentemente no funciona bien ( por eso, a veces se dice que se tiene resistencia a la insulina que se produce, al menos cuando se inicia la enfermedad). La buena noticia es que no todas las personas que la padecen deben tomar medicamentos. Muchas veces es posible mantener controlar los síntomas y el azúcar en la sangre con un estilo de vida saludable (como ejercicio regular y una dieta saludable y balanceada) y perdiendo peso (siempre bajo supervisión médica),.

Cuidados esenciales para el diabético

Dieta: Independientemente de cualquier tratamiento que te pueda recomendar tu médico, una parte clave del tratamiento de la diabetes es una dieta . Por eso se recomienda seguir una dieta saludable que disminuya el riesgo de enfermedades del corazón:
  • Que incluya una variedad de alimentos como:
  • vegetales, frutas, granos integrales, leguminosas, productos lácteos bajos en grasas, carnes magras, pescado y pollo.
  • Presta atención al tamaño de las porciones
  • No abuses la sal
  • Limita los aceites saturados y las grasas trans
  • Idealmente consulta a un nutricionista certificado
Ejercicio: El ejercicio ayuda a metabolizar de manera más eficiente la insulina; y hay estudios que sugieren que, así como hay varias condiciones que aumentan el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares también aumentan el riesgo de desarrollar Alzheimer y demencia vascular, el ejercicio posiblemente beneficie a las células cerebrales aumentando el flujo de oxígeno a ellas. Por lo tanto, considera realizar las actividades que más te agraden. Desde luego, que hayan sido recomendadas y/o autorizadas por tu médico:
  • Natación
  • Caminatas o senderismo
  • Correr
  • Ciclismo
Medicamentos: De acuerdo a tu caso.
Visitas con otros especialistas (oftalmólogo, podiatra, etc.). De acuerdo a tu caso en particular.
Afortunadamente las investigaciones continúan y la relación entre la diabetes y la demencia no es definitiva. Además, cuando se trata de la diabetes, hay mucho que puedes hacer para procurar mantener la glucosa (el azúcar) en límites sanos. Junto con tu medico y su equipo, lo puedes lograr.


miércoles, 1 de enero de 2014

Investigadores de la UCA encuentra relación entre la diabetes y el alzheimer

Investigadores de la Universidad de Cádiz (UCA) han descubierto similitudes entre las limitaciones cognitivas de ratones afectados por diabetes mellitus tipo 2 con las que originan algún tipo de demencia vascular como el alzheimer.
  Los investigadores, junto a la Harvard Medical School y el Instituto de Salud Carlos II de Madrid, en colaboración con el Hospital Puerta del Mar, han publicado su estudio en la revista científica Psychoneuroendocrinology.
  Comenzaron a trabajar con un ratón que carecía de lectinas, es decir, que no sentía saciedad en ningún momento y comía compulsivamente lo que le llevó a desarrollar diabetes de forma temprana.
"Lo que nos sorprendió muchísimo", explica la doctora Mónica García-Alloza de la UCA, fue que al observar el primer cerebro de un ratón afectado por diabetes mellitus tipo 2 "vimos que tenía una atrofia cerebral brutal. Los cerebros eran muchísimo menores que los cerebros de otros ratones de la misma edad".
  El estudio posterior les ha llevado a comprobar que estos ratones que padecen diabetes mellitus tipo 2 sufren daños primero en la corteza y luego en el hipocampo, dos regiones cerebrales especialmente relevantes en los procesos de aprendizaje y memoria.
Los científicos han observado, a su vez, que el cerebro de los roedores presentaba un aumento muy importante de hemorragias espontáneas, "muy pequeñitas", pero "son hemorragias que nos lleva a relacionar la diabetes con un tipo de demencia vascular" como es el Alzaheimer, un hecho que "hasta ahora nadie había visto con tanta claridad" según afirman desde la Universidad gaditana.
Estos ratones también han presentado características patológicas similares a las de los enfermos de Alzheimer y limitaciones cognitivas muy importantes "que van empeorando a medida que la enfermedad va avanzando".
Para la doctora García-Alloza el estudio, publicado bajo el título "Differential central pathology and cognitive impairment in pre-diabetic and diabetic mice", hará que a partir de ahora se siga trabajando en esta línea aunque con "un nuevo modelo transgénico de enfermedad del Alzheimer que transforma placas seniles".