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lunes, 19 de enero de 2015

La marihuana podría ayudar a tratar el Alzheimer

El tetrahidrocannabinol (THC), que es el ingrediente activo de la marihuana, tendría cualidades terapéuticas para el Alzheimer, según sugiere un estudio preliminar de University of South Florida (USF), Tampa


En un modelo celular de la enfermedad, los autores hallaron evidencia de que niveles muy bajos de THC retrasan o inhiben el avance de la enfermedad al interferir en la síntesis de beta amiloide, su principal marcador patológico.

El THC también refuerza selectivamente la función mitocondrial, necesaria para una función cerebral saludable, según publica el equipo en Journal of Alzheimer’s Disease. No se observó un efecto extra con la combinación de cafeína y THC.

“El THC es un antioxidante potente con propiedades neuroprotectoras, pero este estudio es el primero en decir que la sustancia afecta directamente la patología del Alzheimer al reducir los niveles de beta amiloide, inhibir su agregación y mejorar la función mitocondrial”, dijo a través de un comunicado el autor principal, doctor Chuanhai Cao, neurocientífico del Instituto de Alzheimer Byrd y de la Facultad de Farmacia de USF.

“Reducir los niveles de beta amiloide equivale a reducir la agregación, lo que protegería del avance del Alzheimer. Dado que el THC es un inhibidor de amiloide natural y relativamente seguro, el THC o sus análogos nos podrían ayudar a desarrollar un tratamiento efectivo en el futuro.”

Los autores aclaran que las concentraciones utilizadas en el estudio son “extremadamente bajas” (0,25 nM de THC).

“Aunque algunos estudios con dosis ultra bajas de THC habían identificado un efecto neurotóxico, los estudios más recientes le atribuyen un papel neuroprotector”, escribe el equipo.

Por lo tanto, los investigadores estiman que el THC posee “valor terapéutico” y que “en dosis suficientemente bajas, los beneficios potenciales prevalecen sobre los riesgos asociados con el THC y el deterioro de la memoria”.

“Mientras que aún estamos lejos de un consenso, este estudio indica que el THC y las sustancias asociadas tendría valor terapéutico para el Alzheimer”, dijo Neel Nabar, coautor del estudio y candidato a doctor en medicina.

“¿Estamos promoviendo que la gente utilice drogas para prevenir la enfermedad? No. Hay que recordar que porque una droga sea efectiva, no todos la pueden consumir de manera segura. Estos resultados podrían inducir el desarrollo de sustancias asociadas seguras, legales y útiles para el tratamiento del Alzheimer”.

El equipo está investigando los efectos de un cóctel que incluye THC, cafeína y otras sustancias naturales en un modelo celular del Alzheimer para poder avanzar a un modelo de la enfermedad en animales genéticamente diseñados.

Los autores declararon no tener lazos comerciales de importancia. No hicieron comentarios del estudio a tiempo


lunes, 15 de diciembre de 2014

Llinás encontró la droga contra el Alzhéimer, solo falta la patente


Llinás encontró la droga contra el Alzhéimer, solo falta la patente


El colombiano fue reconocido en España por sus descubrimientos sobre el cerebro. Su verdadero triunfo será ganarle la pelea al Alzhéimer.



La reina de España le entregó  el IV Diploma Cajal al investigador neurólogo bogotano Rodolfo Llinás por su contribución a las neurociencias y sus aportaciones al conocimiento del funcionamiento cerebral. El presidente del Consejo Superior español de Investigaciones Científicas, Emilio Lora-Tamayo, calificó al investigador colombiano de “una de las figuras más relevantes de la neurociencia actual” y recordó que el centro que preside ya decidió otorgarle el pasado año su máxima distinción, la Medalla de Oro.
Son pocas las entrevistas que el científico Rodolfo LLinás concede a los medios, y esta es una de las más recientes, publicada originalmente en la revista Credencial. Llinás cuenta cómo está a un paso de ganarle la batalla al Alzhéimer.
¿Ha hecho nuevos descubrimientos después de los publicados en el cerebro y el mito del yo?
Desde el punto de vista del sistema nervioso hemos encontrado una llave importantísima en neuropsiquiatría: lo que hemos llamado ‘disritmia en el tálamo cortical”. Estoy organizando un simposio internacional al respecto, porque reúne la neurología y la siquiatría y le da bases biológicas a muchas enfermedades que no se pensaba que estuvieran relacionadas. Ha sido una situación muy complicada porque la gente no estaba preparada para entender que psiquiatría y neurología son lo mismo. A muchos les parece increíble que uno pueda entender, desde el punto de vista de la actividad celular, cosas como la depresión, la esquizofrenia y cuestiones más complejas como el dolor central o un tinnitus, que es espantoso. Estas situaciones son estados funcionales de un cerebro que no está trabajando bien. La diferencia entre un tinnitus, un dolor central y la depresión no es el mecanismo que los produce, sino dónde se producen. El mecanismo es muy similar y se puede ver dónde está. Esto ha sido muy importante porque demuestra que pensar, crear, memorizar y todas las patologías son simplemente estados funcionales del cerebro. Es un concepto que le resulta chocante a muchos porque, de algún modo, se está negando lo que se ha considerado algo así como ‘el alma’.
¿Entonces el alma como la entendemos, no existe?
-No. Es un estado funcional del cerebro, pero el tema todavía resulta difícil de digerir para mucha gente. La respuesta que muchos dan es: “Bueno, sí, si usted lo dice… pero no entiendo bien cómo un estado funcional del cerebro se puede modular o corregir mediante la palabra” (el psicoanálisis es hablado y la gente se mejora). Y yo les contesto que las palabras cambian el cerebro.
¿En qué forma?
-Si yo le digo a una persona que es ‘malnacida’, responde agresivamente. Entonces, las palabras son como piedras; pueden hacer bien o daño, porque cambian el estado funcional del cerebro.
¿Es porque producen emociones?
-Exactamente, las emociones se pueden correlacionar. Antes se pensaba que no, y la realidad es que sí: yo puedo ver en el cerebro cuando alguien está bravo, triste o con dolor. Pero a la gente le resulta profundamente complejo y difícil de aceptar que la mente ―que era casi intocable― se reduce a una situación ‘cuchareable’, y su conclusión temerosa es: “Solamente hay dos posibilidades: que el paciente esté bien o que esté mal. Si está bien, no ha pasado nada porque no hubo necesidad de tratamiento. Pero si está mal, ¿qué hacemos nosotros? Lo que usted nos está diciendo es que estamos aplicando un sistema que no es”.
¿Se sienten corriendo un riesgo?
-Pensaban que estaban corriendo un riesgo hasta que les conté lo que he entendido y, además, que tengo las primeras imágenes que se han visto en el mundo del cerebro en medio de ese proceso. Ejemplo: si una persona que tiene una depresión va a donde el psiquiatra y el psiquiatra le hace una sesión de psicoterapia, el cerebro cambia y la persona se siente bien. Ese cambio es medible físicamente con un magneto-encefalograma.
¿Cómo se representa?
La actividad cerebral cambia según la clase de actividad osciladora: palabras, música, olores, ruidos, etc. El magneto-encefalograma registra zonas de diferentes tonalidades en determinados sitios del cerebro. Entonces podemos demostrar que las emociones son estados físicos que ponen a la gente a vibrar. Se ha abierto una puerta profunda: podemos ver la actividad cerebral y debemos analizarla sin prejuicios. Antes se auscultaba el cuerpo y se diagnosticaba: cáncer, tuberculosis, sida. Ahora hemos llegado a la misma posibilidad con el estado cerebral y podemos ver si el tratamiento está sirviendo o no. Es una revolución.
¿Cree que este descubrimiento es el más grande de su carrera como investigador?
-Eso solamente la historia lo dirá, pero estos resultados son secundarios, derivados de otros, obtenidos hace varios años ya.
¿Cuáles?
-Que el cerebro tiene ritmos intrínsecos dados por canales iónicos. El cerebro humano, producto de 500.000 años de evolución, es un sistema capaz de hacer hipótesis sobre lo que hay afuera. Un aparato para soñar, y los sueños ocurren de dos maneras, cuando estamos dormidos y durante la vigilia. No es fácil de entender cuando uno dice que no hay colores, ni sabores, ni olores, etc., indicando que la característica sensorial la inventamos nosotros.
¿Me da un ejemplo?
-Una vaca no ve colores, y si uno es daltónico tampoco ve colores, o sea que los colores no existen afuera, lo que existen son ondas de luz que tienen diferentes frecuencias.
¿Por qué evolucionó el cerebro humano?
-Para poder movernos inteligentemente. Si no nos movemos, no necesitamos cerebro. Por ende las plantas no tienen cerebro. Los seres multicelulares pueden cambiar de tamaño, pueden cambiar de complejidad, pero si pensamos en la biología, las células multicelulares en los animales son iguales, porque tenemos el mismo ADN, las mismas proteínas, las mismas enzimas. Quiere decir que la evolución está creando diferentes posibles soluciones.
¿Cómo cambia eso nuestra concepción de la biología? 
-Hemos hecho la historia de la biología basada en la forma externa del animal; ¿por qué no rehacerla en una forma más profunda, basados en el cerebro, en vez de en las tonterías que observamos externamente? De esta manera podríamos intentar entender el estado funcional del animal mismo. Nunca le he dicho a nadie esto, pero significa que vamos a reformular la biología basada en la complejidad del sistema nervioso y no en el número de plumas, pelos, dientes, alas, etc.
Un ejemplo, por favor.
-Si uno mira un murciélago, piensa que es un ratón que vuela, pero si mira su cerebro ve que la diferencia es enorme porque el cerebro del murciélago tiene una cantidad de características que el de la rata no tiene. Pero eso se develará en el futuro porque no tenemos suficiente conocimiento del cerebro como para poder hacer una reorganización de la historia de la biología, basada en su estructura, pero ya se hará. En la medida en que entendamos más que las características prominentes de la anatomía no son necesariamente el común denominador más amplio, vamos a entender más. Es un factor importantísimo porque lo que entendemos de la naturaleza, de lo que somos, de las enfermedades, de la política, de la música y de lo que usted quiera, tiene que ver con el tipo de cerebro y lo que este hace.
Si uno mira uno de sus magneto-encefalogramas del cerebro, ¿dónde se ubican las emociones como ira, dolor, amor y nostalgia?
-El cerebro humano es sumamente interesante; tenemos una masa más o menos de kilo y medio, de un sistema que ha evolucionado de tal modo que tiene especialidades como la parte de adelante que es intelectual, o la parte de atrás, que es sensitiva. Está el área del hipocampo y del hipotálamo, y una pequeña: las emociones, que son sumamente primitivas y por eso cuando estamos emocionados nos convertimos también en animales primitivos.
¿En el hombre ha crecido más la parte frontal, la inteligencia? 
-Sí, desde el punto de vista de afinar la vista y el tacto, el equilibrio, la audición, el olfato, etc. La corteza cerebral analiza todos esos aspectos y aumenta las propiedades de lo que está en el centro. Entonces tenemos inteligencia emocional, para distinguir, por ejemplo, lo que nos gusta de lo que no, y experimentar una enorme cantidad de emociones y habilidades diferentes. Un pájaro canta pero solamente puede cantar una melodía porque tiene un sistema cerebral muy sencillo; el humano puede componer cualquier clase de música, de modo que tiene la capacidad de especificar grados de medición, de sensaciones y, además, de realizar movimientos que a cualquier otro animal le quedaría imposible hacer. Es decir, tiene una destreza increíble.
¿Somos una especie de micos evolucionados?
-Somos simiescos, antropoides, a tal nivel, que las proteínas y la genética son muy similares. Pero nosotros somos animales que nos hemos especializado en complejidad y hemos desarrollado el lenguaje y la ciencia, la música y la arquitectura, en fin. Pero a pesar de eso, seguimos siendo esclavos de las emociones.
¿En qué forma y por qué?
-Porque lo intelectual no tiene valor en sí mismo si no se acopla con un componente emocional. Si usted es científico y encuentra algo nuevo, experimenta un placer increíble, pero si le echan vainas por lo que dice, sufre casi como si le dieran un palazo en la cabeza. Entonces, personas que no tienen competencia emocional son orates. No funcionan. Y si esa área se daña, la persona no se mueve, no porque esté paralizado, sino porque se convierte en autista, pierde el deseo de moverse. La gente cree que la emoción es estar con rabieta, enamorado, nostálgico… pero no es verdad: el estado emocional es el que hace que la gente se levante, camine, hable o no hable. Que funcione.
Pasando a otro tema, ¿qué son enfermedades como el Alzheimer?
-Lo que ha pasado con el Alzheimer es muy interesante porque ya sabemos cómo funciona y que hay drogas que pueden mejorar ciertos tipos de la enfermedad. Lo que hay que hacer ahora es un estudio mucho grande.
García Márquez escribió el prólogo del libro El cerebro y el mito del yo de Llinás.
García Márquez escribió el prólogo del libro El cerebro y el mito del yo de Llinás.






¿Usted está dispuesto a hacerlo? 
-No, porque lo que sigue ahora es una parte netamente económica y a eso no le jalo. No tengo el tiempo. Cuatrocientas personas es un buen universo, pero quieren más. Hice la investigación, sé exactamente qué está pasando, cuál es el mecanismo y dije: “Aquí está la droga”. No lo hemos publicado todavía porque estamos haciendo la patente. Luego viene el tema de quién va a fabricar la droga, quién la va a vender, si será tomada, o en parche, en fin, cosas que ya no son de mi resorte.
Lo fundamental es que ya hay una solución para el Alzheimer.
-Sí, descubrimos el mecanismo por el cual se produce. De pronto la manera ideal de mejorar la enfermedad no es solamente la droga que nosotros tenemos, sino que es una de muchas posibles.
¿Qué es lo que pasa en el cerebro con el Alzheimer?
-A muy grandes rasgos, una proteína especifica se fosforiliza, se vuelve tóxica y entonces no se mueven las cosas dentro de las células. Puede pasar por muchas razones, pero el punto de ataque va a ser siempre el mismo y es que una molécula final se vuelve tóxica. Si impedimos eso, no hay Alzheimer.
¿Y usted cómo descubrió eso?
-Pensando, analizando y trabajando el problema.
Entrevista de Margarita Vidal publicada originalmente en la Revista Credencial

lunes, 29 de septiembre de 2014

Un estudio relaciona la Droga de ansiedad a la enfermedad de Alzheimer

no voy en busca de noticias alarmantes acerca de las benzodiacepinas, fármacos ampliamente prescritos para el insomnio y la ansiedad. Pero se presenta con cierta frecuencia, por lo que, teniendo en cuenta sus puntos de vista fervientemente celebradas sobre el tema, estoy Vestida con un traje de materiales peligrosos para lograr que los últimos hallazgos de la revista médica BMJ.
Están perturbando.
En posts anteriores, me informó de que el uso a largo plazo por parte de las personas mayores de medicamentos llamados sedantes e hipnóticos, que incluye benzodiazepinas (como Ativan, Xanax, Valium y Klonopin) y el "Z-drogas" relacionados (Ambien, Lunesta), tiene por años causaron preocupación entre algunos investigadores .


Los médicos y organizaciones de salud que les he hablado, sin embargo, apuntan a tasas mucho más altas de caídas y fracturas, accidentes automovilísticos y problemas cognitivos en los pacientes de edad avanzada que toman sedantes hipnóticos, junto con el aumento de las visitas a urgencias y los ingresos hospitalarios . Por lo tanto, la inclusión de la Sociedad Americana de Geriatría de estas drogas en su sabiamente Elegir lista de tratamientos que los médicos y los pacientes deben cuestionar.
Ahora, los investigadores franceses y canadienses están informando - en un estudio diseñado con especial cuidado - que el uso de benzodiazepinas está vinculado a tasas más altas de enfermedad posterior de Alzheimer , y que la asociación refuerza con una mayor exposición a las drogas.
"Cuanto más los días acumulados de uso, mayor será el riesgo de que más adelante de ser diagnosticado con demencia," Dr. Antoine Pariente, farmacoepidemiólogo la Universidad de Burdeos y un co-autor del estudio, me dijo en una entrevista.

Él y sus colegas revisaron los registros médicos de casi 1.800 personas mayores con diagnóstico de enfermedad de Alzheimer en el programa de seguro de salud pública en Quebec, y los comparó con cerca de 7.200 sujetos de control. La mayoría eran mayores de 80 años.
Alrededor de la mitad las personas con Alzheimer y 40 por ciento de los sujetos de control habían utilizado benzodiazepinas, los investigadores encontraron. Eso se tradujo en un incremento del 51 por ciento en las probabilidades de diagnóstico una de Alzheimer posterior entre los usuarios de las benzodiazepinas.
No era el uso a corto plazo que llevó que la búsqueda de: Las personas mayores que tomaron las dosis prescritas por 90 días o menos a lo largo del estudio - los pacientes fueron seguidos durante seis años o más - no tenían mayor riesgo.
Pero los que tomaron las drogas ya eran más propensos a ser diagnosticados con la enfermedad de Alzheimer. En los pacientes de edad avanzada que tomaron dosis diarias de 91 a 180 días, el riesgo aumentó 32 por ciento, en comparación con los que tomaron ninguno. En los que tomaron dosis diarias de más de 180 días, el riesgo fue 84 por ciento mayor.
La asociación persistió si los usuarios tomaron 180 dosis durante seis meses o más de cinco años, dijo el doctor Pariente. Sostuvo también cuando los investigadores controlaron factores de salud y demográficos, incluyendo condiciones como la ansiedad, la depresión y el insomnio.
El vínculo fue más fuerte a las formas de acción más prolongada de la droga, como el Valium, que a formulaciones que dejan el cuerpo más rápidamente, como Ativan y Xanax.
Pueden comentarios Molesto ya estar en camino, así que permítanme abordar algunas objeciones probables:
Objeción! Esto es sólo otro ejemplo de la "correlación, no causalidad."
¿Muestra el estudio que se extendió el uso de benzodiazepinas causa la enfermedad de Alzheimer? No, un estudio observacional como ésta no puede responder directamente a esa pregunta. Sin embargo, "la asociación más fuerte observado para largas exposiciones refuerza la sospecha de una posible asociación directa", escribieron los investigadores.
Dr. Malaz Boustani, geriatra en Indiana University Health y coautor de un editorial acompañante BMJ , elogió el diseño del estudio, que trata de corregir lo que a veces se llama "sesgo de causalidad inversa": el peligro, como el Dr. Pariente puso , que "no es el medicamento que causó la enfermedad. Son los primeros síntomas de la enfermedad que causó el uso de drogas ".
Debido a que los síntomas del Alzheimer se desarrollan lentamente y pueden incluir algunos de los mismos problemas (como la ansiedad y el insomnio) para que los médicos prescriben benzodiazepinas, el estudio se centró en pacientes con Alzheimer que no habían tomado benzodiazepinas durante cinco años antes de su diagnóstico. Su uso de las drogas se produjo cinco a 10 años antes que eso.
"Ellos realmente hicieron todo lo posible para superar los problemas metodológicos," dijo el Dr. Boustani de los investigadores.
Objeción! Tomando benzos sólo ocasionalmente - una o dos veces a la semana, tal vez - no tiene ningún impacto.
No en este estudio. Si estos Quebecois ancianos tomaron 180 dosis diarias consecutivas o repartidas a cabo durante años, su riesgo de desarrollar posteriormente la enfermedad de Alzheimer fue casi el doble que el de las personas que no tomaron los medicamentos o que dejaron a 90 dosis.
Y muchas personas no se detienen en el 90, o se detienen ante nada."El problema es el uso crónico, especialmente en los muy ancianos," dijo el Dr. Pariente. "Usted desarrolla una tolerancia y dependencia."
Objeción! ¿Qué pasa con relativa frente riesgo absoluto?
Para algunas enfermedades, el aumento de riesgo de 51 por ciento o incluso el 84 por ciento todavía significa que la gente se enfrentan a un riesgo muy bajo. Pero la demencia afecta a aproximadamente el 25 a 30 por ciento de la población mayor de 80; Alzheimer representa alrededor del 70 por ciento de eso. Las cifras proyectadas son alarmantes. Hasta la fecha, la búsqueda de medicamentos, tratamientos, incluso causas básicas ha sido desalentador.
¿Qué pasaría si, en lugar de considerar estos hallazgos como regañando acerca de las drogas, los vimos como un posible hallazgo acerca de la prevención de Alzheimer? "La suspensión de estos medicamentos es una terapia tan fácil y rentable potencial", dijo el Dr. Boustani.
Tal vez es un poco optimista. Pero recuerde que en un estudio de Quebec diferente, un folleto solo ayudó a 27 por ciento de los de largo plazo, los usuarios benzo ancianos a disminuir enganche (no hay uno simplemente debe poner fin a estos medicamentos en frío) y suspender sus recetas dentro de los seis meses. Otro 11 por ciento redujo su dosis.
La gente no quiere desprenderse de sus pastillas para dormir, le dije a Dr. Boustani, recordando nuestras discusiones anteriores. Ellos no ven por qué deberían.
Su respuesta: "Diles: 'Aquí está la información. Tenga esto en cuenta a la hora de decidirse a tomar una pastilla para dormir o no. ' "
"Si usted está dispuesto a asumir el riesgo, bien", añadió. "Estás haciendo una decisión informada."

viernes, 11 de abril de 2014

5 EVIDENCIAS DE QUE EL CANNABIS AYUDA A LA MEJORA DEL ALZHEIMER

5 EVIDENCIAS DE QUE EL CANNABIS AYUDA A LA MEJORA DEL ALZHEIMER
alzheimerLa idea de usar la marihuana para tratar la enfermedad de Alzheimer no es ampliamente reconocida todavía. Aunque las opciones de tratamiento para la enfermedad de Alzheimer son actualmente limitadas, la investigación en los últimos años ya ha llevado a los científicos a creer que el cannabis, o componentes de la planta conocidos como cannabinoides, podrían ser la respuesta.
Este mes, dos científicos del Centro Biomédico de Investigación de Redes Españolas (CIBER) publicaron una revisión en Frontiers of Pharmacology poniendo de relieve los beneficios potenciales de los tratamientos a base de cannabis y llamando a realizar investigaciones clínicas
1. Combate la inflamación: 
La inflamación del cerebro desempeña un papel importante en la enfermedad de Alzheimer. La actividad inflamatoria de las células inmunes del cerebro se cree que contribuyen a la pérdida progresiva de las neuronas que subyace en el trastorno.
Como resultado, los compuestos de la marihuana actuan sobre objetivos que se encuentran en las células inmunes llamados los receptores CB2. Varios estudios han encontrado que la activación de los receptores CB2 puede reducir la neuroinflamación en modelos de enfermedad de Alzheimer.
Además de los receptores CB2, el THC también actúa sobre los receptores CB1. La actividad CB1 también puede interferir con el proceso inflamatorio, según un estudio del 2012 publicado en la Revista de la Enfermedad de Alzheimer .
2. Protege contra la placa de Alzheimer: 
La acumulación de beta-amiloide (Aß) placa en el cerebro es una característica primaria de la enfermedad de Alzheimer. Estas placas son muy visibles en imágenes del cerebro de los pacientes y se cree que juegan un papel en la pérdida de neuronas.
Los estudios han demostrado que ciertos cannabinoides pueden proteger a las neuronas contra la placa Aß y sus efectos. Por ejemplo, los investigadores han encontrado que el THC puede prevenir el déficit de memoria en ratas inyectadas con Aß.
Los cannabinoides también pueden ser eficaces en la prevención de la formación de placa, de acuerdo con un estudio de 2006 publicado en Molecular Farmacia . El estudio concluyó: “En comparación con los fármacos actualmente aprobados prescritos para el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer, el THC es un inhibidor considerablemente superior de la agregación de Aß.”
3. Puede ser tomado sin causar “colocón”.
Las principales preocupaciones de los profesionales de la salud sobre el uso de tratamientos a base de marihuana están relacionados con el ‘alta’ o “subidón”causado por ciertos cannabinoides, especialmente el THC. Si bien es cierto que el efecto del THC en el cerebro puede afectar la memoria y la atención, esto no es una gran barrera en el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer como algunos podrían pensar.
De hecho, los estudios realizados hasta la fecha sugieren que los efectos terapéuticos de los cannabinoides psicoactivos, incluyendo el THC, se pueden lograr en dosis suficientemente bajas para evitar “colocar”.
Lo que es más, el cannabis contiene un número de otros compuestos potencialmente útiles que no son psicoactivos. Por ejemplo, un estudio de este 2014 publicado en Psicofarmacología encontró que el cannabinoide no psicoactivo CDB puede ser eficaz en revertir los déficits de memoria en modelos de animales con la enfermedad de Alzheimer.
4. Promueve el crecimiento de las células cerebrales.
La neurogénesis es el crecimiento de nuevas células cerebrales que ocurren durante la edad adulta. Una interrupción de este proceso se cree que es un evento temprano en la enfermedad de Alzheimer que impide la regeneración de las neuronas una vez que comienza la pérdida de células progresivamente.
Varios cannabinoides, incluyendo el CDB, se ha demostrado que promueven la neurogénesis en respuesta a la interrupción causada por la placa de Aß.
Además, un estudio del 2004 publicado en el European Journal of Neuroscience encontró que los cannabinoides podían aumentar los niveles del factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF). Esta proteína se sabe que juega un papel clave en la promoción de la neurogénesis y plasticidad cerebral.
5. Imita los tratamientos actuales.
La mayoría de los fármacos utilizados para el tratamiento del Alzheimer mediante la prevención de la ruptura de una molécula de señalización llamada acetilcolina. Curiosamente, además de sus beneficios únicos, los estudios muestran que los cannabinoides pueden afectar a la acetilcolina en la misma forma que los medicamentos actuales.
Se ha encontrado que el THC inhibe la AchE, enzima responsable de descomponer la acetilcolina , así como la acumulación de placa Aß asociada con la actividad de la AchE. Los inhibidores de la AChE se recetan comúnmente para tratar los síntomas de la demencia.