Un trabajo pionero en la revista PNAS describe un nuevo tratamiento que es capaz de restablecer las conexiones nerviosas perdidas en pacientes con la enfermedad de Alzheimer.
El mal de Alzheimer es una enfermedad que toca muy de cerca a muchas de nuestras familias, al verse afectadas gran cantidad de personas mayores por este síndrome, que provoca la pérdida inmediata de memoria y otras capacidades cognitivas. Por ello, desde la investigación se busca desde hace tiempo una cura contra el Alzheimer, con el objetivo de mejorar el estado de salud de los pacientes y la calidad de vida de sus familiares.
La enfermedad de Alzheimer es la demencia senil más común, de tipo incurable y terminal, que se caracteriza por la pérdida de células nerviosas y la acumulación de placas amiloides que se encuentran en el cerebro de los pacientes afectados.
Estos ‘ovillos proteicos’ ya fueron descritos a principios del siglo XX por el propio dr. Alois Alzheimer, quien analizó los cambios en el tejido nervioso en el cerebro de una mujer que había fallecido por una rara enfermedad mental.
La formación de placas y ovillos proteicos, así como la pérdida de conexiones nerviosas en el cerebro, son las tres características más importantes de los individuos que sufren esta enfermedad. Sin embargo, dada sucomplejidad hasta ahora no se ha podido llegar a una cura contra el Alzheimer que sea realmente efectiva.
A día de hoy, solo existen cuatro fármacos aprobados por la agencia norteamericana de medicamentos, laFDA, que buscan mantener en lo posible el funcionamiento mental del cerebro de los afectados. Las cuatro drogas aprobadas solo ayudan a evitar la pérdida de capacidades mentales como el pensamiento, la memoria o el habla, además de ayudar en ciertos problemas de comportamiento.
Sin embargo, no existe un fármaco que funcione como varita mágica, en otras palabras, que sea capaz de detener la progresión de la enfermedad. Los pacientes afectados podrán frenar de alguna manera los síntomas de este síndrome durante un período que puede durar de meses a años, pero en ningún caso estarán curados.
Ahora, una investigación realizada en el Sanford-Burnham Medical Research Institute y publicada en la prestigiosa revista PNAS podría dar un poco de luz al horizonte de los enfermos y sus familias. De este modo, la combinación de dos medicamentos ya permitidos, en un tratamiento que han denominado NitroMemantine, podría frenar en seco la pérdida de conexiones nerviosas, e incluso, recuperar algunas que hubieran desaparecido previamente.
Anteriormente todos los tratamientos e investigaciones se habían centrado en la formación anormal de placas y ovillos proteicos, pensando que resultaría imposible actuar sobre las sinapsis o conexiones nerviosas. El tiempo ha demostrado que, en principio, estábamos equivocados. La cura contra el Alzheimer hoy está un poquito más cerca gracias a este trabajo.
Aunque aún queda mucho tiempo para que este posible tratamiento pudiera llegar a los pacientes, dado que solo se ha probado en modelos animales y cultivos celulares, lo cierto es que los buenos resultados son, sin duda, esperanzadores. Esta cura contra el Alzheimer, que en principio actúa sobre los receptores NMDA del cerebro que están sobreexcitados, protege las conexiones sinápticas existentes y promueve la formación de otras perdidas anteriormente.
Será cuestión de tiempo saber si finalmente esta posible cura contra el Alzheimer cumple sus expectativas, pero lo cierto es que este trabajo científico mantiene muchas de las esperanzas de los pacientes y sus familias.
Mostrando las entradas con la etiqueta cura contra el alzheimer. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta cura contra el alzheimer. Mostrar todas las entradas
miércoles, 28 de enero de 2015
lunes, 22 de septiembre de 2014
Desafiar al cerebro es la mejor forma de prevenir el Alzheimer
“En estos últimos años se ha comprobado que cuidar el corazón, tener una dieta saludable, hacer actividad física, desafiar al cerebro y disfrutar de la vida social son clave para la prevención del Alzheimer”, señaló la neuróloga Verónica Solame, especialista del área de Neurociencias cognitivas de Instituto de Neurociencias Buenos Aires (Ineba).
El primer factor de riesgo de esta enfermedad es la edad: “A partir de los 65 años la posibilidad de tener Alzheimer se duplica exponencialmente y después de los 85 se estima que una de cada dos personas puede tenerla”. Además, sostuvo que “el envejecimiento de la población aumentó la cantidad de casos de personas con esta enfermedad y se estima que para 2050 tendremos a 100 millones de personas en el mundo que la padecerán, pero la buena noticia es que estudios recientes han demostrado que es prevenible lo que, en este caso, implica que existen posibilidades de retrasar la aparición de los síntomas”.
También explicó: “Desde que nacemos tenemos una cantidad de neuronas con posibilidad de conectarse (hacer sinapsis) y, desde temprana edad, el aprendizaje va permitiendo que esas neuronas puedan realizar esas conexiones y crear redes”. Entonces: “Cuando comienza a depositarse la proteína del Alzheimer en el cerebro, cuanto más redes de conexión tengamos (lo que nosotros llamamos reserva cognitiva), más tarde aparecerán los síntomas de la enfermedad porque el cerebro tiene posibilidades de ir buscando nuevas conexiones en reemplazo de las dañadas”.
Por su parte, Pablo Richly, médico neuropsiquiatra, subdirector del Instituto de Alzheimer de la Fundación Ineco, detalló que “los ácidos grasos como el Omega 3, presentes en pescados grasos de aguas frías como el salmón rosado, la trucha, sardinas, atún, arenque y mariscos, y también en frutas secas como nueces o almendras, y aceites vegetales como el de soja o de canola benefician al cerebro”.
Pero más allá de la alimentación, los especialistas marcan como importante ‘desafiar al cerebro‘: “Esto implica sacar al cerebro de su lugar de confort, representado generalmente por las rutinas o los gustos. Por ejemplo, aprender un idioma, cambiar el recorrido para ir a un lugar, usar otro brazo para cepillarse los dientes o aprender a usar una computadora a una edad avanzada son acciones que hacen funcionar a otras partes del cerebro, por lo que ‘activa’ neuronas y conexiones”, afirmó Somale.
viernes, 5 de septiembre de 2014
THC contra el Alzheimer
Utilizando un modelo celular del Alzheimer, neurocientíficos de la Universidad del Sur de Florida, en Estados Unidos, demostraron que dosis mínimas de THC reducen la producción de beta-amiloide, una proteína presente en forma soluble en la mayoría de los cerebros maduros y cuya acumulación se considera una de las características principales de este tipo de demencia.
Una disminución en los niveles de beta-amiloide significa una menor agregación, lo que podría proteger contra la progresión de la enfermedad del Alzheimer. Las bajas concentraciones de THC también mejoraron selectivamente la función mitocondrial, necesaria para mantener un cerebro sano.
"El THC es conocido por ser un antioxidante potente con propiedades neuroprotectoras, pero este es el primer indicio de que el compuesto afecta directamente la patología del Alzheimer al disminuir los niveles de beta-amiloide, inhibir su agregación y mejorar la función mitocondrial", declaró el Dr. Chuanhai Cao, autor principal del estudio.
Puesto que el THC es un inhibidor de amiloide natural y relativamente seguro, en un futuro podría ser empleado en el desarrollo de un tratamiento eficaz contra el Alzheimer. En las bajas dosis estudiadas, los beneficios terapéuticos del THC parecen prevalecer sobre sus riesgos. Sin embargo, los investigadores señalan que aún se debe investigar más al respecto. Pronto comenzarán una prueba sobre ratones genéticamente modificados.
lunes, 7 de abril de 2014
Descubren una posible cura contra el Alzheimer
Un trabajo pionero en la revista PNAS describe un nuevo tratamiento que es capaz de restablecer las conexiones nerviosas perdidas en pacientes con la enfermedad de Alzheimer.
El mal de Alzheimer es una enfermedad que toca muy de cerca a muchas de nuestras familias, al verse afectadas gran cantidad de personas mayores por este síndrome, que provoca la pérdida inmediata de memoria y otras capacidades cognitivas. Por ello, desde la investigación se busca desde hace tiempo una cura contra el Alzheimer, con el objetivo de mejorar el estado de salud de los pacientes y la calidad de vida de sus familiares.
La enfermedad de Alzheimer es la demencia senil más común, de tipo incurable y terminal, que se caracteriza por lapérdida de células nerviosas y la acumulación de placas amiloides que se encuentran en el cerebro de los pacientes afectados.
Estos 'ovillos proteicos' ya fueron descritos a principios del siglo XX por el propio dr. Alois Alzheimer, quien analizó los cambios en el tejido nervioso en el cerebro de una mujer que había fallecido por una rara enfermedad mental.
La formación de placas y ovillos proteicos, así como la pérdida de conexiones nerviosas en el cerebro, son las tres características más importantes de los individuos que sufren esta enfermedad. Sin embargo, dada su complejidad hasta ahora no se ha podido llegar a una cura contra el Alzheimer que sea realmente efectiva.
A día de hoy, solo existen cuatro fármacos aprobados por la agencia norteamericana de medicamentos, la FDA, que buscan mantener en lo posible el funcionamiento mental del cerebro de los afectados. Las cuatro drogas aprobadassolo ayudan a evitar la pérdida de capacidades mentales como el pensamiento, la memoria o el habla, además de ayudar en ciertos problemas de comportamiento.
Sin embargo, no existe un fármaco que funcione como varita mágica, en otras palabras, que sea capaz de detener la progresión de la enfermedad. Los pacientes afectados podrán frenar de alguna manera los síntomas de este síndrome durante un período que puede durar de meses a años, pero en ningún caso estarán curados.
Ahora, una investigación realizada en el Sanford-Burnham Medical Research Institute y publicada en la prestigiosa revista PNAS podría dar un poco de luz al horizonte de los enfermos y sus familias. De este modo, la combinación de dos medicamentos ya permitidos, en un tratamiento que han denominado NitroMemantine, podría frenar en seco la pérdida de conexiones nerviosas, e incluso, recuperar algunas que hubieran desaparecido previamente.
Anteriormente todos los tratamientos e investigaciones se habían centrado en la formación anormal de placas y ovillos proteicos, pensando que resultaría imposible actuar sobre las sinapsis o conexiones nerviosas. El tiempo ha demostrado que, en principio, estábamos equivocados. La cura contra el Alzheimer hoy está un poquito más cerca gracias a este trabajo.
Aunque aún queda mucho tiempo para que este posible tratamiento pudiera llegar a los pacientes, dado que solo se ha probado en modelos animales y cultivos celulares, lo cierto es que los buenos resultados son, sin duda, esperanzadores. Esta cura contra el Alzheimer, que en principio actúa sobre los receptores NMDA del cerebro que están sobreexcitados, protege las conexiones sinápticas existentes y promueve la formación de otras perdidas anteriormente.
Será cuestión de tiempo saber si finalmente esta posible cura contra el Alzheimer cumple sus expectativas, pero lo cierto es que este trabajo científico mantiene muchas de las esperanzas de los pacientes y sus familias
Suscribirse a:
Entradas (Atom)