Mostrando las entradas con la etiqueta embarazo. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta embarazo. Mostrar todas las entradas

lunes, 25 de septiembre de 2017

Los movimientos del bebé en el vientre


Una de las preguntas que se hacen las mujeres al comienzo del embarazo es ¿cuándo empezaré a sentir los movimientos del bebé en el vientre? Podemos decir que esta sensación inolvidable sucederá realmente bastantes semanas después de que el feto empiece a moverse.
Por eso, aunque no existe una respuesta única para todas las mujeres, sí hay unas etapas de desarrollo normal del feto que van a determinar la capacidad de movimientos de éste, y van a situar aproximadamente el momento en que los notamos.
Los movimientos del bebé empiezan a notarse en el vientre alrededor del cuarto o el quinto mes de embarazo, una sensación que se repetirá frecuentemente hasta que llegue el momento del nacimiento.
Antes de esa etapa, no es que el bebé no se mueva, pero en la "amplitud" del útero materno y con la barriga aún pequeña, sin que exista presión sobre las paredes del útero ni que estas presionen en nuestros músculos abdominales, no se notan los movimientos. Veamos paso a paso cómo se mueve el bebé en tu vientre.

Cronología de los movimientos del bebé en el vientre materno

  • Las primeras semanas el embrión crece a pasos acelerados, formándose cada vez más, y las principales características externas del bebé comienzan a tomar forma, hasta alcanzar la etapa en la que se denomina "feto", a partir de la octava semana. El final de la octava semana marca el final del "período embrionario" y el comienzo del "período fetal".
  • Es entonces cuando el bebé empieza a moverse más, aunque la madre aún tarde en percibirlo. Alrededor de la semana 12 de embarazo el bebé puede empuñar los dedos, y sobre la semana 14 se ha desarrollado más tejido muscular y óseo, y los huesos se vuelven más duros: el bebé comienza a hacer movimientos activos, como los movimientos de succión con la boca.
  • Es por tanto alrededor de la semana 20 cuando el bebé efectúa más movimientos y la madre puede sentir una agitación en la parte baja del abdomen. Y es que esos primeros movimientos perceptibles pueden sentirse como mariposeas o burbujeos, aún no son la esperada pataditas que tardarán en notarse un poco más.
  • A partir de la semana 23 el bebé está más activo y tiene mayor desarrollo muscular, al tiempo que empieza a acumular grasa, por lo que la madre puede sentir más claramente al bebé moviéndose.
  • En la semana 26 el feto presenta el reflejo prensil y de sobresalto, esos sobresaltos podremos sentirlos por ejemplo como reacción a un sonido fuerte, un sobresalto de la madre, un movimiento brusco de ésta...
  • Alrededor de la semana 32 el bebé ha crecido mucho y tiene menos espacio para moverse, pero seguirá haciéndolo hasta el momento del nacimiento por muy apretado que esté. Las patadas son claramente perceptibles, incluso a simple vista se pueden observar los bultos que se mueven en la barriga de la embarazada.
  • En el último mes de embarazo, especialmente cuando rondamos la fecha prevista del parto, sus movimientos han disminuido debido al poco espacio que tiene para moverse. Pero seguirá haciéndolo, y en caso contrario hemos de acudir inmediatamente al médico.
feto-35-semanas

Ni en todas las mujeres ni en todos los embarazos se sienten los movimientos igual

Como es lógico, ni todos los embarazos ni todas las mujeres son iguales, por lo que la mayoría de las madres no coinciden en las fechas referidas a la primera vez que sintieron los movimientos del bebé ni a la descripción de la sensación. Unas embarazadas son más sensibles que otras por lo que podrían detectar antes el movimiento.
Además, en los segundos embarazos y en los siguientes, los movimientos del bebé se sienten antes, aunque no siempre sucede así y muchas mujeres los noten a la misma altura de gestación o incluso después.
Pero sí es más frecuente notar los desplazamientos o primeras pataditas del bebé en los siguientes embarazos, y esto es porque tanto los músculos de la pared abdominal como del útero, que se han dilatado durante el primer embarazo, están menos tonificados. Al tener los músculos del abdomen más distendidos, es más fácil que cedan a los primeros movimientos (desplazar un músculo prieto o notar que es empujado es más difícil).
En este sentido, también puede influir que ya tenemos la experiencia de lo que son esas sensaciones por el embarazo anterior (lo cual podría indicar también que en un primer embarazo los movimientos se dieron antes pero nos pasaron desapercibidos).
En general, es a partir de la semana 18 en el primer embarazo y de la semana 15-16 en el segundo embarazo cuando se empiezan a notar los movimientos del bebé. Si el embarazo es múltiple o la fecha de embarazo es errónea y en realidad estamos embarazadas de más tiempo, también es posible que los movimientos se noten antes.

Sentir y ver los movimientos del bebé

En los tiempos que corren, no todo es sentir al bebé. También podemos verle moverse. En las ecografías del último trimestre es frecuente, si observamos el monitor, ver cómo se mueve el bebé, incluso percibir si realiza movimientos sutiles que no percibimos en la barriga, como chuparse el dedo.
Las ecografías de alta definición en "3 D" y "4 D" pueden incluso mostrarnos gestos del bebé, si frunce el ceño, si "sonríe"... gracias a que se ven las imágenes en tres dimensiones y con más detalle.
Estas primeras imágenes de los movimiento del bebé en el vientre materno son muy emocionantes, pero por muy claras que sean aún tendremos que imaginar buena parte de su aspecto. Cuando nazca, aunque estaremos colmadas de nuevas emociones, tendremos un sentimiento extraño, seguramente echaremos de menos esa sensación del bebé moviéndose en nuestro interior.
       Fuente:    bebesymas.com










viernes, 30 de junio de 2017

Tomar medidas antes de la concepción aumenta la probabilidad de tener un hijo sano

Resultado de imagen de embarazo en la adolescenciaEn los Estados Unidos, los defectos congénitos anualmente afectan a 1 de cada 33 bebés. Los defectos congénitos varían de leves a graves y pueden afectar a casi cualquier parte del cuerpo. Algunos defectos, como el síndrome de Down, se originan en un problema con los cromosomas del bebé; aunque en la mayoría de los casos no es posible precisar la causa exacta del defecto congénito, según ocurre con los problemas del corazón, de la vista o de la audición, así como con los trastornos de la columna y el cerebro. Sin embargo, hay ciertas cosas que usted puede hacer para reducir el riesgo de defectos congénitos.
Primero, tome a diario una vitamina múltiple que contenga por lo menos 400 miligramos de ácido fólico. El ácido fólico previene defectos como la espina bífida, que afecta al tubo neural o estructura embrionaria que termina desarrollándose en el cerebro y la médula espinal del bebé. Tomar ácido fólico antes y durante el embarazo reduce el riesgo de defectos en el tubo neural.
Segundo, programe una cita previa a la concepción con su médico para que pueda revisar con usted su historial médico personal y sus antecedentes familiares para identificar posibles áreas de preocupación. Por ejemplo, padecer diabetes o presión arterial alta puede repercutir sobre el embarazo, igual que los medicamentos administrados para controlar dichos trastornos. Su médico puede hacer ajustes antes de que usted se embarace para garantizar que los medicamentos que toma sean seguros para el feto en desarrollo. En la cita, usted también puede revisar sus vacunas y hacer planes para recibir cualquiera que le falte, antes de embarazarse.
Su salud sexual puede también repercutir sobre la salud del bebé. Es importante realizarse regularmente los exámenes para detección de infecciones de transmisión sexual; no obstante, eso también puede llevarse a cabo en la cita con el médico antes de la concepción. Las infecciones como el herpes genital, la sífilis y el citomegalovirus pueden provocar defectos congénitos que incluyen anomalías en el cerebro y la columna, parálisis cerebral, alteraciones en la audición y la visión, así como prematuridad.
El médico puede hablar con usted acerca de cualquier defecto congénito que haya afectado a su familia o a la familia de su pareja y respecto a cualquier trastorno genético heredable. Si usted tiene antecedentes familiares de defectos congénitos o de trastornos genéticos, ese profesional posiblemente le recomiende reunirse con un consejero genético para recabar más información y considerar si se hacen estudios genéticos.
Aparte de tomar ácido fólico y prepararse para el embarazo con la consulta al médico, usted también puede aplicar en su estilo de vida algunas cosas que la ayudarán a llevar un embarazo sano. Evite el alcohol, las drogas ilícitas y fumar. Si fuma, deje de hacerlo hoy mismo. El hábito de fumar durante el embarazo se ha visto relacionado con muchos problemas de salud, tales como problemas con la placenta, bajo peso al nacer, parto prematuro, aborto espontáneo, mortinato y labio o paladar hendido. Además, las alteraciones fetales por alcohol son defectos congénitos prevenibles cuando la madre no consume alcohol durante el embarazo. Si necesita ayuda con esto, converse con su médico.
Si es gorda u obesa, tome medidas para llegar a un peso sano antes de embarazarse, porque la obesidad también aumenta el riesgo de ciertos defectos congénitos. Consulte al médico acerca de un programa de ejercicio y nutrición que le permita mantener sus objetivos antes y durante el embarazo.
A medida que se prepare para el embarazo, procure estar lo más sana posible en general. Tome una vitamina múltiple a diario, ingiera una alimentación saludable, haga ejercicio con regularidad, evite fumar y no consuma alcohol ni drogas ilícitas. Además, mantenga controlada cualquier enfermedad que padezca y si en algún momento tiene alguna pregunta o duda, hable con su médico, quien puede ofrecerle ayuda y guía durante esta etapa tan emocionante.

Fuente:   mx.globedia.com

lunes, 19 de junio de 2017

Mantener una buena salud oral antes del embarazo






El embarazo es una etapa en la que se producen muchos cambios en el cuerpo de la mujer. Por ello es importante cuidar la salud en todos los aspectos, también los dientes y las encías
De hecho, las alteraciones hormonales habituales durante la gestación se han relacionado con algunas complicaciones a nivel bucodental. ¿Cómo mantener una buena salud bucodental durante el embarazo?
Según diversos estudios las mujeres embarazadas son más susceptibles a desarrollar caries dental y gingivitis. La caries se debe al exceso de azúcar, relacionado con el hábito de picar entre horas. En el caso de la gingivitis, se debe a las alteraciones hormonales, que provocan que las encías se inflamen o se enrojezcan. En este sentido es fundamental realizar buenas técnicas de prevención. Evitar la acumulación de placa bacteriana será la clave para mantener una buena salud oral durante el embarazo. Te interesa Woodpecker® Endodoncia LCD conducto radicular Localizador de ápice Woodpex III en Athenadental.es
¿POR QUÉ ES IMPORTANTE EL CUIDADO DENTAL  ANTES DEL EMBARAZO?
Hoy en día se sabe la importancia que tiene  el asistir a la revisión dental cada seis meses como lo indican los dentistas, para la prevención de los problemas de la salud dental.  Las investigaciones han comprobado que la mala salud dental  puede afectar seriamente tu embarazo.
Es importante tener en cuenta que una vez embarazada, será más difícil tratar los problemas dentales, por eso es importante que antes de que te embaraces planees una cita con tu dentista para que te revise y lleve a cabo los tratamientos necesarios.
EFECTO DEL EMBARAZO SOBRE LOS DIENTES
Durante el embarazo existen las condiciones bucales ideales para mayor actividad de caries. Para entender la predisposición a la caries dental durante el embarazo, es conveniente conocer la causa.
¿QUÉ ES LA CARIES?
Los dientes están recubiertos de un esmalte especial que los protege de cualquier agresión externa. Cuando esta capa va desapareciendo progresivamente por su descalcificación, deja de protegerlos y permite a los gérmenes presentes en la boca que puedan atacarlos. Equipo para Endodoncia.
¿Por qué se hacen las caries dentales?
Cómo mantener una buena salud bucal durante el embarazo
Entonces, ¿Cómo mantener una buena salud oral durante el embarazo? Hay diversas pautas para mantener los dientes y las encías sanos durante esta etapa:
Rutina de higiene oral. Para prevenir las complicaciones orales propias del embarazo es muy importante mantener una buena rutina de higiene oral. Para conseguirlo, es fundamental cepillarse los dientes después de cada comida. Pero también conviene complementar el cepillado con otras técnicas como el hilo dental y el enjuague bucal.
Ajustar la dieta. Para cuidar el peso y la salud bucal, se recomienda abandonar el hábito de picar entre horas. Los alimentos más consumidos entre horas son los dulces, que contribuyen a la formación de la caries dental. En caso de tener mucho apetito, es recomendable sustituir estos productos por frutas, que son más saludables. Además es muy importante mantener una dieta sana y equilibrada durante todo el embarazo, evitando el alcohol y los hábitos que puedan dañar al bebé.
Acudir al odontólogo. Durante el embarazo es habitual acudir con más regularidad al médico. Pero no hay que descuidar las visitas al dentista. Lo más recomendado es acudir al dentista una vez cada seis meses. En caso de desarrollar alguna patología oral, conviene consultar con el odontólogo qué tratamiento es el más indicado.
Trucos prácticos. En caso de tener episodios de náuseas y vómitos, un truco para evitar la erosión de los ácidos es enjuagarse con una mezcla de agua y bicarbonato de sodio

Fuente:    globedia.com



viernes, 17 de febrero de 2017

Una mala salud dental durante el embarazo pone en riesgo la salud del bebé

La gingivitis, cuyos signos más evidentes son la inflamación, el sangrado y el enrojecimiento de las encías, durante el embarazo puede afectar la salud sistémica del bebé y, por ende, al curso normal de la gestación, según ha alertado el implantólogo y periodoncista de la clínica dental Ferrus & Bratos, Jorge Ferrús.
Y es que, durante el periodo de gestación las encías de las mujeres se vuelven más vulnerables porque se reduce el flujo salival, lo que aumenta el riesgo de caries y produce una erosión ácida en los dientes superiores debido a los vómitos repetidos.
En este sentido, el doctor ha explicado la afectación a la salud del feto se debe a que las bacterias y toxinas propias de la periodontitis entran en el torrente circulatorio y atraviesan la barrera hematoplacentaria, llegando hasta él y alterando su evolución adecuada.
"Si antes del embarazo ya existen problemas de encías, durante este se agravan", ha advertido, para recomendar intensificar las medidas de higiene, es decir, cepillarse los dientes después de cada comida, pasarse el hilo dental tras cada cepillado y enjuagarse con un colutorio con flúor por la noche.
Ahora bien, Ferrús ha comentado que, a pesar de que es necesario acudir al dentista, durante el primer trimestre es preferible solo llevar a cabo tratamientos de urgencia, para eliminar el dolor o la infección, mientras que para otro tipo de dolencia es recomendable esperar al segundo, ya que este periodo coincide con la formación del feto y no se deben tomar antibióticos.
Igualmente, prosigue, durante el embarazo no es aconsejable realizar radiografías, únicamente en casos urgentes y protegiendo a la embarazada con un delantal plomado, mientras que sí se puede utilizar anestesia local en cualquier fase del mismo.
Por todo ello, el doctor ha recomendado llevar una higiene bucodental exhaustiva para controlar la placa bacteriana; mantener una dieta abundante en vitaminas (A, C y D), proteínas, calcio, ácido fólico y fósforo y reducir al máximo el consumo de azúcar; y acudir a profesionales en el segundo trimestre del embarazo para que realicen una revisión completa y una limpieza bucodental profesional.
Fuentes:     mx.globedia.com
                      lainformacion.com